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Caso Nóos Urdangarin, de la Zarzuela a la cárcel

El esposo de la infanta Cristina ha ingresado este lunes por mañana en la cárcel abulense de Brieva para cumplir con la condena de 5 años y 10 meses de cárcel.

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Iñaki Urdangarin, condenado por el Tribunal Supremo a cinco años y diez meses de prisión. / Europa Press

Iñaki Urdangarin se ha convertido en el primer pariente del rey que entra en prisión.  El esposo de la infanta Cristina, que tenía hasta hoy de plazo para entrar a prisión, ha ingresado este lunes por mañana en la cárcel abulense de Brieva para cumplir con la condena de 5 años y 10 meses de cárcel, por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y trafico de influencias. 

Un día después de que el Supremo confirmara la sentencia, la Audiencia de Palma, el tribunal que le condenó en primera instancia, le entregó en mano el mandamiento judicial por el que ordena su ingreso en prisión. El exduque podía acudir con el mandamiento a cualquier instalación penitenciaria de España.

Nadie hubiera imaginado el desenlace judicial de Urdangarin y su defenestración cuando, hace algo más de dos décadas, irrumpió en la vida de los Borbones a raíz de su noviazgo con la infanta Cristina. En octubre de 1997 contrajeron matrimonio en Barcelona en medio de la percepción generalizada de que se trataba de una pareja idílica que reforzaba la buena imagen de la Corona.

El cuñado de Felipe VI, nacido en Zumarraga (Gipuzkoa) y que el 15 de enero cumplió 50 años, dejó de pertenecer a la Familia Real en junio de 2014, al mismo tiempo que su esposa y la infanta Elena, coincidiendo con el relevo en el trono. Sin embargo, ya en diciembre de 2011 se le había apartado de las actividades oficiales, poco antes de que fuera imputado por sus negocios en Nóos.

Con una imagen social intachable, Urdangarin se embarcó junto a Diego Torres en la fundación del Instituto Nóos, el germen de su descarrío una vez que se constató que obtuvo de forma irregular seis millones de euros procedentes de diversas administraciones públicas.

El juez José Castro empezó a investigar los negocios de Nóos, lo que llevó a la Fiscalía Anticorrupción de Baleares a registrar la sede del instituto en noviembre de 2011. Se descubrió que Urdangarin ocultó grandes cantidades de dinero a través de la empresa Aizoon, de la que era titular al 50% con la infanta Cristina.

La hermana de Felipe VI, por su parte, ha resultado absuelta aunque el Tribunal Supremo confirma su responsabilidad a título lucrativo. La sentencia firme de este martes la condena a pagar 136.950 euros, casi un 50% menos de lo que precedía. La cuantía fijada inicialmente por la Audiencia de Palma era de 265.088 euros. 

Módulo recién remodelado

El módulo en el que ingresa Urdangarin estaba vacío y ha sido remodelado en los últimos meses, con el cambio del sistema de calefacción y agua caliente, acondicionamiento de baños y la reparación de la cubierta del pabellón deportivo, informa Julia Pérez. Este módulo está reservado a presos especiales, como fue el caso de Roldán, que en los años 90, tras su fuga y posterior detención, fue trasladado a Brieva porque contaba con mayor seguridad y podía ser vigilado de una manera más personal.

Ahora está previsto que el marido de la Infanta Cristina pase por todos los trámites del primer ingreso. Se le hará una ficha y será reconocido por el servicio médico, además de ser entrevistado por un equipo multidisciplinar formado por trabajadores sociales y psicólogos que le evalúan.

Como es habitual, el preso pasará la primera noche en el módulo de ingresos y después se le trasladará al módulo más adecuado. Probablemente, y dadas sus características, al conocido como "de respeto", donde el interno, al que se clasifica en segundo grado, acepta unas normas de comportamiento e higiene y de organización de la vida diaria en esa instalación.

De todos modos, la prisión puede analizar si la cárcel que ha elegido Urdangarin es la más apropiada y, acogiéndose al artículo 75 del Reglamento Penitenciario, Instituciones Penitenciarias puede decidir cambiarle si considera que la elegida por el condenado no es la idónea para salvaguardar la seguridad del interno o el buen orden del centro.