Publicado: 19.04.2015 01:58 |Actualizado: 19.04.2015 08:00

“Bruselas tiene que escuchar a la calle, no sólo a las corporaciones”

La eurodiputada de IU Marina Albiol reclama a la Comisión Europea que tenga en cuenta las manifestaciones de este sábado en 75 ciudades contra el polémico TTIP. “El mensaje de la ciudadanía es claro: primero van nuestros derechos”

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La europarlamentaria Marina Albiol durante una sesión plenaria, en febrero. Archivo del PE.

La eurodiputada Marina Albiol durante una sesión plenaria en febrero. Archivo del PE.

MADRID.- No quiere un tratado de libre comercio a ningún precio. O al menos, rechaza cualquier acuerdo como los que los poderes políticos y económicos envuelven en la piel de cordero de esta denominación, y que, asegura, tienen poco de "libre comercio" y mucho de marcos comerciales regulados a mayor gloria de las empresas.

Marina Albiol Guzmán (Castellón, 1982) desembarcó en el Parlamento Europeo tras las europeas del 25 de mayo con la energía de un huracán, precisamente el fenómeno meteorológico con el que últimamente compara el tratado que Bruselas y Washington negocian con sigilo, el TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership), también conocido como el tratado entre la UE y EEUU que persiguen las multinacionales.

Este sábado, mientras caminaba junto a sus compañeros de Izquierda Unida en la manifestación madrileña por el Día de Acción Global contra el TTIP, Albiol ha resaltado el esfuerzo de las organizaciones sociales para organizar las protestas de este 18 de abril, y sostiene que aún hay tiempo para frenar el acuerdo transatlántico, siempre y cuando consigan mostarle su verdadera esencia a la mayoría de los ciudadanos españoles.



¿Cómo valora la protesta de este sábado contra el TTIP?

Ha sido un éxito. Un éxito que obedece al esfuerzo de organizaciones sociales y políticas que llevaban muchos meses trabajando en esto. Estamos sacando el TTIP de la oscuridad. Lo estamos sacando del baúl en el que lo han metido la Comisión Europea y nuestros gobiernos, y por eso hay que felicitarse por la manifestación. El TTIP será un huracán que se llevará por delante nuestros derechos sociales y laborales, afectará a los servicios públicos, a la soberanía alimentaria, a los productores agrícolas…Cuanta más información tienen los ciudadanos sobre el tratado más contrarios se muestran, a no ser que sean grandes accionistas de multinacionales.

"Estamos sacando el TTIP de la oscuridad, y por eso hay que felicitarse por las manifestaciones"

¿De qué va a servir la concentración de este 18 de abril? ¿Influyen las palabras de la calle en la línea de actuación de la Comisión?
Dado que en el Parlamento Europeo hay un pacto entre socialdemócratas, conservadores y liberales, la única manera de romper esta alianza y parar el tratado es la movilización de los ciudadanos de toda Europa en sus calles. Las protestas sirven para presionar a nuestros gobiernos y hacernos oír.

¿Qué mensaje le han enviado los ciudadanos a la Comisión desde esas calles? ¿Cuál es el que le daría usted?
El mensaje de la ciudadanía es que no está dispuesta a que el capital y las multinacionales pasen por encima de nuestros derechos y sobre la naturaleza de nuestro planeta. Le diría a la Comisión que tiene que escuchar a la calle y dejar de prestar atención sólo a los dictados de los lobbies de las multinacionales, que es a quienes está escuchando y con quienes está negociando.

¿Ha evolucionado el movimiento de oposición al TTIP al ritmo que esperaba? ¿Se puede comparar ya con el rechazo al tratado que existe en otros países europeos?

El trabajo que están haciendo los movimientos sociales es muy importante, la labor de la Campaña Estatal contra el TTIP, el trabajo de organizaciones como ATTAC y Ecologistas en Acción… Han colaborado mucho a que exista este clima de oposición en la calle pero todavía no estamos al nivel que deberíamos, teniendo en cuenta las dimensiones que va a tener el tratado.

