Publicado: 12.03.2014 16:09 |Actualizado: 12.03.2014 16:09

El espionaje sacude al propio Senado de Estados Unidos

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Una vez más, la Casa Blanca ha tenido que salir al paso de nuevas acusaciones de espionaje. En este caso, las denuncias proceden del propio partido demócrata por las supuestas maniobras de la CIA contra el Comité de Inteligencia del Senado de EEUU. 

La senadora Dianne Feinstein, presidenta del Comité supuestamente espiado, acusó a la agencia de inteligencia de haber entrado en los ordenadores del organismo para buscar documentos de una investigación sobre los métodos de interrogatorio de la CIA. La demócrata acusó en público a la agencia de violar la Cuarta Enmienda de la Constitución estadounidense, que establece el derecho a la privacidad, así como varias leyes federales. Inmediatamente, el director de la CIA, John Brennan, negó categóricamente que la agencia hubiera espiado los ordenadores. "Nada está más lejos de la verdad, no lo haríamos (...) La CIA no ha espiado de ningún modo al Comité o al Senado", afirmó Brennan.

Anteriormente, Feinstein aseguró que en enero el propio Brennan se reunió con ella y con el vicepresidente del Comité, el republicano Naxby Chambliss, y les avisó de que, sin previa notificación o aprobación, la CIA había llevado a cabo una "búsqueda" en los ordenadores del personal del órgano que ella preside. El Comité de Inteligencia del Senado está llevando a cabo una investigación sobre los métodos de detención e interrogatorio de la CIA cuando estaba dirigida por León Panetta (2009-2011). Feinstein aseguró también que el inspector general de la CIA, David Buckley, ha comenzado una investigación interna de las actividades de la agencia y ha referido el caso al Departamento de Justicia, dada la posibilidad de un actividades delictivas por parte de su personal.

Según la senadora, Brennan argumentó que la búsqueda en los ordenadores se realizó porque la CIA recibió informaciones de que miembros del Comité podrían haber tenido acceso al documento de Panetta por métodos ilegales. Sin embargo, Feinstein negó esas acusaciones y destacó que, cuando se produjo la intrusión en los ordenadores del personal del Senado, "la búsqueda no sólo incluyó los documentos proporcionados al comité por la CIA, sino también su red interna, su trabajo y sus comunicaciones".

"Creemos firmemente en la necesidad de supervisión por parte del Congreso", subrayó por su parte Brennan en su conferencia en el Conference Foreign Relations de Washington no sin antes indicar que no siempre está de acuerdo con los legisladores: "Los miembros del Congreso nos suelen realizar preguntas complicadas", apuntó, y recalcó que dan lugar "frecuentemente a lo que yo llamaría animadas y deportivas discusiones". El director de la CIA reconoció, no obstante, los "errores" cometidos dentro de los programas de interrogatorio: "La CIA tiene más que suficientes desafíos en la actualidad y queremos dejar atrás el capítulo de detenciones e interrogatorios".

Jay Carney, portavoz presidencial, ha aparecido en medio de la disputa para manifestar el apoyo de Barack Obama a la agencia. "El presidente tiene una gran confianza en John Brennan, en nuestra comunidad de Inteligencia y en nuestros profesionales de la CIA", declaró Carney. El portavoz defendió que la Casa Blanca se toma "muy en serio" las acusaciones de Feinstein pero evitó realizar más valoraciones sobre el tema, ya que se trata de "asuntos bajo investigación". "En general, ha habido comunicaciones entre la Casa Blanca, la presidenta de la comisión y el director de la CIA", añadió sin más.