Publicado: 10.11.2016 22:08 |Actualizado: 10.11.2016 22:09

Las prioridades de Trump: sanidad, inmigración y bajada de impuestos

"Creo que vamos a hacer cosas absolutamente espectaculares por el pueblo americano", asegura el presidente electo tras reunirse con los portavoces republicanos en el Congreso.

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Paul Ryan, portavoz del partido Republicano en la Cámara de Representantes, enseña Washington a Trump y a su esposa. | JOSHUA ROBERTS (REUTERS)

Paul Ryan, portavoz del partido Republicano en la Cámara de Representantes, enseña Washington a Trump y a su esposa. | JOSHUA ROBERTS (REUTERS)

WASHINGTON.—Sanidad, inmigración y una bajada de impuestos. Esas son las principales prioridades de Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos una vez que asuma el poder el próximo 20 de enero de 2017. Tras reunirse con los líderes republicanos del Congreso —el de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el del Senado, Mitch McConnell— Trump recuperó parte del estilo fanfarrón que enseñó durante la campaña: "Vamos a hacer cosas absolutamente espectaculares para los estadounidenses", dijo a los medios tras almorzar con Ryan.

"Francamente, estamos deseando empezar con temas como la atención médica o inmigración, son muchas cosas diferentes las que hay pendientes", indicó Trump, quien también señaló que bajará los impuestos.



El presidente electo no quiso ser más preciso, pero dado sus mensajes de campaña, no es difícil cuáles son sus planes. Regresivos, en cualquier caso. Nadie duda de que Trump apuesta por eliminar o al menos reducir drásticamente el Obamacare,la reforma sanitaria de 2010 que impulsó el presidente demócrata, conocida popularmente como Obamacare, piedra angular de su legado en política nacional y que ha beneficiado a unos 20 millones de estadounidenses. 

"Cuando ganemos el 8 de noviembre y elijamos un Congreso republicano, vamos a poder derogar y reemplazar de inmediato el Obamacare", advirtió hace algo más de una semana Trump, quien considera un "desastre" la reforma.

Por si acaso, un portavoz de la Casa Blanca afirmó este viernes que el Obamacare es una prioridad.

Cuenta para ello con el teórico apoyo de un Congreso dominado por el partido Republicano que podría aprobar leyes cruciales. Aunque muchos congresistas apoyaron a regañadientes a Trump, no parece que ninguno esté dispuesto a dejar pasar la oportunidad de revertir cuestiones fundamentales del legado de Obama. 

En cabeza de esa lista de temas, además del Obamacare,  la inmigración. Un asunto delicado. Los republicanos también se oponen, entre otros asuntos, a la promulgación de una reforma migratoria integral y han rechazado de plano las órdenes ejecutivas de Obama dirigidas a frenar la deportación de casi cinco millones de indocumentados.

Asimismo, el Congreso debe aprobar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP)", firmado en febrero pasado por doce países, si bien el magnate neoyorquino rechaza ese tratado como parte de su retórica proteccionista.

Otra cuestión pendiente y decisiva es la sustitución en el Tribunal Supremo del juez conservador Antonin Scalia, muerto de forma inesperada en febrero, cuya nominación corre a cargo del presidente de Estados Unidos, aunque el Senado tiene la última palabra.

Trump ya ha recalcado su intención de designar a un magistrado "conservador y provida", idea que refutan los demócratas, quienes han asegurado que, pese a su papel minoritario en la Cámara Alta, harán una ardua labor de oposición.

"Nuestro Gobierno se basa en un sistema de controles y contrapesos", advirtió en la red social Twitter Catherine Cortez Masto, primera senadora hispana electa de Estados Unidos, tras ganar este martes su escaño por Nevada.