Público
Público

"La sociedad vasca tiene claro que el fin de la actividad armada de ETA es un hecho"

 Xabier Mikel Errekondo, portavoz de Amaiur en el Congreso de los Diputados, asegura que el fin de la violencia de ETA supone «un nuevo impulso al independentismo» vasco

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Desde su despacho del Congreso contempla una espectacular vista de Madrid, la ciudad en la que aterrizó Xabier Mikel Errekondo (Usurbil, Gipuzkoa, 1964) junto con sus compañeros de Amaiur el pasado mes de diciembre para cumplir con la orden que 334.498 ciudadanos les dieron en las urnas el 20-N: trabajar en el Parlamento por el derecho de autodeterminación del pueblo vasco.

¿Cómo han sido acogidos en Madrid? ¿Se sienten cómodos?

 'Algunas de nuestras decisiones encajarán con las demandas de la sociedad española'

Hemos sido conscientes de que venimos a una institución que realmente no sentimos que represente las necesidades de Euskal Herria. Pero tenemos un compromiso adquirido: trabajar en el Congreso y en el Senado para aportar en la línea de las demandas que hace el pueblo vasco, principalmente el reconocimiento de Euskal Herria como nación y el derecho a decidir que le asiste.

Se abstuvieron en la investidura de Rajoy, pero sí se pronunciaron en contra en sus primeros ajustes. ¿Con qué criterio va actuar Amaiur en el Parlamento?

No nos corresponde a nosotros decidir quién debe ser el presidente que represente a la sociedad española. Pero esas medidas económicas afectan al día a día de la sociedad vasca hoy y no encajan con el modelo socioeconómico del futuro que añoramos para Euskal Herria. Algunas de nuestras decisiones estratégicas encajarán perfectamente con Euskal Herria pero también con las demandas de gran parte de la sociedad española.

Justo antes de comenzar la legislatura llamó la atención una imagen: la de su reunión con el rey. ¿Cómo explicó este gesto a sus votantes?

Se decide crear Amaiur para trabajar en este entorno, que es Madrid. Y eso significa también trabajar por los objetivos con el Gobierno, con el Parlamento y con los estamentos del Estado. Y dentro de esos estamentos entra el rey, Juan Carlos I.

'Los agentes citados en el Acuerdo de Aiete deben marcar el calendario de la entrega de armas' Iñaki Antigüedad aseguró que no iban al Congreso a reclamar la independencia. ¿A qué van entonces?

La independencia es el objetivo final que defendemos y entendemos que así lo hace también la mayoría social vasca. Pero lo que aquí demandamos es aquella estructura jurídico política en la cual se recojan los derechos mediante los cuales la sociedad vasca decida qué es lo que quiere ser: El derecho de autodeterminación.

Parece que en ocasiones el conflicto vasco se reduce a un sí o a un no a la condena de la violencia.

El conflicto político se da porque hay unas causas que así lo empujan. Hay unos agentes que están enfrentados. Está ETA, y están los estados español y francés. Dentro de todos estos años se ha causado mucho daño y cada uno trabaja su espacio a su manera. Nosotros entendemos que la única manera de superar eso es reconociendo el daño causado por todas las partes.

De entrada se han encontrado con un impedimento: el PP no quiere reunirse con ustedes. ¿Puede avanzar este proceso sin el diálogo con el partido del Gobierno?

Difícilmente. De todas maneras está encaminada la hoja de ruta mediante la cual entendemos que hay que ir superando el conflicto. Está establecida por el Acuerdo de Aiete. Entendemos que el PP es un agente imprescindible como representante máximo del Estado y tiene una responsabilidad inequívoca en el camino de la resolución. Hay que empezar a dar pasos. La sociedad vasca está encaminada. Tiene muy claro que el fin de la actividad armada de ETA es un hecho.

'El Partido Popular es un agente imprescindible en la resolución del conflicto' ¿Qué avances exige Amaiur?

Que ninguna persona ni asociación ni agente sea encarcelada por sus ideales políticos. Que se respeten todos los proyectos políticos. Que se ataje con urgencia la situación de los presos en la línea que recoge el Acuerdo de Gernika. Y que las consecuencias del conflicto sean contempladas por ambas partes: los gobiernos y ETA.

Respecto a la situación de los presos el Gobierno parece estar situado en el inmovilismo y hace alusiones al cumplimiento de la ley. Mientras tanto ETA no da signos de que se vaya a disolver. ¿Corre el proceso del fin de la violencia riesgo de enquistarse?

No lo creo. ETA ha asumido la declaración de Aiete, cosa que no han hecho los gobiernos español y francés. Entre todos tienen que llegar al consenso, a los puntos y al calendario que les lleve a solucionar esas consecuencias y esos problemas técnicos que tienen pendientes de solucionar.

¿Hasta dónde llega su exigencia respecto a los presos? ¿Piden también la puesta en libertad de condenados por asesinatos?

Exigimos lo que se ha recogido en el Acuerdo de Gernika: el acercamiento de los presos exiliados a las cárceles de Euskal Herria, la puesta en libertad de los presos que estén gravemente enfermos, la puesta en libertad de presos que hayan cumplido la parte que les corresponde de la condena, la puesta en libertad provisional de los presos que están en situación preventiva y que no tienen ningún juicio y la derogación de la ley Parot porque crea un castigo añadido con interés político. Todas estas reclamaciones entran dentro de la ley penitenciaria.

¿No creen que ETA deba entregar ya las armas?

Todo tendrá que llegar. Pero los agentes citados por el Acuerdo de Aiete son los que tienen que marcar ese calendario. Tendrá que llegar la desaparición de todas las causas que han generado el conflicto y el acuerdo o el encauzamiento de esas causas para que no vuelvan a rebrotar.

¿Consideran que no habrá vuelta atrás por parte de ETA?

Por supuesto. Igual que el CIS dice que la sociedad vasca cree en el fin definitivo de la violencia.

Han logrado un respaldo histórico en las últimas elecciones. ¿Es la sociedad vasca más independentista cuando no hay violencia de por medio?

El mensaje, el contenido, el sentimiento y las características que nos identifican como pueblo, todas las reivindicaciones sociales, políticas, etcétera, se tratan con más transparencia y no tienen la nebulosa que puede tener estar en una dinámica de lucha armada. Cuando eso desaparece los contenidos rebrotan y tienen más protagonismo. Y eso la sociedad lo entiende. Y se le enciende esa esperanza, esa ilusión.

¿No creen que el final de la violencia de ETA, si se hubiera producido antes, hubiera beneficiado al independentismo?

Es imposible saberlo. La historia es la que es y no se puede cambiar. La decisión del cese definitivo de la actividad armada la ha tomado ahora. Y es de aquí de donde partimos. Desde luego, es una decisión que facilita la unidad entre abertzales, entre soberanistas y por lo tanto da un nuevo impulso al independentismo.