Publicado: 27.11.2015 20:38 |Actualizado: 27.11.2015 20:38

Seis ediles de Ahora Madrid votan en contra de un plan urbanístico y el resto a favor

La operación, calificada la portavoz del Gobierno Rita Maestre como "pelotazo" urbanístico heredado del PP, ha salido adelante con el apoyo de parte del grupo por responsabilidad institucional.

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Votación del del Plan Parcial en el Ayuntamiento de Madrid.

Votación del del Plan Parcial en el Ayuntamiento de Madrid.

MADRID.- Seis concejales de Ahora Madrid (Carlos Sánchez Mato, Mauricio Valiente, Rommy Arce, Pablo Carmona, Montserrat Galcerán y Yolanda Rodríguez) han votado en contra, a diferencia del resto de la formación municipalista, de la aprobación del Plan Parcial en los antiguos talleres de precisión y centro de artillería de Raimundo Fernández Villaverde, un "pelotazo" urbanístico heredado del PP, en palabras de la portavoz del Gobierno, Rita Maestre, que los demás miembros del grupo han apoyado por responsabilidad institucional.

"Es una operación heredada del PP que tiene como origen el pelotazo urbanístico al que estábamos tan acostumbrados en los años anteriores. No nos gustaba la operación pero también somos un gobierno responsable y tenemos que tomar decisiones y tratar de conciliar los derechos de los vecinos de Chamberí y de los cooperativistas del proyecto", ha explicado Maestre a la prensa al término del Pleno extraordinario.



El PP ha solicitado la votación nominal en el segundo Pleno extraordinario del día, después del dedicado a la Empresa Municipal de Transportes (EMT). Maestre ha recordado que no es la primera vez que en Ahora Madrid se vota por separado.

"Somos una candidatura ciudadana, no un partido político, en la que rechazamos tajantemente, tanto la alcaldesa como el resto del equipo, esa cosa arcaica que es la disciplina de voto y las multas por votar cosas distintas", ha reseñado.

La primera vez que Ahora Madrid tuvo división de voto fue en el Pleno de julio, con motivo de una proposición sobre los derechos humanos y Venezuela. "Estamos orgullosos de ser gente plural, que no recibe la línea ideológica de ningún partido y que actúa en consecuencia a sus ideas", ha apostillado.

El punto del orden del día ha salido adelante con los votos del PP, Ciudadanos y de parte de Ahora Madrid. Se han opuesto seis ediles de Ahora Madrid y toda la bancada socialista.

Consiguen bajar plazas de aparcamiento

El delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, ha explicado en el Pleno el expediente heredado de la anterior Corporación relativo a una superficie de 14.568 metros cuadrados ocupada por los antiguos talleres de artillería y que ahora la cooperativa Residencial Maravillas pretende reconvertir tras hacerse con la subasta del suelo celebrada hace ahora un año.

La socialista Mercedes González, la más crítica en las intervenciones producidas, ha descrito la operación: en ella se construirán 355 viviendas de uno a cinco dormitorios, con piscinas y espacios comunes, y saldrán al mercado por un precio medio de 325.000 euros, es decir, 3.300 euros el metro cuadrado.

Ha afeado que la operación implique demoler el taller de precisión y centro de artillería, de gran valor arquitectónico al ser el segundo edificio de hormigón armado más antiguo de España.

"Colaborador necesario"

"Madrid ha sido escenario de un inagotable proceso de privatización de lo público. La excusa de la deuda por la mala gestión lleva al neoliberalismo a defender que la mejor gestión está en manos privadas. Para esa enajenación de lo público sin beneficio para la ciudad se necesita un colaborador necesario, el Ayuntamiento de Madrid", ha espetado González a la bancada de Ahora Madrid.

Calvo ha confirmado la creación de un cuerpo residencial con un máximo de ocho plantas de altura y también la prolongación de la zona verde de Raimundo Fernández hasta enlazar con la manzana de Nuevos Ministerios aunque el principal hito conseguido por Ahora Madrid ha sido reducir el número de plazas en el aparcamiento previsto por la cooperativa, pasando de 1.450 a 990.

La "transparencia" en la gestión urbanística es lo que llevó al Gobierno municipal a organizar este jueves una mesa en la que recoger las inquietudes de todas las partes. Así lo ha explicado Calvo, que ha asegurado "coincidir en la base de la crítica" lanzada desde el PSOE pero también ha apostillado que también hay que tener en cuenta a la cooperativa, que "es posible que no midiera adecuadamente los riesgos de la operación".

Y es que en este asunto se contraponen "las reivindicaciones justas con los derechos adquiridos o las expectativas de la cooperativa, que ha hecho una importante inversión en ese suelo". Se trata de encajar esas dos realidades, por lo que se han incorporado demandas vecinales al Plan Parcial aprobado.

"Urbanismo a la carta"

La socialista Mercedes González ha defendido que el Gobierno municipal podía "haber reconducido" la situación por ser una "decisión política", sumado a que se trata de una "cooperativa sensata con la que se podía haber negociado". Una de sus principales críticas es que habrá "cero euros para equipamientos" y que se "monetariza la operación" y no en beneficio de la ciudadanía, algo especialmente grave en Chamberí, donde "no hay suelo para dotaciones".

"Es la consolidación del urbanismo a la carta, donde la Administración no defiende los intereses de los ciudadanos", ha lanzado la edil del PSOE, que ha contrapuesto los 3.500 cooperativistas frente a los 3,2 millones de madrileños.

Calvo, a su vez, ha arremetido contra la "mascarada socialista", formación que se "arroga la bandera del izquierdismo más extremo". Ha echado en falta ese impulso en la pasada reunión sobre la operación Chamartín, en la que Mercedes González no le dijo "absolutamente nada" al promotor de la operación. "Estamos en campaña y cada uno tiene que hacer su papel", ha lanzado. "Hagan un urbanismo de izquierdas para que la ciudad sea mejor", ha contestado la edil.