Publicado: 10.05.2014 00:01 |Actualizado: 10.05.2014 00:01

Cuba detiene a cuatro anticastristas de Miami acusados de preparar acciones armadas en la isla

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Las autoridades cubanas han detenido a un grupo de cuatro anticastristas residentes en Miami, acusados de preparar acciones armadas dentro de la isla. La infiltración de estas personas se produce a la par que Washington acusa a La Habana de apoyo al terrorismo, intensifica el alcance del Embargo Económico y planea crear redes clandestinas de internet.

El comunicado oficial dicta que "fuerzas del Ministerio del Interior detuvieron a los ciudadanos de origen cubano y residentes en Miami José Ortega Amador, Obdulio Rodríguez González, Raibel Pacheco Santos y Félix Monzón Álvarez cuando estos planificaban ejecutar acciones terroristas en el territorio nacional".

Los detenidos confesaron que pretendían "atacar instalaciones militares con el objetivo de promover acciones violentas" y que estaban bajo las órdenes de Santiago Álvarez, Osvaldo Mitat y Manuel Alzugaray, todos conocidos dirigentes del anticastrismo más violento de Miami.

Álvarez y Mitat cumplieron condena en EEUU cuando el FBI descubrió en
sus manos un gran arsenal de armas. Además, están acusados de organizar la entrada clandestina a La Florida de Luis Posada Carriles, que derribó un avión de pasajeros matando a casi un centenar de personas. Todos ellos negaron su relación con los 4 detenidos. Mitat, por ejemplo aseguró que no los recordaba porque"soy muy malo con los nombres".

La captura se produce en momentos en que EEUU pone de nuevo a Cuba en la lista de países que apoyan el terrorismo y cuando la agencia de prensa estadounidense AP reveló los planes de Washington para crear la red clandestina de internet ZunZuneo. Incluso quedó al descubierto una estrategia de envíos masivos de SMS con mensajes anticastristas, una parte de los cuales se emitieron desde España y otros desde la sede diplomática de EEUU en Costa Rica, lo que ha provocado la protesta de las autoridades de San José.

Las ciber-estrategias se desarrollan tras la fachada de la agencia oficial de cooperación USAID, organización que reconoció ante el Congreso haber financiado estos planes y también al ciudadano estadounidense Alan Gross, condenado en Cuba a 15 años de prisión por contrabando con equipos de comunicación, algunos de ellos utilizados solo por las agencias de inteligencia de los EEUU.

El periódico cubano Juventud Rebelde asegura que los planes de ataques militares y las redes de internet clandestinas están conectados, que la idea "era crear una 'conmoción social' que sería aprovechada para, supuestamente, hacer un llamamiento a la violencia, además de crear confusión, pánico y caos e instar a que el mundo creyera que se trataba de una supuesta 'rebelión' en Cuba".

A la par el Departamento del Tesoro ha lanzado una campaña en la que intensifican las acciones extraterritoriales del Embargo, sancionandoa bancos europeos por realizar transacciones con Cuba y a empresas turísticas de Holanda y Argentina acusadas de vender paquetes turísticos a la isla. Las multas suman decenas de millones de dólares.

En medio de este ambiente de Guerra Fría no es raro que regresen los grupos paramilitares, los mismos que en el año 1997 lanzaron una campaña de bombas contra los hoteles, hiriendo a decenas de personas y asesinando a un turista italiano. En aquella época incluso un hotel de Varadero perteneciente a una cadena española fue ametrallado desde la costa por lanchas rápidas provenientes de Miami.

El último comando capturado fue en 2001. Se trataba también de 3 cubanoamericanos con armas cortas, fusiles y explosivos. Una conversación telefónica de uno de ellos con sus jefes en Miami fue grabada y hecha pública por la policía. En esta, se oye a Santiago Álvarez (también implicado en esta ocasión) ordenarle que haga estallar una bomba en Tropicana, el mayor cabaret del país.

Estos grupos son tolerados en los EEUU, incluso culpables confesos de planear el asesinato de Fidel Castro en Isla Margarita fueron absueltos por los tribunales estadounidenses. Cuando Cuba entregó información sobre la actividad de estas organizaciones violentas, elFBI la aprovechó para detectar y arrestar a los agentes cubanos quelas habían infiltrado, 3 de los cuales aún permanecen en prisión.