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Beatriz Sánchez La candidata que defiende un Gobierno feminista para Chile

Con 46 años, casada, madre de tres hijos y con un discurso feminista en ristre ha irrumpido en la política chilena la periodista Beatriz Sánchez, candidata del izquierdista Frente Amplio, con propuestas que defienden los derechos de la mujer y la igualdad en en salarios y empresas públicas y privadas

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Beatriz Sánchez, celebra su victoria en las primarias del Frente Amplio. EFE/Elvis González

Con 46 años, casada, madre de tres hijos y con un discurso feminista en ristre, ha irrumpido en la política chilena la periodista Beatriz Sánchez, ganadora de la candidatura del izquierdista Frente Amplio en las primarias presidenciales celebradas este domingo en Chile.

Con la vista puesta en la mujer, Sánchez ha adelantado un proyecto que "cree en la igualdad y en que organizarnos de otra manera, libres de jerarquías y discriminaciones, es posible". "Compañeras de diferentes territorios, pobladoras, migrantes, indígenas, niñas, jóvenes y trabajadoras tienen en esta candidatura un lugar central y no meramente auxiliar, propio de la política de los de siempre", sostiene. "Sólo así podemos construir una sociedad auténticamente democrática. Éste es nuestro compromiso para un gobierno feminista del siglo XXI", proclama.

Provinciana de clase media, hasta hace seis meses ni ella misma se veía en la política, inmersa en el ejercicio de su oficio, donde ha cultivado en los últimos años un prestigio como entrevistadora de radio y televisión incisiva, pero cercana. Pero todo esto cambió cuando en enero pasado el partido Poder, uno de los que integran la coalición izquierdista emergente Frente Amplio, le propuso convertirse en su abanderada a las primarias.

Sánchez inicialmente rechazó la invitación, pero después aceptó la oferta de Revolución Democrática y del Movimiento Autonomista, formaciones ambas surgidas del movimiento estudiantil que desde 2011 demandan educación gratuita, universal y de calidad.

La ahora candidata presidencial del Frente Amplio conducía hasta marzo pasado un programa de debate político en la radio La Clave de Santiago, en el que hacía entrevistas y desarrollaba temas editoriales sobre asuntos como la corrupción, la discriminación hacia la mujer y la calidad de la democracia.

Cuando oficializó su postulación, inmediatamente empezó a subir en las encuestas, algunas de las cuales la sitúan como aspirante para concurrir a una eventual segunda vuelta en las presidenciales del próximo 19 de noviembre."Estamos a cuatro puntos de la segunda vuelta", aseguraba recientemente Beatriz Sánchez, quien en las primarias aventajó claramente, con casi el 70% de los votos, a su contendiente, el sociólogo Alberto Mayol, que de inmediato admitió su derrota y anunció su respaldo a su compañera de coalición.

Periodista titulada por la Universidad de Concepción, Beatriz Sánchez ha ejercido el oficio de informadora desde 1994 en diversas radios y canales de televisión, aunque no ha rehuido la narración escrita, como demostró con Poderosas, un libro que publicó en 2014, con entrevistas a ocho mujeres en posiciones de poder en Chile.

La víspera de estas elecciones primarias, Batriz Sánchez protagonizó un controvertido episodio cuando al ser preguntada en una entrevista sobre el gobierno del derrocado presidente Salvador Allende (1970-1973) respondió: "En realidad no me gustan los gobiernos totalitarios".

Después tuvo que afrontar un aluvión de críticas, incluida la del subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, militante del Partido Socialista, quien dijo que Beatriz "no sabe de lo que habla". La candidata del Frente Amplio reconoció haberse equivocado en la respuesta, pidió disculpas sin ambages y afirmó que Allende representa una inspiración política.

El incidente no le restó votos a Sánchez, quien ahora se prepara en pos de una presidencia feminista en un país donde las mujeres ganan hasta un 40% menos que los hombres y ocupan menos del 20% de los cargos políticos, en direcciones de empresas y generales.

Contra esa realidad, Sánchez plantea "una vida libre de violencia de género", perfeccionar la norma legal sobre No Discriminación Arbitraria y ratificar el Protocolo Facultativo del Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación, pendiente desde 1999. También apoya la protección constitucional de los derechos sexuales y reproductivos, una ley de aborto que permita a las mujeres decidir por sí mismas la interrupción del embarazo y que el Estado sea garante de este derecho.

Otras de sus propuestas son un sistema de pensiones universal y no discriminatorio; un sistema nacional de cuidados de la niñez, la vejez y de personas con discapacidad, y un sistema de salud solidario. Asimismo, Sánchez aboga por el reconocimiento y la protección de los derechos de las minorías sexuales, una ley de matrimonio igualitario, la modificación de la ley de identidad de género y una nueva Constitución gestada en asamblea.