Publicado: 17.05.2014 00:05 |Actualizado: 17.05.2014 00:05

Raquel Garrido: "Hollande se ha convertido en un monarca y no rinde cuentas a nadie"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Raquel Garrido ( Valparaíso, Chile, 1973) tiene las cosas muy claras: al ultra Frente Nacional se le frena con argumentos y sin lamentelas, no metiendo miedo al personal. Esta abogada hija de exiliados llegó a Francia con 14 años previo paso por Canadá y siempre estuvo relacionada con la sociedad civil.

Fue dirigente del mayor sindicato francés de estudiantes, vicepresidenta de SOS Racismo con tan sólo 22 años y representante de Francia ante la OIT. Es cofundadora del Front de Gauche y portavoz internacional del Parti de Gauche de Jean-Luc Mélenchon.

En los últimos años, además, se ha convertido en la pesadilla de Marine Le Pen en los juzgados, a quien ya ha ganado dos juicios. Con el primero consiguió que de alguna manera se legalizara que a la líder de la extrema derecha francesa se le pueda calificar de fascista. Con el segundo, demostró que en las presidenciales de 2012 hizo trampas al manipular unas papeletas.

Pasó por España a principios de semana y antes de reunirse el lunes con algunos miembros de la comunidad francesa en un café de Madrid, atendió a las preguntas de Público.

¿Nos puede explicar a qué se debe ese ascenso electoral que las encuestas le dan a la extrema derecha a la que representan Marine Le Pen y su Frente Nacional?

Los dos partidos clásicos franceses, UMP y socialistas, están viendo cómo la reducción de su centro oligárquico es cada vez mayor y para mantener intacto el sistema tienden cada vez más a unirse. A ellos les conviene tener como única oposición a una oposición diabólica y en Francia ese papel lo juega Marine Le Pen de maravilla por motivos obvios: pertenece a la familia fascista, a la extrema derecha.

Los grandes medios están ayudando y se han puesto al servicio de Marine Le Pen. En Le Monde hay publirreportajes a diario sobre ella, con titulares como ‘El ascenso imparable de Marine Le Pen' o ‘Marine Le Pen prepara su llegada al poder'. También fotorreportajes de Marine Le Pen con los jóvenes, con los obreros...

Esto hace que haya esa sensación de que el Frente Nacional está experimentando un aumento imparable cuando la realidad electoral no es esa. En las elecciones municipales no consiguieron ni dos tercios de los votos que sacaron en las legislativas de 2012 y sólo van a gobernar en 10 municipios muy pequeños.

Pero las municipales son unas elecciones muy particulares en Francia. Hay coaliciones distintas y la gente vota a opciones que no tienen por qué ser las mismas que en las europeas o en las legislativas...

Sí, pero en todo caso es una herramienta de medida. Cuando acabamos de salir de unas elecciones, ¿qué sentido tiene emplear otras herramientas de medida que lo que acaba de decir el pueblo?

¿Entonces cree que el fenómeno Le Pen es sobre todo un tema de sobreexposición mediática?

Vamos a ver, en Europa vivimos el holocausto y basta mirar a lo que está pasando en Ucrania para darse cuenta de que esto no es ningún chiste. Cuando la extrema derecha se fortalece y avanza es un gran peligro. Sin embargo, desde el punto de vista del Front de Gauche, darle más fuerza a ese sentimiento de ‘Oh, là là, el Frente Nacional es imparable', es improductivo políticamente porque a nosotros lo que nos corresponde es encarnar la alternativa a Le Pen, lograr más votos que el FN y reunificar a la otra izquierda. Aquí no valen para nada las lágrimas de cocodrilo. Nuestra pelea contra el FN es frontal. Por ejemplo, somos los únicos que peleamos contra ella en los tribunales.

