Publicado: 12.03.2014 13:36 |Actualizado: 12.03.2014 13:36

Renzi saca adelante su reforma electoral en el Congreso con el apoyo del partido de Berlusconi

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La Cámara de Diputados de Italia ha dado este miércoles luz verde a la esperada reforma electoral, una de las prioridades del nuevo primer ministro, Matteo Renzi, que pactó con el expresidente Silvio Berlusconi. El proyecto de ley pasará ahora al Senado donde se podrán introducir algunos cambios.

La reforma ha sido refrendada por 365 votos a favor, 156 en contra y 40 abstenciones. En contra han votado, entre otros, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Liga Norte e Izquierda, Ecología y Libertad (SEL), mientras que Opción Cívica, el movimiento que fundó Mario Monti, se ha abstenido. La medida ha salido adelante gracias al respaldo de los partidos de la coalición pero también de Forza Italia, debido al pacto alcanzado previamente entre Renzi, cuando todavía no era primer ministro, e Il Cavaliere.

La votación ha tenido lugar esta mañana, tras dos días de debates sobre las enmiendas presentadas por distintos partido que culminaron anoche y el texto, que en Italia se conoce ya como Italicum. Nada más conocerse el resultado, Renzi lo ha celebrado a través de Twitter. "Gracias a las diputadas y los diputados. Han demostrado que de verdad podemos cambiar Italia. Política 1- Desafección 0. Esta es la buena", ha aseverado. Desde que se aprobó en 2006 la actual ley electoral, definida incluso como una porcata (cerdada) por el propio promotor, la promesa de los diferentes Gobierno que se han sucedido en el país ha sido cambiarla para evitar la parálisis que se producía cada vez que se votaba, pero hasta ahora no se había presentado ni un boceto.

El nuevo sistema electoral está concebido sólo para elegir la Cámara baja, ya que la intención del Gobierno de coalición de Renzi es abolir el actual bicameralismo perfecto y el Senado como cámara electiva, y destinarla únicamente a ser una representación regional, y afianzar el bipartidismo. Con la ley española de inspiración, el proyecto italiano comprende un nuevo sistema de listas cerradas, un premio para la mayoría más votada del 15% adicional y que en ningún caso podrá superar el 55% de los escaños, así como una posible segunda vuelta en el caso de que ninguna coalición electoral consiga el 37 % de los votos en la primera ronda.

Además, para conseguir representación los partidos necesitarán el 4,5% de los votos, si se forma parte de una coalición con listas separadas, y el 8% si se concurre en solitario, mientras que las coaliciones con lista única deberán superar el 12%. En el camino, sin embargo, han quedado otras enmiendas como la paridad en las listas electorales, que fue rechazada en una votación secreta por 297 votos en contra y 277 votos a favor, pese a ser una de las principales apuestas de Renzi. "Con el voto secreto alguien ha intentado la revancha para dejarme fuera y ha perdido. La ley electoral es sólo el primer paso", señaló el premier.

Tampoco ha salido adelante la enmienda planteada por el exministro Ignazio La Russa que quería que en las papeletas los electores pudieran escoger directamente al parlamentario que más les gustara, dejando atrás el sistema de listas cerradas. La propuesta formulada por un diputado del gobernante Partido Democrático para que las primarias de los partidos se rijan por la nueva ley tampoco ha sido refrendada.

Además la votación en la Cámara de los Diputados ha conseguido enfurecer a buena parte de las diputadas, sobre todo las pertenecientes al Partido Demócrata, después de que durante el debate parlamentario se rechazasen las enmiendas para introducir la paridad de género en las listas electorales. La mayoría de las parlamentarias del centroizquierda estaban a favor de estos cambios en la nueva ley electoral, pero a pesar de que este partido tiene la mayoría en la Cámara de los Diputados, las tres enmiendas sobre la paridad fueron rechazadas.

Los analistas políticos explican que una gran parte del PD no apoyó las enmiendas para respetar el pacto que Renzi firmó con Berlusconi, para que pueda salir adelante la nueva ley electoral y Forza Italia se ha opuesto siempre a la paridad de género en las listas. Ahora las diputadas del PD esperan que las enmiendas puedan ahora ser aprobadas en el Senado, donde la normativa tendrá que pasar para una segunda lectura.