Publicado: 02.02.2014 11:46 |Actualizado: 02.02.2014 11:46

Tailandia acude a las urnas pese al boicot de la oposición y las protestas

Siete personas resultaron heridas ayer en un tiroteo entre seguidores y detractores del Gobierno en un colegio electoral

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Tailandia celebró hoy elecciones anticipadas pese al boicot de la oposición y de los manifestantes que impidieron el voto en 42 de un total de 375 circunscripciones, principalmente en Bangkok y en las provincias sureñas.

La mayoría del electorado, sobre todo en el norte y noreste, pudieron ejercer su derecho al voto, incluida la primera ministra interina, Yingluck Shinawatra, que acudió a su colegio electoral capitalino en medio de fuertes medidas de seguridad. En el distrito Din Deng de Bangkok, los antigubernamentales cercaron un colegio electoral y arrojaron piedras y botellas contra un grupo de ciudadanos que exigían ejercer su derecho al sufragio, según pudo observar Efe.

"Solamente quiero votar, es mi derecho", dijo una de las personas que blandían sus carnés de identidad ante la mirada de la Policía y los funcionarios que no se enfrentaron a los manifestantes y finalmente suspendieron la votación. Visiblemente enfadados y lanzando insultos contra la Comisión Electoral, los frustrados votantes entraron a la fuerza en el edificio y sólo se calmaron cuando la Policía habilitó mesas para que presentaran sus denuncias y reclamaciones.

Según el organismo electoral, los antigubernamentales bloquearon la votación en cinco circunscripciones en Bangkok y forzaron la suspensión de los comicios en nueve provincias sureñas donde impidieron el reparto de las papeletas y las urnas. Las acciones de los manifestantes se produjeron a pesar de que su líder, Suthep Thaugsuban, reiteró esta semana que sus seguidores no tratarían de impedir la votación.

La Comisión Electoral no emitirá los resultados de las elecciones hasta que celebre comicios parciales para los electores que no pudieron votar hoy y en la votación anticipada del pasado domingo, también boicoteada por los manifestantes. Hasta entonces, no habrá el número suficiente de escaños electos para formar un nuevo Parlamento, lo que puede dejar al Gobierno en situación de interinidad durante varios meses.Unos 48 millones de tailandeses estaban llamados a acudir a estas elecciones en las que concurrieron medio centenar de partidos.

El Partido Demócrata, la principal formación de la oposición que no ha ganado unas elecciones en las dos últimas décadas, no presentó candidatos porque exigía reformas políticas antes de acudir a las urnas. La campaña y la votación han transcurrido en un clima de tensión debido a la violencia ocurrida en torno a las protestas en las que al menos diez personas han muerto y más de 500 han resultado heridas desde el pasado noviembre.

En esta jornada, Chuvit Kamolvisit, líder del partido independiente Rak Thailand, fue atacado por un manifestante antigubernamental que fue reducido por el propio político y sus guardaespaldas. Siete personas, incluidos dos periodistas, resultaron heridas ayer en un tiroteo entre seguidores y detractores del Gobierno en un colegio electoral cercado por los antigubernamentales. Mientras que una mujer se encuentra internada en cuidados intensivos tras recibir un disparo en otro incidente ocurrido de madrugada.

Desde el pasado mes de octubre, los manifestantes han celebrado movilizaciones multitudinarias, ocupado ministerios y acampado en varias avenidas de la capital, aunque su número ha descendido en las últimas semanas. Se apoyan principalmente en la élite burocrática, en sectores cercanos al Ejército y la monarquía, las clases acomodadas de Bangkok y en la mayoría del electorado del sur.

Su cabecilla, el exdirigente demócrata Thusep Thaugsuban, exige la formación de un consejo no electo que sustituya al Gobierno y aborde una reforma del sistema político que considera corrupto y al servicio de los intereses del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, hermano de Yingluck.

Thaksin, depuesto en 2006 por un golpe militar y condenado en rebeldía por corrupción, ha ganado directamente o a través de partidos afines todas las elecciones generales en los últimos 13 años gracias al apoyo de la población rural del norte y noreste del país que se benefició de sus políticas sociales.