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La justicia frena de manera temporal las deportaciones de Trump

Una juez bloquea las expulsiones de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana que llegaron a los aeropuertos norteamericanos cuando entró en vigor el decreto de su presidente. Se calcula que hay entre 100 y 200 detenidos.

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Numerosas personas se concentraron este sábado en el aeropuerto de Nueva York después de que comenzaran las expulsiones de inmigrantes de siete países de mayoría musulmana decretadas por Trump. EFE/EPA/JUSTIN LANE

WASHINGTON.- Una jueza federal de EEUU bloqueó este sábado parte del polémico veto de viaje temporal a siete países de mayoría musulmana con historial terrorista impuesto por el presidente del país, Donald Trump.

La jueza Ann M. Donnelly, del Tribunal del Distrito Federal de Brooklyn (Nueva York), dictó que los refugiados u otras personas afectadas por la medida y que han llegado a aeropuertos estadounidenses no pueden ser deportados a sus países.

En una vista de emergencia, la magistrada respondió a una demanda interpuesta por la Unión para las Libertades Civiles en América (ACLU) contra la orden ejecutiva firmada por Trump este viernes, cuya constitucionalidad puso en duda.

La ACLU, una de las organizaciones defensoras de los derechos civiles más importantes del país, puso la demanda después de que dos ciudadanos iraquíes con visados especiales para entrar en EEUU fueran retenidos en el aeropuerto JFK de Nueva York. Uno de ellos es Hameed Jhalid Darweesh, de 53 años, quien cooperó durante años con las fuerzas armadas estadounidense en Irak.

La jueza concluyó que aplicar el mandato del presidente con el envío de esas personas a su países podría causar un "daño irreparable", informaron los medios locales.

Con todo, Donnelly no declaró que los afectados puedan permanecer en el país ni se pronunció sobre la constitucionalidad de la medida y fijó una audiencia para el 21 de febrero para volver a abordar el caso.

Según ACLU, entre 100 y 200 personas han sido detenidas a su llegada a aeropuertos de EEUU desde que Trump firmara la orden este viernes, una semana después de su investidura, si bien el Gobierno no ha confirmado esas cifras.

Por su parte, el fiscal general del Estado de Nueva York, Eric T. Schneiderman, emitió un comunicado en el que anuncia que defenderá a las víctimas de esta orden ejecutiva, que califica de inconstitucional, peligrosa y discriminatoria. Al mismo tiempo, aplaude la decisión de la juez federal de suspender temporalmente el decreto de Trump.

ACLU exige al Gobierno norteamericano que aporte la lista de todos los detenidos con el fin de defenderlos en los tribunales.

"Vamos a ver a cada una de las personas detenidas, aconsejarlas y liberarlas. Pero al menos no van a ser deportadas", aseguraron portavoces de las organizaciones de defensa de derechos civiles tras recibir la suspensión cautelar de la juez federal. Los abogados fueron aplaudidos y recibidos con gritos de gracias por los detenidos en el aeropuerto.

Previamente, numerosos abogados voluntarios se personaron en el aeropuerto de Nueva York para ayudar gratis a los ciudadanos de los países afectados a impedir ser deportados. Las peticiones de habeas corpus [el derecho a ser puesto a disposición del juez y que determine la legalidad de una detención] se realizaban en el suelo, como destacó en Twitter la alcaldía de la ciudad.

En el interior del aeropuerto de Nueva York, la policía creó parapetos con bicicletas para impedir que los activistas ayudaran a los detenidos y empleó gases de pimienta para dispersar a los manifestantes que se comunicaban con hastag como #JFKTerminal4, 
#MuslimBan #NoBanNoWall #jfkairport #Terminal4

El presidente norteamericano, Donald Trump, rubricó este viernes una controvertida orden ejecutiva para luchar contra el terrorismo yihadista. 

El decreto ley suspende tanto la entrada de todos los refugiados durante 120 días como la concesión durante 90 días de visados a siete países de mayoría musulmana con historial terrorista -Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Yemen e Irán- hasta que se establezcan nuevos mecanismos de escrutinio.

Caos e indignación

Ese veto provisional provocó el caos y la indignación en medio mundo, mientras numerosos viajeros veían bloqueado ya su acceso a territorio estadounidense y se producían protestas en el aeropuerto neoyorquino JFK y en otros puntos de EEUU.

Multitud de personas sufrían el impacto directo del decreto: Padres que viajaban a EE.UU. para reunirse con sus familias, estudiantes en universidades estadounidenses o refugiados que huían de la guerra estaban entre los primeros afectados.

Mientras, desde desde lugares como Egipto, Turquía u Holanda, no se permitía embarcar en los aviones a los ciudadanos de estos siete países.

Trump aseguró que su Gobierno está "completamente preparado" para aplicar la medida, que afecta a más de cien millones de personas en el mundo.

"Está funcionando muy bien. Se ve en los aeropuertos, se ve en todos sitios", insistió el magnate neoyorquino.