Publicado: 02.08.2014 19:31 |Actualizado: 02.08.2014 19:31

Israel prepara un repliegue de tropas mientras mantiene el asedio a Gaza

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Más de tres semanas después de bombardeos y más de 1.700 palestinos muertos, Benjamin Netanyahu ha advertido en una confusa comparecencia televisada que la ofensiva militar en Gaza continuará "el tiempo que sea necesario" a pesar de que haya anunciado la inminente destrucción de los "túneles de ataque" de Hamás, lo que era, en teoría, el objetivo del asedio contra la Franja.

El primer ministro israelí ha amenazado además a los milicianos palestinos que pagarán un "precio intolerable" si continúan realizando ataques con cohetes a Israel. "Hemos destruido cientos de objetivos terroristas y el Ejército proseguirá su misión de restaurar la seguridad de sus ciudadanos hasta conseguir los objetivos. Todas las opciones están sobre la mesa. La operación militar invertirá toda la fuerza que sea requerida", ha agregado Netanyahu, que según un sondeo de opinión difundido hoy por el Canal 10 de la televisión israelí ha ganado casi dos puntos de popularidad por los ataques a Gaza.

Momentos antes, varios medios israelíes habían apuntado la posibilidad del final de la invasión terrestre de la Franja después de que una parte de las tropas isralíes hayan comenzado a retirarse de Gaza. Los soldados han tomado posiciones junto a la frontera, pero aún del lado palestino. Sólo en la zona de Rafah, en el sur de la franja junto a la frontera con Egipto y donde buscan a un soldado desaparecido el viernes al que Israel da por capturado , era notoria aún una fuerte presencia militar israelí.

Netanyahu: "La operación militar invertirá toda la fuerza que sea requerida"

"Después de completar la destrucción de túneles, el ejército se reorganizará para responder a las necesidades de seguridad de Israel", afirmó Netanyahu, que compareció junto al titular de Defensa, Moshé Yaalón, e insistió en que hasta que la población israelí no tenga "calma" no cesará la ofensiva. "Prometimos que devolveríamos la calma a la población israelí, no importa cuánto tiempo se necesite ni qué medios debamos emplear", subrayó sin hacer un anuncio claro sobre si sus fuerzas se retirarán de la Franja en los próximos días. "No voy a decir cuándo terminaremos y adónde iremos, no tenemos ningún compromiso más allá de nuestros intereses de seguridad", dijo.

Los principales comentaristas locales no se ponían de acuerdo esta noche al interpretar su mensaje, pero todos coincidían en que se trata de una nueva fase, de una reducción de las actividades ofensivas hasta ver cómo evoluciona la situación. De momento, los medios israelíes informan, citando fuentes anónimas del Ejército, de que en las próximas 24 horas las tropas de Israel retrocederán las posiciones que mantienen desde hace días dentro de la frontera de Gaza y otras unidades que permanecen en el enclave palestino acabarán dentro de los límites de Israel. En ese sentido Netanyahu precisó que "nos desplegaremos en aquellos lugares que nos sean cómodos para reducir el riesgo de los soldados".

El Canal 10 informó de que unos cuantos soldados ya habían cruzado la frontera, pero que llevará días hasta que terminen un repliegue completo. El primer signo de la decisión israelí ha sido la autorización del Ejército para que miles de residentes de la ciudad de Beit Lahia, en el norte de la franja, regresen a su casas después de que el Ejército israelí haya matado en la misma zona a cientos de refugiados en edificios de la ONU.

Hamás cree que con su discurso, el primer ministro isralí "quiere levantar la moral de su desmoronado Ejército"

Fuentes de su oficina de Netanyahu habían filtrado a los medios locales horas antes a la comparecencia del jefe del Ejecutivo israelí que Israel había adoptado una política unilateral por la que se retiraría de Gaza sin llegar a un alto el fuego con Hamás, a fin de no tener que hacer concesiones en las negociaciones para poner fin a una operación que dura 26 días. A partir de ahora, explicaron, el Ejército respondería bajo la fórmula de "calma por calma". Izzat Risheq, uno de los dirigentes de Hamás, reaccionó por las redes sociales a las palabras de Netanyahu diciendo que se trata de "un discurso de frustración y fracaso" con el que el primer ministro israelí "quiere levantar la moral de su desmoronado ejército".

"No hay ninguna razón para hablar de un alto el fuego con esta organización (Hamás), lo hemos intentado en seis ocasiones y no ha salido nada", afirmó el ministro israelí de Asuntos Estratégicos, Yuval Steinintz. En una entrevista con el Canal 10 de la televisión israelí, Steinitz reconoció que el gabinete para asuntos de seguridad analizó el viernes el dilema de si Israel debía seguir adelante con la ofensiva hasta derrotar a Hamás, negociar un alto el fuego a través de Egipto o adoptar una política unilateral. "No vamos también a premiarles con un acuerdo", dijo a la agencia Efe una fuente de la oficina del primer ministro al descartar un posible pacto mediado por Egipto que pueda contemplar el levantamiento del bloqueo israelí de siete años a la franja, un logro que Hamás quiere presentar a su pueblo como contrapartida por el severo sufrimiento y daños que ha causado esta guerra de veintiséis días.

En la jornada de este sábado, otros 87 palestinos han muerto en los bombardeos israelíes por tierra, mar y aire, dijo Ashraf Al Qidra, portavoz del Ministerio de Sanidad en la franja. Entre las últimas víctimas hay cuatro palestinos, tres de ellos menores, que murieron en un ataque aéreo contra una casa en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de la franja, y otros tres en la ciudad de Rafah (en la frontera con Egipto), asediada por el Ejército israelí para buscar al soldado desaparecido el viernes en un ataque en el que murieron otros dos militares.

Con los últimos palestinos asesinados, se elevan a 1.707, dos tercios de ellos civiles, los muertos desde que el pasado 8 de julio Israel puso en marcha la operación Margen protector, y los heridos son casi 9.000, según el portavoz. En Israel, los muertos superan los 60, la inmensa mayoría militares que participaban en la operación terrestre.