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Cinco aviones riegan el cielo de Teherán para combatir la gran nube tóxica

Se están valorando otras soluciones como la creación de nubes artificiales que provoquen lluvias, y corrientes de viento.

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Cinco aviones de la fuerza aérea iraní han comenzado hoy a esparcir agua sobre el contaminado cielo de Teherán en un intento por combatir la nube tóxica que desde hace tres semanas se posa sobre la capital.

Según el director del Organismo para la protección del Medio Ambiente en la urbe, Rasul Ashrafipour, los aparatos realizaron un total de 40 vuelos sobre las zonas del sur de la capital, hasta el momento las más afectadas. 'El plan proseguirá mañana con otros cinco aviones que lanzarán unos 2.000 litros de agua en cada vuelo', agregó.

El presidente de la Organización iraní para la Protección del Medioambiente, Mohammad Javad Mohammadizadeh, ya advirtió el domingo de que se trata de una medida provisional ante el 'alarmante estado' que presenta la ciudad, pero que se buscan otras soluciones a más largo plazo.

Entre ellas, se baraja la opción de alterar la atmósfera para crear de forma artificial nubes que produzcan precipitaciones y la posibilidad de generar corrientes de viento que empujen la masa de polución.

El gobernador de la provincia capitalina, Morteza Tamaddon, reveló por su parte el sábado que igualmente se buscan soluciones mecánicas, como la instalación de grandes ventiladores y sistemas de aire acondicionado en las zonas más contaminadas de la metrópolis.

La contaminación es uno de los problemas endémicos que sufre Teherán, ciudad con 14 millones de habitantes y un tráfico denso y caótico.

Según los expertos locales, la situación se ha agravado este año debido a la escasez de lluvias y vientos en uno de los otoños más secos que se recuerdan. Sin embargo, analistas independientes apuntan a la mala calidad de la gasolina como una de las razones principales.

Se han decretado varios días festivos para tratar de restringir los desplazamientos.Irán, que hasta la fecha importaba el 40% de la gasolina que consumía, puso en marcha el pasado junio un plan nacional para refinar el combustible en industria petroquímicas adaptadas y evitar así el efecto de posibles sanciones internacionales.

Los graves índices de polución han obligado a las autoridades locales a restringir el tráfico y a desplegar autobuses medicalizados en diferentes puntos de la capital para atender enfermedades respiratorias.

Además, se han suspendido durante días las clases en diversos colegios y universidades y se han decretado varios días festivos en la administración pública para tratar de restringir los desplazamientos.

Un reciente estudio divulgado por la municipalidad alega que el hongo tóxico que flota sobre el área metropolitana es consecuencia de la densidad del tráfico, que genera cerca de 4.400 toneladas de productos contaminantes del aire al día y alrededor de un millón y medio de toneladas al año.

Según estadísticas del Centro iraní de Control de Calidad del Aire, cada año mueren más de 5.000 personas en la capital iraní por enfermedades relacionadas directamente con la polución.