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Fracasa el enésimo intento para formar gobierno en Bélgica

Los liberales rechazan un acuerdo con muchas subidas de impuestos y pocos recortes del gasto

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Las esperanzas que poco a poco se habían ido forjando en Bélgica durante las últimas semanas se desvanecieron ayer por completo. El líder de los socialistas francófonos, Elio di Rupo, tiró la toalla y dimitió de su responsabilidad como encargado de formar un gobierno ante el rey Alberto II.

El motivo fue una enésima discusión entre los partidos que debían pactar un austero presupuesto para 2012, requisito previo indispensable antes de dar a conocer la nueva composición del Ejecutivo federal. La coalición de seis partidos (socialistas, democristianos y liberales, tanto flamencos como francófonos) había llegado ya a un acuerdo sobre la reforma de la Constitución y una mayor descentralización del Estado.

El acuerdo, en el que también participaron los partidos verdes a ambos lados de la frontera lingüística, está ahora en el aire y podría naufragar si no se resuelve la nueva crisis política. En esta ocasión, no se trató de un enfrentamiento entre flamencos y valones sobre competencias institucionales, sino sobre una cuestión ideológica. Los liberales de ambas regiones rechazaron el acuerdo propuesto por los demás partidos, que contempla numerosas subidas de impuestos y demasiado pocos recortes del gasto, según ellos.

El rey no acepta

El rey, convaleciente por un cáncer de piel, recibió a Di Rupo, pero 'mantiene en suspenso la decisión' hasta contactar con todas las fuerzas políticas, según una nota del Palacio Real.

Alberto II, el verdadero asidero del país en estos más de 500 días sin Gobierno, advirtió: 'La gravedad de la situación actual hace necesaria una solución muy rápida de la crisis política'. El monarca belga pidió a los partidos que reflexionen al respecto.

Bélgica está en el punto de mira de los mercados financieros, que comienzan a dudar de que el Estado pueda devolver su deuda (que supera el 100% del PIB) pese a los arraigados fundamentos económicos del país.