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Zapatero, Rubalcaba y Blanco se decantan por agotar la legislatura

El Gobierno teme que el debate sobre la fecha de las elecciones penalice a España en los mercados

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La celebración de las elecciones generales en noviembre es el plan B de José Luis Rodríguez Zapatero, pero el plan A sigue siendo apurar la legislatura hasta marzo. Este planteamiento recibió ayer el apoyo explícito de Alfre-do Pérez Rubalcaba y de José Blanco durante la reunión que cada lunes celebra el núcleo duro del poder socialista en la Moncloa, y posteriormente se trasladó a la Comisión Permanente de la Ejecutiva del PSOE, que igualmente lo respaldó.

Como adelantó Público el jueves de la semana pasada, en el Gobierno se manejan dos posibles fechas para los comicios: el 27 de noviembre y el 4 de marzo. La primera, que defiende una corriente partidaria de acabar cuanto antes con 'la agonía', es la opción para el caso de que no se reunieran los apoyos suficientes para aprobar en el Parlamento las reformas económicas en marcha y los Presupuestos del Estado.

González y Almunia apuntalan la tesis oficial en contra del adelanto

Pero la proliferación de voces que ha convertido en debate público lo que era motivo de reflexión interna provocó ayer que se dispararan las alarmas en Moncloa y en Ferraz. La preocupación era especialmente intensa por el temor a una imagen de inestabilidad política que acreciente el recelo de los mercados hacia España, cuando todavía no se ha disipado por completo el peligro de una intervención europea el diferencial con el bono alemán volvió a subir ayer.

También inquieta porque dificulta la culminación de las reformas pendientes. 'Cada especulación de adelanto electoral acorta la legislatura en una quincena por el ruido que introduce en cualquier negociación', advierte un veterano dirigente socialista.

Jordi Sevilla secunda a Julio Feo y pide la investidura del vicepresidente

El portavoz del PSOE, Marcelino Iglesias, siguiendo instrucciones directas de Zapatero, descartó el adelanto electoral salvo causa de fuerza mayor: 'Les quiero decir, con toda la rotundidad, que la voluntad y el objetivo del Gobierno, que apoya plenamente el PSOE, es que las elecciones generales se celebren en la primavera de 2012'.

Iglesias trasladaba así el criterio ratificado por la mañana en la cúpula socialista, con Zapatero a la cabeza. El presidente del Gobierno, según fuentes próximas, 'no abandona para nada su proyecto de agotar la legislatura, un objetivo que considera factible'. Este criterio encontró el respaldo del próximo candidato electoral del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien calificó de 'especulación sin fundamento' la posibilidad de un adelanto electoral. Y también obtuvo el apoyo del vicesecretario general del partido, José Blanco, quien juzgó que el adelanto sería 'un error'.

Blanco fue el encargado de trasladar esta posición a la Comisión Permanente del PSOE, donde no llegó a haber debate porque la intervención del vicesecretario general fue 'firme y rotunda', sin que dejara 'la más mínima duda' sobre la determinación de agotar la legislatura, según miembros de este órgano de dirección. 'No va a haber adelanto electoral, [los comicios] serán cuando toca', repitió después en público el número dos del PSOE, durante un curso de economía en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, según informa Virginia Zafra.

En el empeño por enterrar la hipótesis de un adelanto electoral, Iglesias llegó a recordar que el Gobierno tiene la posibilidad de prorrogar los Presupuestos vigentes si no lograra apoyo para los nuevos, aunque reconoció que recurrir a este mecanismo de excepción 'no sería bueno'.

El Gobierno sostiene que las expectativas de poder contar con esos apoyos son positivas y desde el PSOE se destaca que 'todos los pasos que estamos dando responden a ese objetivo'. Así se reseñan las conversaciones que tras las elecciones del 22-M han mantenido Zapatero y Rubalcaba con Íñigo Urkullu y Artur Mas, y también las negociaciones para pactar con Coalición Canaria y UPN los gobiernos de Canarias y de Navarra.

Pero no se trata sólo de los Presupuestos. Un adelanto electoral podría, según fuentes parlamentarias, dejar varadas no sólo las reformas de las pensiones y de la negociación colectiva, sino también otras como las relativas a la jurisdicción social, la ley concursal o la agilización procesal de la Justicia, con efectos en la actividad económica.

La contundencia de Iglesias no sirvió para impedir que su comparecencia tras la reunión de la Permanente del PSOE fuera prácticamente monotemática. El portavoz socialista subrayó que el Ejecutivo 'no va a abandonar su trabajo en un momento crucial para la recuperación definitiva de España' e incluso sostuvo que ni en el Gobierno ni en la Ejecutiva socialista hay 'ninguna voz' a favor del adelanto electoral.

A apuntalar el rechazo a esta posibilidad salieron ayer Felipe González y Joaquín Almunia. El expresiente del Gobierno dijo en Sevilla que lo que conviene a España es que la legislatura 'se complete con las reformas necesarias y un Presupuesto que complemente a esas'. Y el vicepresidente de la Comisión Europea defendió en TVE que los comicios tienen que celebrarse 'cuando tocan', porque 'de aquí a marzo hay muchas cosas que hacer'.

Sin embargo, el presidente en funciones de Castilla-La Mancha, José María Barreda, comentó en Telecinco: 'Si la situación [económica] va a seguir siendo así de extremadamente complicada, pues tal vez adelantar las elecciones sea conveniente'.

Y el exministro Jordi Sevilla escribió en su Twitter a favor de que José Luis Rodríguez Zapatero renuncie ahora para propiciar la investidura parlamentaria de Alfredo Pérez Rubalcaba como presidente del Gobierno, en coincidencia con lo escrito el domingo en Público por Julio Feo, secretario general de la Presidencia con González.

La respuesta de Iglesias fue tajante: 'La única alternativa que contemplamos es seguir trabajando hasta el último día'.