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Reino Unido avanza en la guerra contra los evasores fiscales

El ministro de Economía anuncia acuerdos con paraísos como Suiza o la Isla de Jersey en plena polémica por los agujeros legales que usan multinacionales como Starbucks, Google o Amazon para minimizar sus tributos

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El ministro de Finanzas británico, George Osborne, ha comparecido esta mañana ante la Cámara de los Comunes para realizar su balance económico en el tradicional discurso de otoño. Uno de los puntos más esperados era el referido a la evasión de impuestos que vienen realizando las grandes multinacionales y que en las últimas semanas ha escandalizado a la opinión pública. Hace tan sólo dos días, Osborne aseguró que 'el Gobierno tiene claro que es inaceptable que mientras la mayoría de los contribuyentes aportan su granito de arena para equilibrar las cuentas públicas, una minoría evite pagar lo que le corresponde, a veces incluso incumpliendo la ley'.

En medio de una de las peores recesiones que haya vivido Reino Unido, con los peores datos de desempleo en casi dos décadas y la subida del IVA y de tarifas de servicios básicos como los energéticos, descubrir que gigantes de la industria como Google tributaron en 2011 un 1,5%, o que incluso Starbucks ni siquiera pagó el impuesto de sociedades, coloca a los conservadores en una posición muy incómoda.

El Gobierno del primer ministro David Cameron lo sabe y en el turno de preguntas previo a la comparecencia de Osborne ha aprovechado para tender una mano a su ministro y asegurar que en los últimos cuatro años se han recuperado unos 4.000 millones de libras tomando medidas contra las 'extrañas prácticas' de algunas compañías. No es para menos, puesto que desde la Agencia Tributaria se estima que las grandes compañías son responsables del 25% de la brecha fiscal, es decir, lo que se recauda realmente y lo que debería recaudarse 'respetando el espíritu de la ley'. En el ejercicio 2010-2011 esta diferencia se situó en 32.200 millones de libras, mejorando ligeramente los 33.300 millones del periodo 2004-2005.

En este escenario, Osborne ha arrancado su intervención con un abucheo generalizado al afirmar que 'la economía británica se está recuperando'. Reforzando esta idea y tratando de despejar dudas sobre los temores de que las multinacionales emigren a otros países si se recortan sus prebendas fiscales, el titular de Finanzas ha apuntado que 'Reino Unido se percibe como un refugio seguro, mucho más que hace dos años, con intereses de los bonos a diez años por debajo del 2% (1,81%), lo que ha traído al país ahorros de 33.000 millones de libras'.

Osborne ha admitido que 'todavía hay muchos que evaden sus impuestos ilegalmente o que usan de un modo agresivo la política fiscal para no pagar lo que es justo'. El ministro asegura que los procesos judiciales por este tipo de delitos han aumentado un 80%, gracias en parte que se haya incrementado en 2.500 el número de inspectores. Desde el ministerio de Hacienda ya se había anunciado que se dotará a la Agencia Tributaria de 77 millones de libras para ayudar a combatir la evasión de impuestos por parte tanto de compañías como de personas físicas. El objetivo marcado es ingresar en las arcas del Estado unos 2.000 millones de libras más como resultado de esta nueva política.

El año que viene, además, el Gobierno espera poner en marcha la primera Regla General Anti-Abuso para frenar este tipo de prácticas y 'terminar con las lagunas fiscales y el abuso de asociaciones' que propician la evasión de cientos de millones de libras.

Sin embargo, la medida que más impacto podría tener es la intervención en los paraísos fiscales. Ni siquiera es necesario disponer de la sede de la empresa fuera de Reino Unido, puesto que en la actualidad existen mecanismos para poder llevarse literalmente los beneficios al extranjero. Desde Downing Street ya se ha confirmado que la intención de Osborne es endurecer las leyes para atajar esta situación, contando para ello con la colaboración de los países del G-8, cuya presidencia ostentará en 2013. De hecho, Osborne ya ha admitido haber solicitado la colaboración de la OCDE para este fin.

Suiza es uno de estos paraísos fiscales, como quedó patente con la famosa ‘Lista Lagarde', filtrada a las autoridades británicas por la actual gerente del FMI, Christine Lagarde, cuando era ministra de Finanzas en Francia y que contenía los nombres de 6.000 personas del HSBC con cuentas en Suiza, 500 de los cuales ya habían sido investigados previamente por fraude. En este sentido, Osborne ha afirmado que, 'el año que viene, por primera vez en nuestra historia, el dinero fluirá de Suiza a Gran Bretaña, y no a la inversa'. Esto es fruto del 'mayor acuerdo jamás firmado contra la evasión fiscal', suscrito con este país por el que se espera 'recibir 5.000 millones de libras en los próximos seis años de cuentas suizas no reveladas de residentes en Reino Unido'.

