Publicado: 23.11.2015 07:32 |Actualizado: 23.11.2015 09:35

El opositor Mauricio Macri será el próximo presidente de Argentina

El candidato del frente Cambiemos sucederá a Cristina Fernández de Kirchner tras derrotar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales al candidato del gobernante Frente para la Victoria (FpV) Daniel Scioli por menos de tres puntos de diferencia.

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Mauricio Macri salud a sus seguidores tras vencer en las elecciones argentina. EFE/Silvina Frydlewsky

Mauricio Macri salud a sus seguidores tras vencer en las elecciones argentina. EFE/Silvina Frydlewsky

BUENOS AIRES.— Tras doce años de Gobiernos kirchneristas, cuatro con el fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007) y ocho con la actual mandataria Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), la mayoría de los argentinos ha decidido que quiere un cambio de la mano del conservador Mauricio Macri, actual jefe de Gobierno (alcalde) de la ciudad de Buenos Aires.

En la inédita segunda vuelta de estos comicios, el referente de la coalición Cambiemos se ha consagrado como presidente electo con el 51,4% de los votos, unos 700.000 votos más que los que obtuvo su contrincante, que perdió con el 48,6% de los sufragios.



Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires, reconoció su derrota desde un hotel céntrico de la capital argentina, cercano a la histórica Plaza de Mayo, y señaló que había llamado a su rival para felicitarlo. “Se optó por un cambio, Dios quiera ilumine a Macri para que ese cambio sea superador para el bien de nuestro país y pueblo", indicó.

En la primera vuelta de las elecciones del pasado 25 de octubre, Scioli había sido el candidato más votado por apenas tres puntos de diferencia con respecto a Macri, una ventaja mínima que sorprendió al país y que invirtió los pronósticos para esta segunda contienda.

El candidato oficialista se queda ahora sin nada. Su mandato en la provincia bonaerense termina el 10 de diciembre, cuando lo reemplace en el cargo la gobernadora electa María Eugenia Vidal, de Cambiemos. Tendrá que esperar dos años para postularse a algún nuevo cargo en las elecciones legislativas de 2017, si el oficialismo todavía lo quiere en sus filas.

Cambio de Gobierno

Exultante, Macri celebró su victoria entre música y bailes, con la emoción de ser el próximo mandatario de Argentina por los próximos cuatro años. “Le pido a Dios que me ilumine para ayudar a los argentinos", exclamó con una frase igual a la de su contrincante.

Claves en su triunfo han sido las principales provincias del país, exceptuando la de Buenos Aires. El dirigente de Cambiemos ganó en Mendoza, en Santa Fe y sobre todo en Córdoba, donde gobierna el peronismo disidente (no alineado con el kirchnerismo, que es también peronista). Su gobernador José Manuel de la Sota no apoyó explícitamente a ninguno de los aspirantes a la presidencia, aunque sus guiños a Macri no fueron menos que las críticas al kirchnerismo a lo largo de esta etapa.

Macri ha tenido un año espectacular. Su coalición retiene la ciudad de Buenos Aires, que él gobernó durante los últimos ocho años, y además gestionará la provincia homónima, el distrito más grande e influyente del país. Será la primera vez que una misma fuerza política obtiene en las urnas el Gobierno de la nación, el de la capital, y el de la provincia de Buenos Aires.

No tendrá, eso sí, ni mayoría en la Cámara de Diputados ni en el Senado, donde la primera fuerza minoritaria sigue siendo el FpV. En la Cámara Alta el oficialismo tiene mayoría absoluta, por lo que Macri necesita generar consenso para llevar adelante sus propuestas.

En el resto del territorio también tendrá que acordar posiciones. Doce de los 24 distritos del país seguirán en manos de la coalición que todavía gobierna. Hay otras cuatro provincias que gestionarán peronistas disidentes, tres serán radicales, dos más pertenecerán al PRO, y las últimas tres serán gobernadas por otros partidos políticos.

El nuevo presidente

Ingeniero de profesión, Macri heredó un lugar en el mundo de los negocios con la ayuda de su padre, un magnate italiano con el que tuvo una relación conflictiva y que poseía uno de los grupos económicos más poderosos del país.

En 1991 fue secuestrado durante dos semanas por un grupo de excomisarios, un trauma que cambió su vida, según cuenta. Cuatro años más tarde ya era presidente del equipo de fútbol Boca Juniors, que tuvo por entonces la trayectoria más exitosa de su historia con la obtención de 17 títulos, 11 internacionales. En 2003, Macri creó su propio partido, el origen de Propuesta Republicana (PRO) con el que ganó las elecciones para gobernar la ciudad de Buenos Aires en 2007.

Apoyado por los radicales, que representan el segundo movimiento político más grande del país por detrás del peronismo, Macri tiene un logro aún mayor: es el primer presidente que llega a la Casa Rosada, el palacio de Gobierno, aunque está procesado desde 2010 en una causa judicial que lo investiga como presunto partícipe de una asociación ilícita dedicada al espionaje ilegal.

Con 56 años, Macri se convertirá el 10 de diciembre en el próximo jefe de Estado de más de 40 millones de argentinos. El mandatario electo sueña con ese día, cuando Cristina Fernández le coloque la banda presidencial que simbólicamente cierra con el mandato kirchnerista y da comienzo a un viraje político que lo tendrá de protagonista.

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