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Mujeres contra Trump Women's March convoca su primer congreso en EEUU para organizarse contra el gobierno de Trump

Unas 5.000 personas se reúnen este fin de semana en Detroit para definir estrategias y objetivos que permitan convertir la movilización en un movimiento político que socave el poder de Trump en las próximas elecciones de 2018.

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Una imagen de la Wome's March de Washington en enero de 2016 / Reuters

Tras las masivas manifestaciones convocadas por Women's March, que reunieron a cerca de cuatro millones de personas en Washington y otras 650 marchas a lo largo y ancho de Estados Unidos sólo un día después de que Trump ganara las elecciones, una pregunta quedó en el aire: ¿Y ahora qué?

La respuesta parece estar más cerca de conocerse. Casi nueve meses después, las organizadoras de la marcha han convocado este fin de semana la primera Convención de Mujeres (Women's Convention) que espera reunir a cerca de 5.000 personas en Detroit. Su objetivo es generar apoyo y movilización ante las próximas elecciones de 2018 que se producen a mitad del mandato y que renovarán a todos los miembros del Congreso y a un tercio de los del Senado de aquel país. Son las conocidas como midterm elections

"Necesitamos retomar el poder de organización que tuvimos el pasado mes de febrero y convertirlo en un poder político" afirmó Bob Bland, copresidenta nacional de la Women's March, a medios de Estados Unidos. "Nuestro objetivo es que la gente salga de este evento con nuevos bríos revolucionarios, conexiones y conocimientos para organizarse políticamente".

El evento no es menor. La última conferencia de mujeres que se realizó en Estados Unidos tuvo lugar hace 40 años, cuando unas 20.000 personas se reunieron en Houston en la Conferencia Nacional de Mujeres (Women's National Conference) en 1977. Entonces, tal como ahora, el principal reto de las organizadoras era aunar un amplio y disperso movimiento bajo un objetivo común.

Según varios expertos recogidos por distintos medios de Estados Unidos, el problema del movimiento va a ser el de aunar distintos intereses y sensibilidades. Las organizaciones de mujeres no son  monolíticas, por lo que el reto principal de la Convención será cómo unir a una amplia coalición de personas con diferentes perspectivas, prioridades y agravios. Lo que reveló la elección de Trump es una profunda separación de clases y razas entre las votantes femeninas. Un 53% de las mujeres blancas votaron por Trump, mientras que aproximadamente el 94% de las mujeres negras votaron en contra de él, según las encuestas que se realizaron a pie de urna.

Desde las elecciones de Estados Unidos, la Women's March ha tenido que hacer frente a múltiples tensiones relacionadas con el tema racial y acusaciones de excluir a las mujeres de color.

Aparentemente éste será un temas central en la Convención de este fin de semana. La página web del evento afirma expresamente que se centrarán en "trabajar por la liberación colectiva para mujeres de todas las razas, etnias, edades, discapacidades, identidades sexuales, expresiones de género, estados de inmigración, creencias religiosas y estados económicos".

Sólo hay un objetivo político claro de cara a las próximas elecciones de 2018: conseguir 40 escaños en el Congreso de Estados Unidos, por lo que la Convención tendrá, además, un foco muy práctico para entrenar a los participantes en activismo político, liderazgo y organización de campañas para cambiar el sentido del voto de amplias zonas del país que en los comicios de 2016 dieron la victoria a Trump, pero que tradicionalmente han sido bastiones demócratas.

La elección de Detroit como ciudad para organizar el evento no es casual y responde a esta estrategia. La ciudad tiene un gran simbolismo por la desigualdad de ingresos y la brutalidad policial que ha vivido en los últimos años. Pero Mitchigan (el estado al que pertenece), junto con Pensilvania y Wisconsin, ayudaron a Trump a llegar a la presidencia, a pesar de ser tradicionalmente demócratas.