Publicado: 09.12.2014 17:37 |Actualizado: 09.12.2014 17:37

Samaras se la juega en Grecia, adelantando el recambio en la presidencia del país

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El Gobierno de Andonis Samarás ha optado por poner fin a la incertidumbre política en Grecia al adelantar dos meses la elección del próximo presidente de la República, votación que en caso de no prosperar conducirá forzosamente a la convocatoria de comicios generales.

Con la designación como candidato del excomisario europeo Stavros Dimas, Samarás ha apostado por una figura que, además de haber encabezado varios ministerios, también es conocido fuera del país. "Es una personalidad que une y goza de confianza y respeto por su seriedad", declaró Samarás en el mensaje televisado en que anunció su candidatura. El primer ministro se refirió a él como una persona reconocida por su trayectoria política, pero también como alguien a quien "la sociedad griega e internacional" tiene "mucha estima y respeto". Dimas agradeció a la coalición gubernamental la confianza depositada en él y se mostró optimista en que su candidatura reúna los apoyos necesarios, pues recalcó que hace falta "unidad para salir de la crisis".

Alexis Tsipras, líder de Syriza, el principal partido de la oposición, calificó este adelanto electoral como "una victoria popular y democrática importante" en su deseo de conseguir que la votación no salga adelante y se convoquen comicios generales adelantados.

Dimas es un candidato con un marcado perfil político, que, a pesar de su talante moderado, ocupa el cargo de vicepresidente de Nueva Democracia, el principal partido del Gobierno, lo que ha ahogado las posibilidades de presentar una figura desligada del ámbito político. Según algunos analistas, este adelanto del voto presidencial responde a presiones de los acreedores para terminar con la incertidumbre sobre unas posibles elecciones generales anticipadas, una vez el Eurogrupo decidió ayer extender dos meses el programa de rescate griego.

Parte de la prensa helena sugiere que la presentación de Dimas como candidato persigue la estrategia de presentar a una figura respetada, que pueda convencer a los diputados independientes, y al mismo tiempo a un hombre del partido, dispuesto a no salir elegido ante la dificultad de la votación.

El Parlamento votará el próximo 17 de diciembre la candidatura de Dimas mediante el voto nominal en las tres sesiones. Para que la candidatura prospere en la primera votación es necesaria una mayoría de dos tercios del hemiciclo, es decir 200 votos, al igual que en la segunda ronda (23 de diciembre), mientras que en la tercera (29 de diciembre) es suficiente con que se reúnan tres quintos, 180 votos. En caso de que el Parlamento no consiga elegir al presidente, la Constitución establece la disolución de la Cámara y la convocatoria de elecciones generales entre tres y cuatro semanas después. Tras los comicios, los diputados deben elegir al nuevo dirigente de la República antes de la formación del Gobierno.

La coalición gubernamental entre conservadores y socialdemócratas solo cuenta con 155 escaños, mientras la mayoría de partidos de la oposición, entre ellos Syriza, ha adelantado que votará en contra del candidato para forzar la celebración de comicios.

El viceprimer ministro, Evángelos Venizelos, afirmó este martes en declaraciones a una cadena local que, en caso de que el Parlamento no logre el quórum suficiente, las generales se podrían celebrar en la primera semana de febrero. Venizelos matizó que, de fracasar la elección, el país no tendrá un Gobierno apropiado y, por tanto, no estará legitimado para negociar con los prestamistas.

La designación se produce justo el día en que los técnicos de la troika acreedora han retomado en Atenas la quinta evaluación del programa de rescate, paralizada desde octubre por el desacuerdo sobre la brecha financiera de 2015, que Grecia niega y los acreedores sitúan hasta en 3.600 millones de euros. La terna compuesta por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional ha reanudado las negociaciones después de la decisión del Eurogrupo, que impedirá que Grecia pierda el último desembolso de 1.800 millones, que vencía a finales de año.

El Ejecutivo heleno solicitará hoy formalmente la extensión de dos meses del programa así como la aprobación de una línea de crédito con condiciones reforzadas para 2015.

Las bolsas europeas cayeron el martes un 2%, arrastradas por el desplome de la bolsa griega tras la inesperada decisión del país de adelantar un voto presidencial que podría desembocar en elecciones anticipadas para las que estaría bien posicionado un partido contrario al rescate. El FTSEurofirst 300 cayó un 2,2% a 1.364,74 puntos, su peor caída desde mediados de octubre.

La bolsa griega se hundió casi un 13%, su peor caída intradiaria desde el 26 de noviembre de 1987. El gobierno heleno adelantó el martes en dos meses un voto presidencial, apuesta que si pierde llevaría a la celebración de elecciones anticipadas en el Parlamento, cuyo ganador más probable sería Syriza, un partido de izquierda contrario al rescate internacional. Los bancos griegos cayeron con fuerza. El National Bank of Greece se dejó un 20% y Alpha Bank se desplomó un 14%. "En comparación con el punto álgido de la crisis de la zona euro, en este momento la incertidumbre política se limita a Atenas, pero eso podría cambiar si el partido de izquierda gana este mes", dijo Brenda Kelly, estratega jefe de IG, en alusión a Syriza.

Otros países de la periferia del euro también sufrieron caídas. El índice español Ibex y el italiano FTSE MIB bajaron más del 3%.De este modo, el Ibex se ha colocado a la cabeza de las pérdidas en Europa, por delante de París, que ha perdido un 2,43%, Francfort (-2,18%) y Londres (-2,03%).