De hecho, ustedes consiguieron que llamar fascista a Marine Le Pen fuera legal

Claro, nosotros hicimos que se le pudiera llamar fascista. Durante los dos años que pasaron desde que se querelló contra Jean-Luc Mélenchon hasta la sentencia que le absolvió, los medios no se atrevían ni siquiera a referirse al FN como la extrema derecha porque Marine Le Pen amenazaba con querellarse contra todo el mundo. Tenía a toda la prensa aterrorizada. Por ejemplo, el periodista de agencia que vino a ese juicio escribió la frase por la que nos había llevado a juicio en su crónica y la dirección la retiró antes de que se publicara por miedo a una demanda. El juicio lo ganamos finalmente porque, como es normal, la libertad de expresión permite caracterizar políticamente a una entidad política.

También demostramos en los tribunales que hizo trampas en las elecciones de 2012 cuando repartió falsas papeletas de Jean-Luc Mélenchon y por ello nos ha tenido que pagar 10.000 euros.

Nuestra lucha contra el FN es total: Hasta escribimos libros para desmontar sus mentiras sobre la inmigración o el revisionismo histórico que hace.

En unas legislativas siempre se espera que la izquierda acabe haciendo de tapón del FN en la segunda vuelta pero en las europeas la elección es directa

El FN representa a una parte de los franceses. Es así de simple, esa gente existe en Francia y es normal que saquen eurodiputados. Pero el partido existe desde hace 40 años y nunca ha llegado a pasar del 17%-18 %. Y a menos que sea declarado ilegal ─que podría ser una de las cosas que nosotros haríamos si llegáramos al Gobierno y de hecho ya lo pedimos en su momento porque consideramos que es un partido fascista y que no debe existir─, a menos que pase eso, seguirá teniendo representación.  

Lo único que podemos hacer nosotros es poner encima de la mesa argumentos que lleguen a la gente y, sobre todo, a los más afectados por las políticas de austeridad que potencialmente podrían votar a la izquierda pero que ya no votan porque están desencantados con la política. En Francia ya pasó con el ‘No' a la Constitución europea en 2005. Entonces la izquierda consiguió una victoria rotunda. El FN prácticamente desapareció. Fue una victoria del ‘No' que promovió la izquierda. Después, Sarkozy traicionó ese voto y participó en la redacción del Tratado de Lisboa con los otros países.

Ese electorado que dijo ‘No' a la constitución europea está muy herido por la brutalidad antidemocrática que está viviendo. Nuestro gran reto es convencer a la gente de que esta vez sí puede conseguir que cambien las cosas con su voto.

Pero los sondeos sólo le dan un 8% de los votos al Front de Gauche. ¿Realmente cree que pueden revivir ese espíritu del ‘No' a la constitución?

Sí, es la base de nuestra campaña y nuestro objetivo es movilizar a toda esa gente. Para ello hemos conseguido poner en el centro del debate público el Acuerdo Trasatlántico con EEUU. Y en este tema hay una similitud con lo que pasó en 2005. En aquel momento a la gente sólo se le contaba lo bonito de la constitución con todos esos derechos fundamentales y nosotros pusimos encima de la mesa lo que no se estaba contando sobre las políticas económicas.

Pues ahora estamos haciendo lo mismo con el Tratado con EEUU y mediáticamente lo hemos logrado. Ahora se habla de ello y los otros partidos tienen que posicionarse y se avergüenzan pero ya es tarde porque ellos ya le han dado su apoyo en Bruselas.

El intento de Izquierda Unida en el Congreso para que se sometiera a referéndum ha fracasado. Para usted, ¿qué es lo más grave del Tratado?  

Un acuerdo de este tipo tiene repercusiones a todos los niveles, incluido a nivel de los consumidores porque se armonizan las reglas sanitarias entre EEUU y Europa. Hay un ejemplo muy sencillo: el pollo en EEUU se puede lavar con cloro y en Europa no. Pues con el Tratado será posible importar ese tipo de pollo y para defenderlo, uno de los líderes de derecha francesa dijo en público que lo importante era el etiquetado, que en la etiqueta se diferenciaría el pollo lavado con cloro, del que no lo está. Lo que no dijo es que el precio del pollo de EEUU es mucho más bajo y no habrá competencia posible.

