Publicado: 25.03.2014 07:00 |Actualizado: 25.03.2014 07:00

Israel declara la guerra a Obama

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El ministro de Defensa de Israel, Moshe Yaalon, se ha especializado en agredir verbalmente a los Estados Unidos, y de manera furibunda. No para de condenar una y otra vez la política exterior del más estrecho aliado del estado judío, de su principal sostén, con declaraciones que el departamento de Estado ha terminado por calificar de "insultantes", "subversivas" e "irrespetuosas".

El blanco de Yaalon es el presidente Barack Obama, pero también el secretario de Estado, John Kerry, y el secretario de Defensa, Chuck Hagel; es decir, la administración demócrata en su conjunto. Y en Washington no saben qué hacer con él y tampoco hay ninguna indicación de que el primer ministro Binyamin Netanyahu vaya a prescindir de su más estrecho colaborador.

Al contrario, en ciertos círculos políticos se considera a Yaalon como el mejor situado para convertirse en primer ministro en el caso de que por alguna razón, que no se ve en el horizonte, Netanyahu se vea forzado a abandonar el cargo. No hay duda de que si esto ocurre, el agresivo Yaalon es el mejor situado para tomar el relevo.

Esta semana Yaalon se despachó a gusto durante una conferencia que pronunció en la Universidad de Tel Aviv, donde denunció la política de la Casa Blanca con respecto a Irán, un país que es el objetivo de Israel desde hace muchos años. De hecho, Irán es el mejor pretexto que tienen los dirigentes israelíes para correr un tupido velo sobre la ocupación de los territorios palestinos.

Yaalon dijo que ahora que Washington está negociando con Teherán ha quedado claro que Israel no tiene aliados para hacer frente a ese enemigo. No es la primera vez que los líderes israelíes se expresan en esta dirección, pero sí que es la primera vez que lo hacen de una manera tan abrupta, pública y descarnada.

Al día siguiente se reanudaron en Suiza las negociaciones entre las potencias occidentales e Irán sobre el programa nuclear de este país, así que Yaalon no encontró una mejor oportunidad para explicar que Israel debe llevar adelante un ataque contra Irán de forma unilateral, aunque no cuente con el visto bueno de Estados Unidos.

En Washington sus palabras se interpretaron como una agresión contra la yugular de Obama, pero fue una vez más el secretario Kerry quien descolgó el teléfono para protestar ante Netanyahu y pedirle que desautorizara a su número dos y le pidiera que "deje de hacer declaraciones de ese tipo".

La respuesta no se hizo esperar. Al día siguiente, jueves, el titular de Haaretz decía: "Netanyahu ordena preparar un ataque contra Irán durante 2014", lo que indica que las palabras de Yaalon no deben interpretarse como un exabrupto puntual o casual sino que responden a una meditada política de su gobierno.

El rotativo de Tel Aviv incluso daba cuenta de que el ejército ya ha hecho una estimación presupuestaria de lo que costaría una operación de tal envergadura, que ascendería a más de 2.000 millones de euros, y que, lógicamente, de una manera u otra, acabarían pagando los contribuyentes de Estados Unidos.

No hay que olvidar que, aunque los americanos digan que han escogido la opción del diálogo con Irán, son esos mismos americanos los que suministran a Israel las armas necesarias para llevar a cabo el ataque.

La política de Washington es en cualquier caso ambigua. Por un lado realizan declaraciones conciliatorias con respecto a los iraníes, pero por otro mantienen una fuerte presión y proveen a Israel con armas muy avanzadas. En resumen, se da una situación lindante con la esquizofrenia que dirige a la región de Oriente Próximo a un futuro todavía más incierto que el desgarrador presente de los últimos años.

Y no todo se reduce a una retórica beligerante por parte del gobierno de Netanyahu, sino que el principal lobby judío en Estados Unidos, el AIPAC, dirigido desde Tel Aviv, azuza a la administración por todos los medios a su alcance, que no son pocos. También esta semana, 85 de los 100 senadores americanos han exigido a Obama que renuncie a la política conciliatoria con Irán y pase a los hechos.

No es la primera vez que Yaalon arremete contra la administración de Washington. Hace dos meses declaró en un foro cerrado que fue grabado sin su conocimiento que Kerry es "mesiánico y obsesivo", y que estaría bien concederle el premio Nobel de la paz para que deje de inmiscuirse en el conflicto entre israelíes y palestinos.

En realidad, no es del todo mentira que Obama esté mostrando una gran "debilidad" , como dice Yaalon, pero no tanto con respecto a Irán y Ucrania como con respecto al conflicto israelo-palestino, que se prolonga sin que los americanos sepan cómo resolverlo.

El mismo jueves Israel anunció la construcción de millares de viviendas en Jerusalén oriental y el resto de Cisjordania, lo que demuestra que Washington o es incapaz de lidiar con esta cuestión o la está tolerando o las dos cosas a la vez.

Moshe Yaalon, de 63 años, realizó una brillante carrera militar que culminó cuando fue designado jefe del estado mayor durante la segunda intifada. Sin embargo, no se le renovó el mandato debido a su oposición a la evacuación de Gaza por orden de Ariel Sharon.Antes de afiliarse al Likud fue miembro de varios 'centros de estudios estratégicos' muy conservadores en Estados Unidos e Israel, y bajo la protección de Netanyahu ha desempeñado y desempeña los cargos de viceprimer ministro y ministro de Defensa.

En 2002 llamó a los palestinos "cáncer", y agregó: "hay quien dice que deberíamos amputarlos pero de momento yo estoy aplicando la quimioterapia". Luego les llamó "virus". Después reveló que había considerado asesinar al entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, además de mostrarse partidario de atacar a Irán para acabar con la revolución islámica.

Este mismo Yaalon, que en algunas ocasiones ha estado a punto de ser detenido en varios países occidentales en relación con sus actuaciones militares, es el político que ahora mismo tiene más proyección de futuro en Israel.