Publicado: 17.12.2014 23:53 |Actualizado: 18.12.2014 00:50

El desbloqueo de las relaciones Cuba-EEUU pone en evidencia la política del PP con la isla

Antagonistas durante más de 50 años, Cuba y EEUU han iniciado la normalización de sus posiciones antes de que la UE haya podido derribar la 'Posición Común', una política de aislamiento impulsada por el Gobierno de Aznar y que ha cercenado las relaciones europeas con la isla casi dos décadas

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Un hombre vende café en un puesto callejero de La Habana decorado con las banderas de EEUU y Cuba. REUTERS

Un hombre vende café en un puesto callejero de La Habana decorado con las banderas de Estados Unidos y Cuba. REUTERS/Stringer

MADRID.- Las relaciones de la Cuba castrista con la Unión Europea (UE) nunca fueron demasiado cercanas. Al igual que con otras antiguas colonias, la UE ha mirado históricamente a España para determinar su posición respecto a la isla. Y los gobiernos españoles, alejados del ideario de la revolución socialista, impusieron la cautela diplomática: una política de "esperar y ver qué pasa" que perduró hasta los primeros meses del Gobierno de José María Aznar.

En 1996, el expresidente conservador cortó de raíz las relaciones La Habana. En su movimiento de acercamiento al polo de poder liderado por Estados Unidos, España suspendió toda cooperación con Cuba e inició una campaña para aislarla de la UE. Esta maniobra cristalizó en la Posición Común, por la que los socios europeos —15 en aquellos años— se comprometieron a congelar sus relaciones con la isla hasta que no se produjeran avances hacia "una democracia pluralista" y el "respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales".

El propio Al Gore, entonces vicepresidente de Bill Clinton, manifestó su conformidad con la decisión de Madrid de trabajar para "lograr una democracia en Cuba". 



"Una figura inédita y sin sentido"

La Posición Común, que marca la postura exterior de la UE respecto a Cuba, trazó una línea paralela con la del bloqueo de EEUU. "Una política de aislamiento y bloqueo que no ha dado ningún resultado", opina el exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos.

Moratinos: "La Posición Común y el bloqueo de EEUU han demostrado que las políticas de aislamiento no dan resultado"

Para el jefe de la diplomacia española durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero, el fin "sin ninguna precondición" del bloqueo estadounidense "ha demostrado a todos aquellos que se agarraban a la Posición Común, una figura inédita que en la UE solo existe en el caso de Cuba, no tenía sentido", explica en declaraciones a este medio.

Moratinos inició un movimiento de apertura diplomática para normalizar las relaciones el Gobierno de los Castro. Sin embargo, se encontró con la cerrazón de varios socios europeos y el propio Ejecutivo de la isla: "Los embajadores europeos no eran recibidos en la cancillería cubana, no había fiesta nacional donde acudiesen autoridades cubanas… fue un largo caminar, sobrepasando mentalidades y cambiando actitudes, y eso no se hace en un solo día". Pese a que el socialista logró relajar la postura de la UE, no pudo derribar la Posición Común, que ha terminando perdurando por encima del bloqueo impuesto por el presidente John F. Kennedy en 1961. 

Imposible de derribar

La multicefalia característica de la UE ha provocado que la Postura Común, una política que para la que "fue muy fácil encontrar el consenso para aplicarla, pero casi imposible de modificar hasta ahora", expone Hermenegildo Altozano, experto en inversiones en Cuba, haya sobrevivido incluso al bloqueo de EEUU, que se había mantenido 53 años.

"La Posición Común fue fácil de consensuar pero está siendo muy difícil de modificar", dice un experto en inversiones en Cuba

La ambición de deshacer las barreras en las relaciones con Cuba, iniciadas por el Ejecutivo de Zapatero y que han continuado en la etapa de Mariano Rajoy, han chocado con algunos estados como la República Checa, que "en su momento querían hacer la demostración de que estaban en contra de cualquier régimen comunista. Además, otros se han opuesto porque decían que no había habido ningún cambio en materia de derechos humanos que justificara una modificación en la política", continúa Altozano. 

Los aires de renovación que llegaron con el relevo entre Fidel Castro y su hermano Raúl han cuajado en el fin de más de un lustro de antagonismo con EEUU al que, pese a su relevante postura histórica en las relaciones diplomáticas con la isla, España no ha podido sumarse. La mano tendida en este sentido por José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores, que viajó en noviembre a la isla con el objetivo de entrevistarse, entre otros, con Raúl Castro, recibió como respuesta la puerta cerrada del presidente del Consejo de Estado cubano. 

Con el bloqueo acabado, que "marca el fin de una etapa histórica", tal y como defiende en Público Moratinos, queda pendiente, sin embargo, la revisión definitiva de la Postura Común: una legislación europea que ha marcado otro bloqueo de facto con Cuba, en esta ocasión con rúbrica española