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El rapto de los cooperantes entra en su recta final

El rehén francés en poder de AQMI será liberado en los próximos días

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La puesta en libertad ayer en Mali de los cuatro presos que Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI) reclamaba a cambio de no asesinar a Pierre Camatte, el rehén francés en su poder, acerca el regreso a España de los tres cooperantes aún en manos del mismo grupo terrorista. Fuentes de los servicios de seguridad malienses, citadas por la agencia France Press, situaban ayer la liberación del francés en los próximos días.

Del último tramo de la negociación con Al Qaeda, que han mantenido los servicios secretos franceses y españoles, surgió la premisa de que la puesta en libertad de los tres cooperantes catalanes se produciría siempre después de cerrarse un posible acuerdo sobre Camatte, informaron fuentes próximas a la negociación.

Mauritania llama a consultas a su embajador en Bamako

En todo caso, la suerte del francés nunca estuvo unida a la de los españoles. Para la libertad del primero, AQMI emitió un comunicado exigiendo la puesta en libertad de los cuatro terroristas citados. A través de los negociadores, también exigió una cantidad económica. Las condiciones para los cooperantes eran parecidas: un grupo de reclusos encarcelados en Mauritania y el pago de un rescate millonario.

Pero que las exigencias se hicieran a través de un intermediario y no fueran publicitadas por AQMI facilitó la negociación y dio esperanzas al Gobierno. Los terroristas entregaron en enero un vídeo a los agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) desplazados a Bamako como prueba de vida de Roque Pascual, Alicia Gámez y Albert Vilalta. Según las fuentes consultadas, los terroristas renunciaron a la puesta en libertad de sus presos y aceptaron el pago de un rescate.

Mali detiene al supuesto financiador del secuestro

La puesta en libertad de los terroristas se ha producido in extremis. Fueron juzgados apresuradamente y condenados a nueve meses de prisión por un tribunal la semana pasada. Como habían sido detenidos en abril de 2009, su salida de la cárcel ha sido casi inmediata.

Sin embargo, la vida del francés llegó a correr serio peligro porque Mali se negaba a liberarlos. Los negociadores lograron una ampliación del primer plazo, que concluía el 31 de enero, y dos discretos viajes del ministro de Asuntos Exteriores galo, Bernard Kouchner, hicieron virar la situación. En el segundo estuvo acompañado por Claude Guéant, secretario general del Elíseo, considerado la mano derecha de Nicolas Sarkozy.

Pero la libertad de los cuatro terroristas, uno de ellos mauritano, amenaza con provocar un terremoto diplomático en la zona. Nada más conocerse la noticia, el Gobierno de Nouakchott llamó a consultas a su embajador en Bamako. El Ministerio de Exteriores mauritano hizo pública una nota advirtiendo de que están en riesgo las relaciones entre ambos países y que la libertad para los terroristas va claramente en contra de los acuerdos bilaterales.

Pero el más fuerte opositor a cualquier negociación con AQMI es Argelia, con el argumento de que el dinero que consigue es utilizado para atentar después en su territorio. Además, dos de los terroristas puestos en libertad son argelinos a los que sus autoridades reclaman por delitos de sangre. Sin embargo, ayer no se produjo ninguna reacción de Argel. Los medios informaban de la visita de Guéant en el marco de la crisis que viven las relaciones entre ambos países, pero no aludían a la puesta en libertad de los terroristas.

Por otra parte, Mali entregó a Mauritania el pasado sábado a Oumar Ould SidAhmed, alias Oumar Sahraoui, de 50 años, al que había detenido días antes por financiar y prestar la infraestructura necesaria para el secuestro de los tres cooperantes y de una pareja de italianos, que también se encuentran en poder de AQMI. A finales de enero, la Gendarmería mauritana detuvo al vigilante de una compañía telefónica por guardar el vehículo utilizado en el secuestro de los cooperantes españoles.