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Israel acepta una investigación a la carta del asalto a la flotilla

Las autoridades israelíes permiten por primera vez que una comisión de la ONU indague sus acciones militares. Álvaro Uribe formará parte del tribunal

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En un hecho sin precedentes, Israel aceptó ayer que Naciones Unidas dirija una investigación sobre el asalto a la Flotilla de la Libertad del pasado 31 de mayo, en la murieron nueve activistas turcos por los disparos de los soldados israelíes. Para que Israel haya dado su visto bueno, mucho han tenido que ver las garantías obtenidas por el Gobierno de Binyamin Netanyahu por parte del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

La comisión estará encabezada por el ex primer ministro neozelandés Geoffrey Palmer y el todavía presidente de Colombia, Álvaro Uribe, y completada por dos miembros designados por Israel y Turquía.

'Israel no tiene nada que ocultar. Todo lo contrario', afirma Netanyahu

La decisión la tomó el grupo de los siete ministros israelíes más influyentes tras una reunión presidida por Netanyahu, quien recientemente había recibido cierta presión de Estados Unidos para aceptar la investigación de la ONU.

Un comunicado difundido por la oficina del primer ministro explicó que la decisión se tomó 'tras los contactos diplomáticos que se han mantenido (con Estados Unidos y la ONU) en las últimas semanas' con el fin de asegurarse de que 'el panel tendrá un mandato escrito equilibrado y justo'.

'Israel no tiene nada que ocultar. Todo lo contrario. Responde al interés nacional del Estado de Israel asegurar que la verdad de los hechos de todos los acontecimientos de la flotilla sale a la luz en todo el mundo, y este es exactamente el principio que defendemos', manifestó Netanyahu en el comunicado.

Ban Ki-moon calificó de 'sin precedentes' la aceptación israelí de la comisión. En realidad, no sólo carece de precedentes que Israel colabore con una comisión de investigación de la ONU, sino también que esté representada en el panel. La comisión comenzará a trabajar el 10 de agosto y prevé presentar su informe a mediados de septiembre.

En el marco de las intensas consultas que Israel ha mantenido con Estados Unidos y la ONU, Ban Ki-moon aceptó implícitamente en julio que el bloqueo marítimo de Gaza es legal, o al menos legítimo, cuando manifestó que la ayuda humanitaria tiene que entrar en Gaza por tierra y no por mar. Hamás condenó esta declaración afirmando que Ban Ki-moon estaba legalizando el bloqueo marítimo que Israel ha impuesto de manera unilateral.

El 31 de mayo, la marina israelí abordó una flotilla compuesta por seis embarcaciones que viajaban a Gaza con un cargamento de ayuda humanitaria. Los soldados utilizaron fuego real al encontrar cierta resistencia en el Mavi Marmara. A raíz de la muerte de los nueve activistas turcos, Ankara decretó una serie de sanciones contra Israel y desde entonces las relaciones bilaterales entre los dos países se han deteriorado.

Por otra parte, a partir de las 7.45 de la mañana de ayer, diversos cohetes cayeron en la localidad israelí de Eilat y en la localidad vecina de Aqaba, en Jordania. Uno de ellos alcanzó la zona hotelera de Aqaba y causó la muerte de un taxista y heridas a otros cuatro jordanos. Israel dijo que los cohetes fueron disparados desde la península egipcia del Sinaí, aunque Egipto lo negó.

Poco antes, una explosión de madrugada en el campo de refugiados de Deir el Balah, en el centro de Gaza, había causado heridas a 32 personas. Hamás acusó a Israel, pero el ejército israelí negó cualquier implicación en el suceso.