Otros de los paraísos fiscales destacados son las Islas Caimán, las Bermudas y, sobre todo, en el caso británico, la Isla de Jersey o, incluso, la propia Irlanda, donde las tasas de impuestos son insignificantes o inexistentes. El caso irlandés es particularmente llamativo, puesto que cuando el país fue rescatado a finales de 2010, fueron muchos los rumores acerca de una subida de su impuesto de sociedades (12,5%), pero ésta nunca se produjo. Google cuenta allí con cerca de 3.000 empleados y dos centros de datos desde los que gestiona sus espacios publicitarios de toda Europa.

En cuanto a la Isla de Jersey, su máximo responsable, Ian Gorst, ha admitido que se encuentra en conversaciones tanto con Reino Unido como con Estados Unidos para frenar la evasión de impuestos hacia la isla compartiendo información sobre titulares de cuentas bancarias. No en vano, el pasado mes de noviembre se supo que el fisco británico investigaba una lista filtrada de 4.388 residentes en Reino Unido con cuentas en el HSBC de Jersey. Entonces, se habló de un montante cercano a los 700 millones de libras en el banco, además de otro de miles de millones en planes de inversión, incluyendo en la lista a traficantes de droga o banqueros acusados de fraude.

Pese a todo, los políticos y reguladores de Jersey afirman que la isla, al contrario de lo que sucede con otros paraísos fiscales, no es refugio de dinero procedente de drogas, crímenes o evasión de impuestos. A su favor está el reciente veto por parte de los políticos a los fondos buitre que venían utilizando los tribunales de Jersey para demandar a países con deudas históricas. Este tipo de fondos se hacen con la deuda de un Estado para, años después, demandarle por cantidades que puede superar hasta en 100 veces la cantidad original. El último caso registrado en Jersey antes de poner en marcha esta nueva regulación permitió al especulador millonario Peter Grossman demandar a la República Democrática del Congo por 100 millones de dólares, cuando la deuda original décadas atrás era de 3,3 millones de dólares.

Multinacionales como las antes descritas no violan la ley en el sentido estricto de la palabra, sino que más bien hacen uso de los agujeros legales para evadir el pago de impuestos. El impuesto de sociedades tributa sobre los beneficios, no sobre la facturación, de ahí que el juego de estas empresas se base en complicar sus flujos financieros para conseguir trasladar sus beneficios fuera del país.

Google, Amazon y Starbucks han sido las tres multinacionales que han servido a la Comisión Parlamentaria de Cuentas Públicas (PAC) para dibujar la realidad fiscal de Reino Unido y revelar un secreto a voces que, en realidad, movimientos sociales como UK Uncut o el mismo Occupy London vienen denunciado desde hace años.

Esta situación ha llevado a circunstancias tan sorprendentes como que Starbucks, que actualmente posee un tercio del mercado de cafeterías en el país y el año pasado facturó casi 400 millones de libras, haya pagado el impuesto de sociedades una vez en 15 años. O que Amazon, que alcanzó en 2011 unas ventas de 3.900 millones de libras, únicamente haya pagado impuestos por valor de 1,9 millones de libras, es decir, un 2,5% de sus beneficios según sus márgenes operativos a nivel mundial.

La presidenta de la comisión, la diputada laborista Margaret Hodge, reclamó al Fisco inglés (HMRC) que sea 'más agresivo y asertivo a la hora de afrontar la evasión de impuestos', calificando la actual situación de 'insultante para los negocios y contribuyentes británicos que pagan su cuota justa'.

La presión popular parece haber hecho mella en alguno de los protagonistas de la evasión de impuestos y Starbucks ya ha anunciado que cambiará su operativa para tributar en Reino Unido. A la consternación de la ciudadanía se han unido la de otras compañías como el gigante de la distribución John Lewis -similar a El Corte Inglés en España-, que ha manifestado su malestar ante esta situación por boca su consejero delegado, Andy Street.

Entre los métodos que emplea Starbucks destaca el desvío de parte de sus beneficios al pago de derechos de propiedad intelectual a una sociedad hermana ubicada en Holanda, y haber convertido a Suiza en el centro cafetero de Europa. Allí los beneficios de explotación tributan al 12% y allí compra todos sus granos de café.

Más sorprendente aún resulta la declaración de los responsables de Starbucks a la PAC. Aseguran que a excepción de 2006, la compañía no ha sido capaz de ser rentable en Reino Unido en los 15 años que lleva operando. Mientras, el mensaje que traslada a sus accionistas es que el 15% de sus beneficios mundiales procede de Reino Unido.

Coincidiendo en el tiempo con el anuncio, The Guardian destapó que Starbucks ha modificado las condiciones contractuales de sus empleados. Ha dejado de considerar la pausa para comer como parte de la jornada laboral, por lo tanto, no los paga y también ha suprimido los bonus para las trabajadoras que se reincorporen al trabajo tras su maternidad.

- Starbucks

Facturación: 398M £

Declara pérdidas 14 de 15 años

No tributó nada

8.500 empleados

- Amazon

Facturación: 3.350M £

Beneficio declarado de 74M £

1,8M £ en impuestos

15.000 empleados

- Google

Facturación: 396M £

6M £ en impuestos

1.500 empleados