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El PSOE pide el voto para "los auténticos patriotas"

Rubalcaba juega sus últimas bazas apelando a la memoria de la democracia y al voto útil frente al PP

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Alfredo Pérez Rubalcaba ya no pide el voto para ganar las elecciones del domingo, ni siquiera para impedir que el PP alcance la mayoría absoluta. Sus llamamientos se restringen al objetivo de obtener un resultado que permita al PSOE hacer una oposición 'fuerte' frente a una derecha que, según clama hasta desgañitarse, constituye una amenaza para los servicios públicos, los derechos cívicos y las libertades individuales.

'Sólo un PSOE fuerte defenderá los derechos de los trabajadores, los derechos conquistados durante 30 años', dijo en Almería, donde ayer comenzó un maratón por cuatro provincias de Andalucía. A su paso por Antequera, donde tenía previsto un micromitin, no pudo hablar porque el PP logró que la Junta Electoral le prohibiera hacerlo en una plaza pública.

El candidato llama a votar para que un PSOE 'fuerte' pueda combatir los recortes

Cuando llegó a Málaga, la prohibición la lanzó como un búmeran contra el PP, con un tono de indignación que casi le quebró la voz: '¡No me han dejado hablar en Antequera, no me han dejado hablar! No había nacido Edu Madinalo hizo un año después de la muerte del dictador Francisco Franco cuando me prohibieron un mitin por última vez. A eso volvemos. No quieren dejarnos hablar'. Y eso lo dijo en un acto en el que los socialistas celebraron, y reivindicaron más abiertamente que nunca, su contribución a la caída de 'la última mordaza', como el lehendakari, Patxi López, definió el final del terrorismo.

Fue un intento circunstancial de lograr lo que, frente a la técnica anestesiante de Mariano Rajoy, no ha conseguido hasta ahora: polarizar la campaña con el PP. Antes de afrontar los dos últimos días de campaña y cuando todo parece ya inamovible, el PSOE echó mano ayer de todo su fondo de armario para dar el último arreón. En Málaga, con un lema ad hoc, 'Generación tras generación', se reunió 'toda la fuerza del PSOE', al decir de su Comité Electoral. Unas 7.000 personas, según los organizadores.

Rubalcaba acusa al PP de tener comportamientos dictatoriales

Con el acompañamiento virtual de Felipe González y Alfonso Guerra se proyectaron sendos vídeos con mensajes de ambos y la presencia física de José Luis Rodríguez Zapatero en su único mitin con el candidato, el PSOE apeló a la memoria democrática en un último intento de agitar la conciencia de los abstencionistas y de los cabreados que se han fugado con su voto a otras opciones políticas. Allí, el candidato volvió a pedir el voto 'por lo que somos, por lo que hemos hecho y por lo que queremos hacer'.

Zapatero, con más pasión que si lo estuviera pidiendo para él, reclamó el voto a Ru-balcaba con el argumento de que los socialistas siempre han sido capaces de 'sacrificarnos por España'. Rubalcaba puso al presidente como testimonio vivo de esa actitud: 'Gracias, José Luis, porque nuestro mayor capital es que has puesto por encima de tus intereses y de los intereses de nuestro partido los intereses de España, lo que no puede decir la derecha'. Y Zapatero clamó que es '¡mentira, mentira!' que España esté 'en bancarrota', como ha dicho José María Aznar.

El candidato proclamó que los socialistas son 'auténticos patriotas' y evocó su lucha contra la dictadura, su contribución a la recuperación de la democracia y a la modernización de España, 'en el Gobierno y en la oposición'. En esa contribución, ocupó lugar destacado la derrota de ETA.

Zapatero dice que el fin de ETA

'Con legítimo orgullo, podemos decir que había dos gobiernos socialistas, uno en Euskadi y otro en España', reivindicó el lehendakari, para agregar, mirando al futuro inmediato: 'No es lo mismo Rubalcaba que Rajoy para construir la convivencia'. Y Zapatero: 'Os diré, y os habla el presidente del Gobierno, que nada hubiera sido posible sin Alfredo Pérez Rubalcaba'. El aludido optó por reivindicar el mérito colectivo de los socialistas.

Zapatero y Rubalcaba hicieron también a coro un llamamiento al voto útil, que el presidente del Gobierno extendió 'a todos los progresistas'. El candidato, por primera vez de forma explícita, planteó una disyuntiva entre 'bipartidismo o monopartidismo de la derecha'. 'Fragmentar el voto de la izquierda y debilitar el voto al PSOE es debilitar la defensa del Estado del bienestar', señaló antes de pedir a quienes rechazan el proyecto de la derecha que 'salgan a votar el domingo' para 'no tener que salir a protestar el día 21 contra los recortes'.

En Málaga estuvieron y hablaron, además de Zapatero y Rubalcaba, otros seis dirigentes de distintas generaciones. Entre ellos, los dos únicos barones que conservan el título en el PSOE el andaluz José Antonio Griñán y el vasco Patxi López, así como algunas de las jóvenes promesas con más proyección de futuro, como Eduardo Madina. Sólo faltó el socialismo catalán, cuyo principal referente, Carme Chacón, renunció en mayo a disputar la candidatura en unas elecciones primarias, pero que mantiene vivas sus aspiraciones de liderar el partido si el domingo se consuma el hundimiento electoral.