Publicado: 13.04.2015 20:59 |Actualizado: 13.04.2015 20:59

Rusia levanta el veto al suministro de misiles antiaéreos a Irán

Moscú levanta la prohibición tras el acuerdo sobre el
programa nuclear iraní. La ONU prevé anular el embargo
a las exportaciones internacionales de armas a Teherán

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El presidente de Rusia, Vladímir Putin. - REUTERS

El presidente de Rusia, Vladímir Putin. - REUTERS

MOSCÚ.- Rusia he levantado este lunes la prohibición al suministro de sistemas de misiles antiaéreos S-300 a Irán, a la espera de que la ONU anule el embargo a las exportaciones internacionales de armas a Teherán. Moscú exigirá el levantamiento de de dicho embargo una vez se cierre, previsiblemente antes del 30 de junio, el acuerdo nuclear definitivo con la República Islámica, anunció el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov.

El decreto firmado por el presidente ruso, Vladímir Putin, no hace referencia a la posibilidad de suministro inmediato de los S-300, pero sí abre la puerta a entregas del armamento por vía terrestre, marítima o aérea, incluso antes del levantamiento del embargo de la ONU.

La resolución 1929 de la ONU "no contempla ninguna limitación para el suministro de sistemas de defensa antiaérea a Irán", aseguró al respecto el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. Agregó que en 2010, cuando el entonces presidente ruso, Dmitri Medvédev, canceló el contrato para el suministro de los S-300 a Teherán, lo hizo "de manera voluntaria, para estimular un proceso de negociación constructiva sobre el programa nuclear iraní".

"Estamos convencidos de que en esta etapa ha perdido todo su sentido la necesidad de un embargo de esta naturaleza, en particular de un embargo ruso separado, voluntario", insistió Lavrov. El jefe de la diplomacia rusa también subrayó que los S-300 "tienen un carácter exclusivamente defensivo" y no son aptos para fines ofensivos, por lo que "no serán una amenaza para ningún Estado de la región, incluido, por supuesto, Israel".



Lugar privilegiado 

Rusia parece dar por hecho el levantamiento de las sanciones a Irán y, de esa forma, ya ha empezado a dar sus primeros pasos para recuperar un lugar privilegiado en el mercado armamentístico de ese país.

"El presidente ruso quiere adelantarse a los demás. En el mercado armamentístico de Irán, al que se lanzarán también decenas de empresas occidentales, hay enormes perspectivas de ganar miles de millones de dólares", dijo el director del Centro de Estudios del Irán Contemporáneo, Radzhab Safárov.

Por otro lado, la mayoría de los expertos coinciden en que Moscú y Teherán deberán rubricar un nuevo contrato, toda vez que las baterías S-300PMU1 que iba a enviar Rusia a Irán en virtud del acuerdo firmado en 2007 ya no se fabrican.

Según informaciones filtradas a la prensa en 2013, en vísperas de una reunión entre Putin y su homólogo iraní, Hasán Rohani, Rusia suministrará a Irán cinco baterías de sistemas móviles S-300VM "Antey-2500", una variante modificada para la exportación del sistema S-300V. En tal caso, "la preparación y ejecución de ese contrato requerirá al menos un año y medio", dijo a la agencia rusa Interfax una fuente del sector de exportaciones armamentísticas ruso.

Levantamiento de sanciones

Irán y las potencias del Grupo 5+1 alcanzaron hace pocos días un acuerdo preliminar que prevé que el programa de enriquecimiento de uranio iraní sea limitado y supervisado por un periodo de hasta 25 años, y establece que el 95% del uranio ya producido sea diluido o enviado al exterior.

El tratado consensuado, que establece "controles estrictos" de las actividades nucleares iraníes por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica, también prevé el levantamiento de las sanciones nucleares impuestas por EEUU y la Unión Europea contra Irán.

Según el contrato firmado en 2007, Rusia debía haber suministrado a Irán al menos cinco baterías de sistemas móviles de defensa aérea S-300, similares a los Patriot estadounidenses y capaces de abatir simultáneamente varios objetivos a alturas de hasta 27 kilómetros, con un alcance de hasta 200 kilómetros.

Estas baterías antiaéreas móviles son mucho más eficaces que los también sistemas antiaéreos rusos Tor M-1, que Irán compró a Rusia por 700 millones de dólares en 2005, contrato que Israel describió como una "puñalada en la espalda".

Irán, en cuyo territorio especialistas rusos construyeron la primera planta atómica de ese país (Bushehr), con ayuda de los S-300 durante su conflicto con Occidente pretendía garantizar su defensa aérea de cara a eventuales ataques por parte de Estados Unidos e Israel.