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Brexit Bruselas rechaza el último plan de contingencia de Reino Unido para evitar una frontera restrictiva en Irlanda

El jefe negociador de la Comisión Europea para el Brexit, Michel Barnier, dice que "lo que es factible para Irlanda del Norte no lo es necesariamente para todo el Reino Unido"

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Macron, May y Merkel, hace unos días en Sofía. REUTERS/Stoyan Nenov

El jefe negociador de la Comisión Europea (CE) para el Brexit, Michel Barnier, rechazó hoy el último plan de contingencia de Reino Unido para evitar una frontera restrictiva en Irlanda al considerar que "lo que es factible para Irlanda del Norte no lo es necesariamente para todo el Reino Unido".

"El plan de contingencia no puede extenderse al Reino Unido en su totalidad", dijo Barnier en una rueda de prensa tras la ronda de negociaciones técnicas celebrada en Bruselas sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

La última propuesta británica, publicada ayer tras una tensa semana en el gabinete de la primera ministra Theresa May, supondría que todo el Reino Unido quedase alineado con la unión aduanera hasta que no se encontrase una solución para evitar la frontera restrictiva.

Esta solución sería, previsiblemente, el acuerdo definitivo de salida entre Londres y Bruselas, que Reino Unido "espera" para el 31 de diciembre de 2021, un año después de la finalización del periodo de transición y fecha hasta la cual se aplicaría este plan de contingencia.

Barnier ya había adelantado ayer en Twitter que la solución temporal debería "funcionar en todas las circunstancias" y confirmó hoy que esta propuesta no se corresponde con lo que desean la UE en su conjunto y la República de Irlanda, aunque considera positivo que Londres esté enviando sus propuestas en forma de texto. El negociador jefe comunitario afirmó que la propuesta europea de incluir a Irlanda del Norte en la misma "área regulatoria común" que a la República de Irlanda, planteada en febrero y que el gobierno británico rechaza frontalmente, "responde a todas estas preguntas".

Pese a que esta solución supone diferenciar a Irlanda del Norte del resto del Reino Unido, Barnier instó a "ser pragmáticos" y aseguró que "los controles a barcos causan menos problemas que los controles en una frontera terrestre de 500 kilómetros".

El jefe negociador del bloque europeo advirtió de que todas las propuestas británicas contemplan "una forma de continuidad", lo cual consideró "paradójico" dado que el propio país ha tomado la decisión de irse de la UE. "Parece que el Reino Unido quiere mantener todos los beneficios de la relación actual pero saliendo de nuestro marco reglamentario, de nuestro marco de supervisión común y de su puesta en marcha", criticó.

Barnier afirmó que "no se dejará impresionar por el juego de acusaciones" de quienes intentan atribuir a la Unión Europea la responsabilidad de las consecuencias del referéndum, y pidió a Reino construir una nueva relación basada en la "confianza" y en el "realismo sobre qué es posible y qué no lo es".