"Las protestas han llevado a la Comisión a cambiar sus formas, pero no su objetivo, y eso es lo más preocupante"

¿Dónde se ve reflejado este trabajo? ¿En qué ha cambiado la situación gracias a su labor?
Es cierto que el fondo del tratado ha cambiado poco, y eso es lo más preocupante. La Comisión no ha variado su posición, no ha cambiado su objetivo, pero sí ha retocado un poco las formas. Todo sigue siendo opaco y poco transparente pero al principio el secretismo era absoluto, no había acceso a ningún documento, y gracias a la presión de las organizaciones sociales o al informe del defensor del Pueblo de la UE hemos avanzado, pero siempre en forma.

Un día antes de que se retomen las negociaciones, ¿saben qué se va a tratar en esta novena ronda?
La opacidad es tal que prácticamente no nos cuentan qué temas van a tratar antes de las reuniones. No tenemos acceso a la documentación, y como sabes cuando lo tenemos firmamos un documento de confidencialidad que nos prohíbe difundir lo que vemos, pero es que además tampoco podemos ver todos los textos. Esperamos que en esta ronda no hagan como hacen habitualmente, que no se limiten a sacar una nota de prensa con generalidades y sin información real.

"La Comisión basa sus argumentos de crecimiento en un informe financiado por el Banco Santander: es un documento de parte"

¿Dan por bueno alguno de los argumentos de la Comisión para vender el tratado?
El problema es que los datos de crecimiento económico y de generación de empleo están basados en un informe financiado por el Banco Santander y el Deutsche Bank, un documento pagado por grandes corporaciones financieras y grandes empresas. Evidentemente es un informe de parte, esos argumentos no nos sirven, y menos cuando recordamos los efectos de otros tratados de libre comercio que han supuesto todo lo contrario: han destruido empleo y han empobrecido a los pueblos. Tampoco nos creemos que no vayan a tocar los servicios públicos, ni que el acuerdo pueda ser bueno para la pequeña empresa y los autónomos, que realmente estarán entre los principales perjudicados porque no podrán competir con las multinacionales.

¿Cómo se explica el escaso interés de los medios de comunicación y partidos políticos por el TTIP?
Hay interés por mantenerlo oculto y que no entre en la agenda. Hay un consenso generalizado para que no se hable del TTIP entre conservadores, socialdemócratas y liberales en Europa. En el Estado español se da entre PP, PSOE, CiU, PNV, UPyD, Ciudadanos... Y tampoco nos equivoquemos, porque al final los grandes grupos de comunicación son empresas privadas con unos intereses económicos.

Ya que menciona a Ciudadanos, ¿están completamente a favor del TTIP? Parece que la mayoría de partidos se pone de perfil con este asunto.
Se están pronunciando muy poco al respecto, pero por las pocas declaraciones que he oído sí estarían a favor del tratado. El resto de grupos lo dejó claro en el Congreso, como cuando el PP y el PSOE presentaron conjuntamente una proposición pidiendo que se acelerasen las negociaciones, en junio de 2013. Mientras tanto IU estaba pidiendo un referéndum para que la gente se pronunciara sobre el TTIP, y ambos votaron en contra, como hicieron UPyD, CIU y PNV. Ni siquiera permitieron que el pueblo decidiese sobre una cuestión que va a afectar a todos los ámbitos de su vida, eso es posicionarse.

"PP y PSOE no permitieron que el pueblo decidiese sobre una cuestión que afectará a todos los ámbitos de sus vidas; eso es posicionarse"

La eurodiputada del S&D Marie Arena aseguró a Público este mismo miércoles que la posición de los socialdemócratas es clara: si hay ISDS dirán no al TTIP. A la vista de su trayectoria con el acuerdo, ¿es creíble?
El ISDS es una de las partes fundamentales de este tratado porque permite a las multinacionales demandar a los estados por aprobar legislaciones que puedan perjudicar a sus beneficios, y otra parte muy importante es el Consejo de Cooperación reguladora, aunque en la práctica trabajan por un mismo fin. Aunque el ISDS no entrase el tratado seguiría siendo un instrumento para que las multinacionales impongan sus condiciones a todas las administraciones. Si no está el ISDS está el Consejo, eso es trampa.

