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El president exige al fiscal que se le aplique la 'doctrina Chaves'

Camps equipara su situación a la del vicepresidente tercero, que nunca ha estado imputado en el 'caso Matsa'

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Defendió su inocencia, retó a la fiscalía a demostrar que trata por igual a políticos de un signo u otro e invocó su éxito en las urnas. Estas son las líneas fundamentales con las que Francisco Camps, presidente valenciano, reaccionó ayer a los nuevos movimientos en el llamado caso de los trajes, la causa que le mantiene imputado por presunto cohecho pasivo impropio desde 2009.

Ayer, el juez instructor, José Flors, dio por cerrada la instrucción y abrió el proceso que podría desembocar en la celebración del juicio. La fiscalía deberá ahora formular sus conclusiones provisionales sobre la posible culpabilidad de Camps. Por eso, el mandatario envió un mensaje al ministerio público. El president valenciano afirmó que la fiscalía no es imparcial, con el argumento de que al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, 'lo ha elegido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez-Zapatero, y es el fiscal general del Gobierno'. Camps opinó que está claro 'cómo actúa de forma diferente cuando se trataba de militantes de un partido o de otro'.

La fiscalía, dijo, tiene 'la gran oportunidad' de, 'por una vez por todas, demostrarnos que va aplicar la misma vara de medir independientemente de si es militante del PP o del PSOE'. 'Fíjense si lo tiene fácil: la doctrina Bono o la doctrina Chaves' para 'acabar definitivamente con esta cuestión', dijo. Su comentario hacía referencia a los casos en los que se han visto envueltos tanto el presidente del Congreso, José Bono, como Manuel Chaves, vicepresidente del Gobierno, aunque ninguno de los dos políticos socialistas han sido imputados en causa judicial alguna.

El president defendió su inocencia, aunque para ello pasó por alto los 'indicios racionales de delito' que el juez instructor del proceso dejó detallados en un auto emitido ya en julio de 2009. Según Camps, su inocencia 'se ha comprobado tanto por cada uno de los testigos que han declarado desde mayo como por los documentos que han quedado desacreditados, desnaturalizados, descontextualizados por los inspectores de Hacienda, de la Agencia Tributaria, y del peritaje que la sala permitió a la defensa proponer'.

Camps también hizo referencia a su éxito en las urnas y dijo que el PSOE valenciano, personado en la causa como acusación particular, 'está ya en campaña electoral' porque, 'según las encuestas, perdería siete escaños a favor del PP' en las próximas elecciones autonómicas'.

Por su parte, Ángel Luna, portavoz socialista en Las Cortes Valencianas, acusó al president de haber pretendido dilatar el proceso por el que se encuentra imputado con el objetivo de evitar que haya movimientos judiciales antes de las elecciones autonómicas de mayo. Según Luna, Flors ha dado 'un paso adelante' para zafarse de esta estrategia.

Camps tiene 'interés', dijo el portavoz socialista, en que 'se alarguen los procesos para conseguir la nominación formal de su partido' a candidato a la reelección como presidente de la Generalitat. Por eso, el juez 'ha querido adelantarse y dejar muy clara su voluntad de concluir cuanto antes el procedimiento'.

Luna se mostró seguro de que Camps acabará 'sentado en el banquillo' porque existen 'pruebas suficientemente contundentes', aunque esto no será antes de las elecciones, opinó, porque el procedimiento del jurado, por el que sería juzgado el presidente valenciano, es 'largo'.

Mónica Oltra, portavoz de Compromís, achacó las declaraciones de Camps a su 'nerviosismo' por la 'inminecia del juicio contra él' y porque 'su partido no ha hecho oficial su candidatura a la Generalitat'.