Hay un problema de fondo mucho más grave que el del etiquetado, que por cierto podría eliminarse gracias al Tratado. El que va a firmar la UE es un tipo de acuerdo que protege las inversiones. Es una competencia que recuperó la UE con el Tratado de Lisboa en 2008. Antes no la tenía y cada país negociaba bilateralmente este modelo de Tratado de Protección de Inversiones. Lo que conllevan estos tratados, como indica el nombre, es que proteges la inversión, es decir, el capital. Y ahí entra todo: cultura, sanidad educación... Por ahora lo único que se ha excluido es el audiovisual a petición de Francia, para proteger las producciones propias de la influencia de Hollywood.

Esas inversiones quedan blindadas por tribunales de arbitraje ajenos a la justicia de los estados. El efecto de esto se pudo ver con los acuerdos de EEUU con Canadá y México, donde por ejemplo desaparecieron reglamentaciones medioambientales. El caso más claro fue el de una empresa que comercializaba manganeso, una sustancia que la legislación canadiense consideraba cancerígena. La empresa en cuestión amenazó con una demanda multimillonaria ante el tribunal de arbitraje y el Gobierno acabó permitiendo su comercialización.

Francia se ha opuesto a este tema porque considera que sus tribunales son totalmente independientes y si los estadounidenses tienen un problema tendrán que ir al tribunal local. Es un desafío a todos los sistemas judiciales de la UE.

Después de las municipales Hollande dijo que había entendido el mensaje de las urnas e inmediatamente después nombró primer ministro a Manuel Valls. ¿Hollande entendió el mensaje de las urnas o los franceses le dijeron que girara aún más a la derecha para tener su voto?

La presidencia de Francia es la figura más autoritaria de toda Europa y Hollande está pasando por una fase autoritaria. Francia es el único país donde el presidente no responde a nadie, no responde al Parlamento y menos al pueblo. Está ahí durante cinco años y puede hacer lo que quiera, nombrar a quien quiera... Esas instituciones se forjaron en la época de de Gaulle, con la idea de un hombre por encima de los partidos, con apoyo popular y que podía apoyarse en ese apoyo popular para controlar a los partidos. El problema es que Hollande no tiene ningún apoyo popular porque su base electoral, que es la izquierda, está muy descontenta, y su política de derechas no va a hacer que la gente de derechas vaya a votar por él.

Hollande está en un agujero negro desde el punto de vista electoral porque no representa a nadie y por eso no le supone un drama imponer a los franceses a un primer ministro como Manuel Valls, que tampoco representa a los franceses. Sólo hay que ver que a las primarias en las que fue elegido Hollande como candidato presidencial, Valls, que también se presentó, tuvo un 5% de apoyos.

"La farándula en torno al presidente cada vez es más fuerte y eso es la señal de una degeneración de nuestra democracia" Pues ahora es primer ministro...

Insisto en que en Francia hay una deriva autoritaria. Cada vez se acepta más la idea de que nuestro sistema político es el de una monarquía electiva. Hollande se ha convertido en un monarca que tiene todo el poder y no rinde cuentas a nadie. El caso de su separación dejó claro esto. ¿Por qué la gente tenía tanto interés en saber con quién está el presidente? Pues es porque tiene mucho poder. Es como en la época de los reyes, entonces había que saber con quién estaba el rey porque sus relaciones podían tener influencia políticamente. Cuando el ciudadano no puede influir en las políticas o no puede informarse, saber con quién se acuesta el presidente le acerca un poco más al círculo del poder.

Pero eso también lo hacía Sarkozy

Sí, la farándula en torno al presidente cada vez es más fuerte y eso es la señal de una degeneración de nuestra democracia. Es una señal de la monarquización de Francia.

¿Qué opina del recorte de 50.000 millones de Valls?