¿Qué es lo que se sabe exactamente sobre el Consejo a día de hoy? Ha hablado de su función, pero no de cómo van a estar representadas las empresas. Si el TTIP dejara fuera el Consejo y el ISDS, ¿seguirían estando en contra?
Del Consejo se sabe poco. Sabemos que abordaron el tema en la octava ronda, pero no está claro quién va a formar parte de ese organismo o cómo va a obrar. Sí parece seguro que actuará una vez esté firmado el TTIP, y por el pasarán las normas que vayan saliendo para ver si se adaptan al tratado, y por tanto a las multinacionales.

"Lo del libre comercio es una gran mentira que nos han contado. Quieren mercados regulados, pero a favor de las multinacionales"

¿Pero y si se excluyeran ambas partes?
Aún así nosotras no estaríamos a favor, ni en IU ni en el GUE [Grupo de la Izquierda Unitaria Europea, GUE/NGL, donde se integra IU]. Primero porque lo del libre comercio es una gran mentira que nos han contado, es exactamente lo contrario. Quieren mercados regulados, pero a favor de las multinacionales, y aún eliminando el ISDS y el Consejo quedaría toda la convergencia reguladora, que es la base del tratado. En eso fue muy claro el anterior comisario de Comercio, Karel de Gucht, cuando dijo que el objetivo era eliminar todas las normativas y regulaciones que supusieran un obstáculo para los inversores en Europa y EEUU, y ese es el objetivo básico del tratado. Sus obstáculos son nuestros derechos: un salario mínimo interprofesional digno es un obstáculo, las pensiones públicas son un obstáculo para los bancos que quieren hacer negocio con las pensiones y la sanidad pública es un obstáculo para las empresas que quieren hacer negocio con la privada. Quieren cargarse todo lo que protege el medio ambiente y lo que nos protege a nosotras. Prefieren proteger a los inversores, y tanto en GUE como en IU estamos en contra de eso, que es la esencia de estos tratados.

La cláusula de blindaje a las multinacionales ha sido temporalmente apartada de la mesa de negociaciones hasta contar con el documento de posición de todos los grupos, entre finales de mayo y principios de junio. ¿Qué va a hacer Comisión? ¿Maquillará el ISDS? No parecen tener intención de dejarlo fuera.

"Los tratados son importantes, son pasos de gigante en la aplicación de sus políticas neoliberales, pero al final lo que tenemos que hacer es parar esas políticas"

De nuevo, ha sido el trabajo de denuncia de las organizaciones sociales lo que ha llevado a que haya una clara oposición contra el ISDS, como se vio en la consulta de la Comisión en la que el 97% de los participantes se posicionaron en contra. La Comisión Europea va a tener que mover ficha, aunque también es cierto que está convencida de que el ISDS tiene que entrar en el tratado. De hecho, en su web, en el apartado de preguntas y respuestas frecuentes, en la pregunta sobre ISDS en la que ellos cuestionan y ellos mismos responden viene a poner en duda los sistemas jurídicos nacionales, diciendo que a veces se da una falta de seguridad jurídica y que por tanto el arbitraje daría más seguridad a las multinacionales que quieran invertir.

Malstrom dijo hace una semana que habrá ISDS sí o sí.
Sí. Están convencidos de que tienen que entrar, y la oposición ciudadana puede llevarles a hacer algún tipo de maniobra o trampa para acabar incluyéndolo como sea.

¿Parar el TTIP o acabar con la cláusula impediría a las empresas demandar? Cuando se ratifique el acuerdo CETA -UE y Canadá- su cláusula ISDS permitirá a todas las filiales estadounidenses de las empresas canadienses demandar a los estados europeos.
Así es, pero tampoco vamos a ponérselo fácil. Al final, creo que esto no es sólo cuestión de los tratados. Los tratados son importantes, son pasos de gigante en la aplicación de sus políticas neoliberales, pero al final lo que tenemos que hacer es parar esas políticas neoliberales, cambiar la correlación de fuerzas dentro de la UE para que esas cuestiones no puedan llevarse a cabo, ni vía CETA ni vía TTIP. No es sólo cuestión de tratados, el problema son las políticas neoliberales que los sustentan, y ya lo vimos con la Constitución Europea. Se pudo parar, pero esto no evitó que aprobasen lo que querían. La paramos, pero al final nos metieron todo por la puerta de atrás, y espero que esta vez no pase lo mismo.