Publicado: 31.08.2016 22:38 |Actualizado: 01.09.2016 11:16

"Se ha consumado un golpe
de Estado en Brasil"

La ya exmandataria Dilma Rousseff anuncia, tras ser apartada del cargo, la más "enérgica, determinada y firme oposición a los golpistas". Michel Temer, el que fuera su vicepresidente, jura ante el Congreso Nacional como nuevo presidente del país.

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Dilma Rousseff, acompañada por varios compañeros, antes de dar su discurso tras ser destituida. - AFP

Dilma Rousseff, acompañada por varios compañeros, antes de dar su discurso tras ser destituida. - AFP

BRASILIA.- "Es el segundo golpe de Estado que afronto en la vida. Primero fue el militar (1964), que me afectó cuando era una joven militante; el segundo fue el parlamentario, que me derriba del cargo para el que fui elegida". Son las primeras declaraciones de Dilma Rousseff tras ser apartada de forma definitiva de la Presidencia de Brasil. 

"Hoy el Senado tomó una decisión que entra en la historia de las grandes injusticias: escogieron rasgar la Constitución, decidieron interrumpir el mandato de una presidenta que no cometió ningún crimen, condenaron a una inocente y consumaron un golpe de Estado", denunció en un enérgico discurso.



Arropada por decenas de correligionarios y seguidores en el Palacio de la Alvorada, en donde se atrincheró desde que fue separada provisionalmente del cargo el 12 de mayo, la expresidenta aseguró que el Partido de los Trabajadores (PT) volverá al poder para culminar el proyecto de lucha contra la desigualdad social que desarrolló en los últimos trece años. "No desistan de la lucha. Escuchen bien: piensan que nos vencieron, pero están engañados. Sé que todos vamos a luchar. Habrá la más determinada, firme y enérgica oposición que un golpista puede sufrir", afirmó.

Michel Temer, tras jurar como nuevo presidente de Brasil. - REUTERS

Michel Temer, tras jurar como nuevo presidente de Brasil. - REUTERS

Previamente, Michel Temer, el hasta hace apenas unos meses vicepresidente de Rousseff, juró ante el Congreso Nacional como nuevo presidente tras la destitución definitiva de la mandataria, decidida apenas unas horas antes en el Senado. Temer, uno de los principales impulsores del proceso contra Rousseff, gobernará hasta el 1 de enero de 2019, cuando vence el mandato para el que había sido reelegida en las urnas la que fuera también su presidenta.

Temer estuvo flanqueado por los presidentes del Senado, Renán Calheiros, de la Cámara de los Diputados, Rodrigo Maia, y de la Corte Suprema, Ricardo Lewandowski, quien dirigió las sesiones del juicio político contra Rousseff.  En su camino hacia la mesa de la dirección, Temer se detuvo a saludar a los parlamentarios casi uno a uno e incluso llegó a posar con muchos de ellos para hacerse algunos selfies. El acto fue "rápido y sencillo", sin discursos, tal como se hizo en 1992 con la toma de posesión de Itamar Franco, quien sucedió a Fernando Collor de Mello después de que este también perdió el poder, en ese caso en medio de un grave escándalo de corrupción.

Apenas unas horas antes, en ese mismo hemiciclo, el Senado había concluido el juicio político contra Rousseff, a la que condenó por un "crimen de responsabilidad" con la destitución por 61 votos a favor frente a 20 en contra. Una vez prestado el juramento de rigor, fuentes oficiales han anunciado que Temer celebrará una reunión con los miembros de su gabinete, tras la cual tiene previsto viajar hacia China para asistir a la Cumbre del G20, motivo por el que se han acelerado los actos de investidura.