Público
Público

Rajoy a Zapatero: "Usted no está en condiciones de sacarnos de la crisis"

El presidente pide el "esfuerzo de todos" para salir de la crisis y el conservador asegura que la credibilidad del Gobierno está bajo mínimos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La primera sesión de control al Gobierno en 2010 estuvo presidida por el ruido. Se trataba de hablar de la crisis económica y de sus soluciones y, sin embargo, lo que hubo fue mucho reproche y mucha crítica entre el presidente Zapatero y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, algo que por otra parte era previsible.

El líder del PP se presentó en el Congreso con una pregunta clara y directa al jefe del Ejecutivo: ¿Cree que su política es útil para afrontar la recesión?

La respuesta de Zapatero, como no podía ser de otra manera, fue un sí rotundo. Tan rotundo como un primer mensaje que lanzó tras la primera pregunta que le hizo el portavoz de CiU, Josep Antonio Durán i Lleida, quien entró en escena antes que Rajoy para preguntar sobre las pensiones: 'La economía española no está peor que hace seis meses'. Pero entre la pregunta y la respuesta hubo mucho fuego cruzado y demasiadas descalificaciones.

'La economía mundial vive la peor crisis de los últimos 80 años. Ustedes lo saben, pero lo ignoran. España está a punto de dejar la recesión económica aunque ya sabemos que para ustedes una décima es un mundo', dijo Zapatero de entrada, acusando veladamente al PP de no arrimar el hombro. Luego presumió de sus políticas sociales: 'La destrucción de empleo es la consecuencia más grave de la crisis, pero gracias a este Gobierno los desempleados tienen el mayor nivel de protección social'.

Zapatero lanzó un mensaje de unidad: 'Estamos trabajando con todos los instrumentos contra las crisis. Trabajamos para tener una economía más competitiva y más innovadora. El esfuerzo de todos es necesario para reducir el déficit', dijo Zapatero. Terminó su primera intervención haciendo un llamamiento directo a la colaboración de Rajoy: 'Espero responsabilidad en su lenguaje político y en su acción'.

Rajoy escurrió el bulto a ese requerimiento y pasó directamente al ataque: 'Mi responsabilidad es decirle lo que está pasando. Sus medidas no son idóneas y usted no hace nada. Hace de manera precipitada anuncios que generan desconcierto y desconfianza, crea alarma sobre las pensiones y su credibilidad está bajo mínimos'.

'Usted debe debe decir la verdad y decir lo que hace', apuntó Rajoy como una de las primeras medidas que debe tomar el Gobierno. Sin aportar una sola idea nueva, el líder del PP llegó a una conclusión tajante: 'Usted no está en condiciones de sacarnos de la crisis'.

Zapatero entonces sí entró en la bronca sin muchos tapujos: acusó a Rajoy de exagerar y de 'crear una alarma social'.

Antes del enfreentamiento con Rajoy,  Zapatero respondió al portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida sobre la reforma de las pensiones. Zapatero abogó por una reforma consensuada, por un acuerdo que es ' extremadamente positivo para nuestro sistema de protección social'.

El objetivo declarado del presidente, ya repetido hasta la saciedad, es reforzar el sistema de pensiones y 'garantizar que dentro de 25 años sigamos teniendo un sistema fuerte y sólido'. Negó Zapatero que actuara de forma unilateral y dijo que la propuesta 'para su evaluación y estudi0' lanzada por el Gobierno el pasado 29 de enero respondía a una petición del Parlamento en mayo.

Durán, de forma educada pero contundente, reprochó a Zapatero cierta improvisación en este asunto: 'Improvisación es lo contrario de consenso. El 9 de enero el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, decía que no era partidario de reformar el sistema de pensiones y el 29 el Consejo de Ministros sugiere que se reforme. Luego envían un documento enviado a Bruselas sobre el periodo de cotización que luego rectifican. Deberían haber hablado antes con el resto de los grupos y luego enviarlo al Pacto de Toledo'.

Acto seguido, el catalán reclamó 'un gran pacto de Estado'. 'Hay que pasar a los hechos y usted debe liderar ese pacto de Estado. La sociedad quiere que nos sentemos en una mesa y hablemos todos'. En este punto, Zapatero no dijo nada: guardó un ambiguo silencio.