Que son sólo los primeros 50.000 millones. Se supone que ese recorte hará llegar a Francia al déficit del 3%, pero es que la regla actual no es el 3%, sino el 0,5% y por eso hay quien empieza a decir que el recorte necesario sería de 200.000 millones.

Socialistas, conservadores, liberales y hasta el propio Parlamento aseguran que este año los europeos elegirán por primera vez al presidente de la Comisión ¿Eso es así?

Pues no. Pero esta campaña tiene algunas ventajas y la primera de ellas es que permite mostrar que ni Schulz, ni Juncker van a ser elegidos por nadie... Pone de manifiesto un efecto de luces y sombras sobre la Comisión porque muestra que hay un poder, tan importante como para tener una presidencia, y al mismo tiempo un problema democrático. Todos están diciendo lo que van a hacer pero nadie los elige.

¿Es usted de las que piensa que Juncker y Schulz representan a lo mismo? ¿A qué representan?

Representan al capitalismo alemán, a la oligarquía europea, pero en términos económicos el único sector de la población que se beneficia por las políticas actuales son ese porcentaje de jubilados alemanes que tienen sistemas privados de capitalización y por ellos se mantiene el euro fuerte, la especulación fuerte y las regulaciones de los sistemas financieros débiles. Sólo por ellos. Son ellos los únicos que se benefician de esa política.

Para empezar, el partido de Schulz está gobernando en Alemania con Merkel. El SPD es miembro de la Grosse koalition. Después, Juncker fue primer ministro de un paraíso fiscal. Es como la mafia. El sistema europeo me recuerda cada vez más a los años 20 y 30 de EEUU durante la ley seca. Por esa prohibición surgió la mafia alrededor del alcohol.

En Europa, el Banco Central no le presta a los Estados, entonces hay prohibición y se crea un estado mafioso donde hay bancos privados que prestan al 16%, 17% o al 18% y que hacen ataques especulativos porque ese mercado mafioso se lo permite.

"Syriza es una historia de éxito y nos sirve a todos de ejemplo. Representa la ascensión fulgurante de la otra izquierda frente a la socialdemocracia"Frente a ellos, ustedes tienen a Alexis Tsipras

Que nuestro candidato sea Tsipras tiene algo de pedagógico. Estamos muy contentos porque Syriza representa la ascensión fulgurante de la otra izquierda en un contexto de implosión de la socialdemocracia. Es una historia de éxito y que nos sirve a todos de ejemplo. Es útil mostrar que en otros países grupos políticos similares pueden crecer y que no es un espejismo. Al contrario. Ya hay una experiencia muy concreta, un partido que representaba al 6% y que ahora está al 35%.

¿Qué cosas urge cambiar inmediatamente en la UE?

Hay que conseguir que el BCE ya no sea independiente y que pueda prestar a los estados. Son dos temas urgentes. Ahora bien, si yo salgo elegida diputada europea no está a mi alcance conseguir eso y no quiero hacer pensar a la gente que yo tengo el poder para cambiar eso. 

No queremos ilusionar a la gente sobre nuestra capacidad para cambiar las reglas europeas, pero sí nos podemos comprometer a desarrollar en Francia una política distinta, aunque eso suponga desobedecer a los tratados de la UE. La desobediencia a los tratados es la forma más eficaz de lograr cambiar las reglas de la UE.

Para eso vamos a tener que tomar el poder en Francia, tener a Jean-Luc Mélenchon como presidente, hacer un Gobierno entre todos los socialistas que ya no votan socialista y los verdes que salieron del Gobierno. Estamos construyendo una mayoría que pese a que aún no tiene una forma clara existe y tendrá la fuerza necesaria para cambiar el estatus.

¿Y si no puede cambiar eso como eurodiputada, por qué votar el 25-M?

Porque los diputados electos de la izquierda europea serán quienes van a rechazar el acuerdo trasatlántico con EEUU.


http://www.quoners.es/debate/crees-que-el-fenomeno-le-pen-es-sobre-todo-un-tema-de-sobreexposicion-mediatica