Público
Público

Muerto un sospechoso del ataque contra el Intercontinental de Kabul

Se trata de Ismail Jan, 'número dos' de la organización terrorista Haqqani, a la que la Isaf responsabiliza del ataque

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Veinticuatro horas después del atentado contra el hotel Intercontinental de Kabul, la OTAN anunció la muerte de un cabecilla de la insurgencia que 'habría prestado apoyo logístico para llevar a cabo el ataque suicida contra el hotel'. Se trata de Ismail Jan, uno de los líderes de la red yihadista Haqqani, explica el comunicado.

Pese a que los talibanes se atribuyeron el atentado, la coalición cree tener la certeza de que este grupo tuvo un papel fundamental en el asalto. 'La red Haqqani, en coordinación con miembros del movimiento talibán, está detrás del ataque', se puede leer en el documento de la Alianza Atlántica.

'Jan murió el pasado miércoles durante un bombardeo en el distrito de Gardiz, perteneciente a la volátil provincia de Paktiya, al este de Afganistán. Ismal Jan era el número dos de la red Haqqani en el país', confirma la OTAN. Además, durante el bombardeo perdieron la vida un número indeterminado de insurgentes que, en el momento del ataque, se encontraban con Jan.

Esta red tiene su base en la provincia de Paktiya (al Este del país), uno de los lugares más inestables del país centroasiático, debido a su proximidad con el cinturón tribal de Pakistán, donde Haqqani se muestra imparable y con excelente capacidad operativa.

La proximidad de la semiautónoma región de Waziristán del Norte (Pakistán) y sus vínculos con los talibanes paquistaníes hacen de este área una de las más complejas dentro de la orografía del conflicto afgano.

La OTAN estima que la organización cuenta con entre 3.000 y 4.000 hombres Esa milicia talibán fue fundada en los ochenta por el señor de la guerra Jalaluddin Haqqani con el fin de combatir a los soviéticos. La organización recibió fondos de Pakistán y de la CIA para abastecer a sus muyahidines. Estados Unidos sospecha que esta organización terrorista fue clave a la hora de impedir que las tropas estadounidenses consiguiesen capturar a Osama bin Laden tras los atentados del 11-S, ayudándole a escapar a la vecina Pakistán.

La red, que opera ahora bajo el puño de hierro de Siraj Haqqani, hijo del fundador de la organización y por quien EEUU ofrece una recompensa de cinco millones de dólares, tiene estrechos vínculos con Al Qaeda y con los servicios secretos paquistaníes (ISI).

La OTAN estima que la organización cuenta con entre 3.000 y 4.000 hombres operativos, repartidos por todo el este del país. Haqqani está detrás de alguno de los ataques más espectaculares y violentos de los últimos años, como el que les costó la vida a siete agentes de la CIA en 2009, a manos de un infiltrado.

Según la Alianza Atlántica, Jan es responsable de más de una treintena de ataques sólo en 2010, a cual más sangriento, convirtiendo la zona fronteriza entre Pakistán y Afganistán en uno de los puntos neurálgicos de la guerra. Su muerte puede incrementar las hostilidades en el este del país y provocar un acto de venganza de Haqqani.