Publicado: 15.10.2015 12:50 |Actualizado: 15.10.2015 12:50

Las Euromarchas llegan a Bruselas para protestar contra el TTIP
y el "austericidio"

Cientos de personas recorren el centro de la capital belga, apoyados por fuerzas políticas como Podemos, IU y Equo. Su objetivo inmediato es rodear el edificio en el que este jueves se reúnen varios jefes de gobierno de la UE para obligarles a escuchar su mensaje.

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Imagen de la columna que partió de Gibraltar el pasado 1 de octubre. / EUROMARCHAS

Imagen de la columna que partió de Gibraltar el pasado 1 de octubre. / EUROMARCHAS

BRUSELAS.— No más austericidio, no más políticas neoliberales. Y, desde luego, no a la firma de tratados secretos como el TTIP, que Washington y Bruselas negocian con sigilo. Estas son algunas de las reivindicaciones de las Euromarchas, una iniciativa que bebe del espíritu de las Marchas por la Dignidad y que este jueves ha desembarcado con energía en la capital de Bélgica.

En torno a 300 personas se concentraban este jueves frente al Musée du Tram de Bruselas, para poner rumbo al centro de Bruselas, donde hoy se reúnen varios jefes de Gobierno de los 28 en una nueva cumbre europea.



"Esas cumbres no sirven para nada, todas las decisiones están tomadas con antelación", asegura a Público Maribel Martínez, portavoz de la iniciativa, vertebrada sobre el movimiento de cuatro columnas establecidas en cada uno de los puntos cardinales de Europa.

Pedro Arrojo, también coportavoz de las Euromarchas, explica que la columna suroeste (España, Portugal y Francia) partió de Gibraltar el día 1 de octubre, para después desarrollar hasta 75 acciones en distintas ciudades y pueblos del Viejo Continente —entre ellas, la que aseguran ha sido la primera manifestación en Andorra—. Han viajado en autobús y en furgoneta, y esperan la llegada de otros tantos activistas españoles que ya vuelan o volarán próximamente a la capital, corazón de las instituciones europeas.

Pretenden "bloquear" el tráfico en cuatro de los cruces que rodean la zona de las instituciones comunitarias con una manifestación pacífica. Para ellos utilizarán cuatro tractores que abren la marcha. Y, para marcar el carácter pacífico de esta concentración, en la cabecera de la marcha se sitúan algunos representantes políticos, entre ellos tres diputados aragoneses de Podemos, una de las organizaciones que junto a IU y Equo respaldan esta iniciativa.

"Los partidos están jugando a dos bandas, ayudando a aprobar tratados como el TTIP mientras dicen defender a los europeos", asegura a este diario Marta de Santos, parlamentaria de Podemos en las Cortes de Aragón. De Santos llegó a su cargo como el resto de diputados autonómicos del partido del círculo —salvo los andaluces— tras las elecciones del 24-M, y asegura que la aprobación del Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP) daría al traste con todo el trabajo de los diputados autonómicos, ya que lo establecido por el acuerdo es de obligado cumplimiento en todos los niveles de la administración.

Entre gritos de "¡El pueblo unido jamás será vencido!", o "¡La lucha es el único camino!", los manifestantes aragoneses, vascos, navarros y de otros tantos lugares de la geografía española echaban a andar pasadas las 11:15 horas, arropados por activistas belgas de distinta procedencia. El frío de la mañana no apagaba los ánimos, y entre proclamas y cánticos —Orquesta Solfónica incluida— ponían rumbo al centro de la ciudad seguidos de cerca por un dispositivo policial de apenas una docena de agentes.

Tras rodear la cumbre europea, a partir de las 12:00 de la mañana, los activistas organizarán talleres, conferencias y otras acciones hasta el sábado, cuando tendrá lugar la manifestación que servirá de cierre a esta protesta.

Además de la lucha contra los tratados comerciales secretos como el TTIP (UE-EEUU) o el CETA (UE-Canadá), las Euromarchas claman contra los paraísos fiscales, la pobreza, o contra la falta de apoyo de las instituciones comunitarias a los refugiados que piden socorro a las puertas de las fronteras de Europa, y que en muchos casos no obtienen más que el silencio como única respuesta.