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El gobernador de Texas ya es el gran rival republicano de Obama

Un sondeo otorga a Rick Perry el 29% de los votos conservadores, muy por delante de Romney y Bachmann

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Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts, ha comparado la política con hacer surf. 'Para tener éxito en política, tienes que ser un buen político y coger una buena ola, como en el surf', explicó esta semana Romney en Berlin (New Hampshire). Romney espera que la ola de la crisis económica le lleve a la Casa Blanca. Pero quien se encuentra ahora en la cresta de la ola, a juzgar por los sondeos, es su principal rival en la carrera para hacerse con la candidatura republicana: Rick Perry, gobernador de Texas.

Perry, que sucedió en el puesto a George W. Bush en 2000, anunció el sábado que se presentaba como candidato a las primarias republicanas y los sondeos ya le dan como favorito en la contienda.

El candidato sigue los pasos de Bush hijo, al que sucedió al frente de Texas

Si hoy se celebrasen las primarias, el 29% de los simpatizantes republicanos votaría por Perry, el 18% por Romney y el 13% por Bachmann, según un sondeo de Rasmussen Reports. Hace dos semanas, los sondeos daban a Romney el 22% de votos, seguido de Perry con el 18% y de Bachmann con el 16%.

'El gobernador Perry está disfrutando del impulso de entrar en la carrera en el momento justo', según el analista Scott Rasmussen, que considera que lo difícil para Perry será ahora mantenerse como favorito. 'Es más fácil ganar apoyos cuando la gente espera que entres en la carrera que mantener el apoyo cuando eres el favorito', añade.

Los reproches de Perry contra el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, le han valido las críticas de la Casa Blanca e incluso de Karl Rove, exasesor de Bush, pero no parecen haberle restado apoyo entre las bases republicanas.

Perry provoca a la Casa Blanca al decir que Bernanke puede ser 'traidor'

'Si este tipo (Bernanke) imprime más dinero desde ahora y antes de las elecciones, yo no sé que le harían ustedes en Iowa, pero en Texas le daríamos un tratamiento rudo. Quiero decir, emitir dinero para hacer politiquería en este momento particular de la historia es casi traicionero o traidor', dijo Perry.

Ante el empuje de Perry, el resto de candidatos a lograr la nominación republicana pierde fuelle: el congresista Ron Paul, que el sábado quedó segundo por detrás de Bachmann en el straw poll de Iowa, consigue el 9% de apoyo, el empresario Herman Cain, el 6% y el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, el 5%.

Bachmann, hasta ahora la candidata favorita del Tea Party, parece ser la principal perjudicada por la llegada de Perry. El gobernador de Texas cuenta con el apoyo del 39% de los votantes republicanos que se definen como miembros del Tea Party, mientras que Bachmann tiene que conformarse con el 21% de respaldo.

Perry cuenta con la ventaja de que combina la experiencia ejecutiva como gobernador de Texas un Estado con 25 millones de habitantes con un instinto populista. Cultiva el mensaje religioso, recela del Estado central y ha aplicado con éxito en Texas las recetas del Tea Party: impuestos bajos, desregulación y poder sindical mínimo. Perry recuerda una y otra vez que Texas tiene una tasa de desempleo del 7,7%, por debajo de la media nacional del 9,2%.