Publicado: 16.07.2016 09:37 |Actualizado: 16.07.2016 14:41

Erdogan inicia una purga en el Ejército: ya hay más de 2.800 militares detenidos

El presidente del país, quien dijo anoche que el golpe "era como un regalo de Dios que permitirá limpiar el Ejército", está dispuesto a que los golpistas paguen "un alto precio por su traición".  Además, 2.745 jueces han sido destituidos y se ha dictado una orden de detención contra nueves jueces del Tribunal Supremo.

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Erdogan, durante su rueda de prensa en el aeropuerto Atarturk de Estambul. / EFE

Erdogan, durante su rueda de prensa en el aeropuerto Atarturk de Estambul. / EFE

ESTAMBUL.— Cuando aún no estaba del todo claro que el golpe de Estado en Turquía fuera a fracasar, el presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, lanzó una clara amenaza: "Esto es traición. Pagarán un precio muy alto". Una vez sofocada la intentona golpista, en la que ha habido al menos 265 muertos, el Gobierno turco no tardado nada en actuar con mano de hierro: las autoridades del país han detenido a 2.893 militares implicados en la intentona golpista, según la información ofrecida por el primer ministro del país, el islamista Benali Yilirim.

Además, 2.745 jueces fueron destituidos hoy por la Junta Superior de Jueces y Fiscales del país. Al mismo tiempo, el Consejo presidido por el ministro de Justicia, Bekir Bozdag, destituyó a cinco de sus 22 miembros, mientras que una orden de detención fue emitida contra nueve jueces del Tribunal Supremo del país.

Estas detenciones de militares son consecuencia directa de las palabras del propio Erdogan en la noche del viernes, cuando dijo que el intento de golpe de Estado "era como un regalo de Dios que permitirá limpiar el Ejército", no eran simple papel mojado.



"Este levantamiento, este movimiento es un gran regalo de Dios para nosotros. Porque el Ejército será limpiado", afirmó el mandatario en rueda de prensa al poco de aterrizar en Estambul, asegurando que los golpistas pagarán cara su "traición".

En su alocución, desde el aeropuerto Atatürk, Erdogan acusó a los militares golpistas de levantarse contra un Gobierno que "llegó al poder con el voto del pueblo".  "Esto es traición. Pagarán un precio muy alto", amenazó el jefe del Estado y hombre fuerte del país.

Erdogan afirmó que los militares "no pueden aceptar" su triunfo en la urnas. 

El actual presidente llegó al cargo en 2014 con el 51,8%. Antes de eso, gobernó como primer ministro desde 2003 con sucesivas mayorías absolutas de su partido, el islamista AKP.

En su alocución, Erdogan convocó a los mandos militares a "ser respetuosos con los valores de esta nación" y afirmó que hay miembros del Ejército recibiendo "órdenes de Pensilvania", en referencia a la residencia en el exilio de Fethullah Gülen, un influyente predicador islamista, antigua aliado del AKP y ahora enfrentado a él.

Erdogan dijo que la intentona golpista prueba que son ciertas las acusaciones de terrorismo que lleva haciendo contra la influyente cofradía dirigida por Gülen, con muchos seguidores en las fuerzas de seguridad y la judicatura turca.

El presidente se refirió a los soldados como sus "hijos" y les pidió que no vuelvan sus armas contra sus padres y madres. "Si volvéis las armas contra quien os las dio, pagaréis un alto precio", advirtió.