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El Vaticano dicta por carta el voto del PP europeo

El nuncio en Francia pide a los parlamentarios conservadores del Consejo de Europa que apoyen los "deseos de la Santa Sede"

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Indicaciones de voto con membrete oficial de la Santa Sede. El nuncio apostólico en Francia, Luigi Ventura, envió el pasado 8 de enero una carta oficial a los 201 diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Consejo de Europa. En la misiva, invitaba a estos 'a dar su apoyo a los deseos de la Santa Sede' en las votaciones que durante la última semana de enero debían tener lugar en esta institución europea, con sede en la ciudad francesa de Estrasburgo.

En dicha carta, fechada en París y a la que ha tenido acceso Público, el representante del Vaticano en Francia recalca que el contenido es fruto de un encargo de la propia 'Secretaría de Estado' vaticana, y que su objeto es hacer llegar a los representantes conservadores 'la preocupación de la Santa Sede respecto a dos proyectos de resoluciones, cuyo texto se opone abiertamente a la ley natural y a los valores promovidos por la Iglesia católica'.

La Iglesia quiere que el Consejo de Europa rechace el matrimonio gay

En concreto, monseñor Ventura se refiere a un proyecto de resolución elaborado por el diputado socialista suizo Andreas Gross, contra la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género, y una segunda sobre el 15º aniversario de un programa sobre población y desarrollo. El nuncio apostólico recalca que algunos miembros del Partido Popular europeo los italianos Luca Volonté y Renato Farina, y el sanmarinense Marco Gatti 'ya han sido informados de las preocupaciones de la Santa Sede, y han presentado enmiendas con el objetivo de mejorar esos proyectos de resoluciones'.

El representante del Vaticano en Francia que se pone a disposición del destinatario 'para todo tipo de aclaración que necesite' incluye junto a la carta lo que denomina 'pro memoria'. En ella, detalla minuciosamente todas aquellas enmiendas a ambas resoluciones que deben apoyar los diputados conservadores de la Asamblea del Consejo de Europa.

El nuncio pretende evitar que el aborto aparezca como 'un derecho de la mujer'

Así, sobre la resolución contra la discriminación por la orientación sexual y la identidad de género, asegura que el texto 'presenta graves problemas'. De hecho, enumera ocho enmiendas que, si no son aceptadas, 'los parlamentarios deberían oponerse a su aprobación'. En concreto, exige que el documento final recuerde que sólo tienen derecho a contraer matrimonio 'personas de sexo distinto' y que, 'según la ley internacional o europea', no existen las uniones entre personas del mismo sexo. El Vaticano pretende también que sean aprobadas las enmiendas en las que 'se reafirme el derecho fundamental de la libertad de opinión religiosa en público y en privado, incluso para asuntos morales'.

En otro punto, incluso intenta abrir la puerta a que los empresarios puedan discriminar por motivos religiosos a sus trabajadores, al 'reafirmar' que dicho comportamiento 'no será violado por juicios sobre el valor de la legalidad de la discriminación'.

Monseñor Venturi recuerda a los destinatarios del documento que los diputados pueden consultar cualquier duda al parlamentario italiano Luca Volonté, 'quien coordina las enmiendas de acuerdo con la posición de la Santa Sede'. Dicha resolución debería haberse votado ayer en la Asamblea del Consejo de Europa. Sin embargo, el elevado número de enmiendas (80) que fueron presentadas al texto ha obligado a aplazar la misma hasta el próximo Pleno, que se celebrará a finales del mes de abril.

La carta condicionó la reciente elección del jefe del PPE en la institución

Sobre la segunda enmienda, el Vaticano deja claro su rechazo a que dicho documento 'presente el aborto como un derecho de la mujer y como un método de planificación familiar'. Monseñor Ventura señala que 'convendría respaldar las enmiendas presentadas en primera lectura por los diputados Gatti y Volonté. Si estas enmiendas no son aceptadas y si el texto de la resolución sigue inaceptable, los parlamentarios deberían oponerse a su aprobación'. La votación de dicha resolución se realizará mañana.

La misiva no se limita a orientar el voto de los diputados conservadores en estas dos resoluciones, sino que también les recuerda el 'deseo' de la Santa Sede de que, cuando haya que elegir quiénes van a ocupar los órganos destacados del Consejo de Europa, 'se dé la preferencia a las personas que respetan el concepto cristiano de la vida y del matrimonio'. Así, monseñor Venturi recomendaba que se apoyase la candidatura de Riccardo Ventre, antiguo diputado europeo y juez de la Corte de Casación de Italia, como integrante del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. La votación, que se celebró el pasado martes, se saldó, sin embargo, con un fracaso para las aspiraciones del Vaticano, ya que Ventre no fue elegido.

'Preferencia a las personas que respetan el concepto cristiano de la vida y del matrimonio'

Mejor suerte ha tenido Ventura en la elección del nuevo jefe del Grupo del Partido Popular Europeo (PPE) en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. La misiva recalcaba que 'sería conveniente' que el elegido para el puesto fuera, precisamente, el italiano Luca Volonté, autor de las enmiendas contra las dos resoluciones a las que se opone la Iglesia. Volonté, según el nuncio, es 'un gran defensor de la ley natural y poseedor de una notable experiencia política'. El diputado italiano fue finalmente elegido en segunda votación para el puesto, siguiendo los deseos de la Santa Sede.

Su elección, sin embargo, ha creado gran malestar en el propio seno del Partido Popular Europeo, según aseguran a este diario fuentes de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. De hecho, los representantes franceses aspiraban a que fuera uno de los suyos, Jean Claude Mignon, quien ocupase dicho cargo, y culpan a la carta del nuncio en su país de su derrota ante Volonté. La misiva también ha provocado protestas de los otros grupos parlamentarios en la institución. El Socialista, el Liberal y el de Izquierda Unida-Los Verdes preparan una queja formal ante el Consejo de Europa, por lo que consideran una 'injerencia política sin precedentes' por parte de la Iglesia católica, según confirmó ayer a Público el diputado español Juan Moscoso.

'Y no ha sido la única intromisión', destaca el parlamentario, quien asegura que en los últimos días los ordenadores de los diputados han recibido cientos de correos electrónicos procedentes de grupos católicos ultras en contra de las resoluciones. 'Ya sabemos quién los promueve', añadió Moscoso.

Matrimonio gay

'Reafirmar que, según la ley internacional o europea, no existe el ‘derecho’ o la unión entre personas del mismo sexo'

Aborto

'Este documento presenta el aborto como un derecho de la mujer (...). Los parlamentarios deben oponerse a su aprobación'

Discriminación

'El comportamiento moral o religioso de los empleadores (...) no será violado por juicios sobre el valor de la legalidad de la discriminación'

Candidatos

'La Santa Sede desea que (...) se dé preferencia a las personas que respetan el concepto cristiano de la vida y el matrimonio'

Vocación humanista
Creado el 5 de mayo de 1949, el Consejo de Europa tiene como objetivos defender la identidad cultural europea, la democracia y la preeminencia del Derecho, con especial atención a los derechos humanos. Su sede está en la ciudad francesa de Estrasburgo.

Casi toda Europa
En la actualidad, 47 estados del continente forman parte de esta organización, incluyendo a los países del antiguo bloque soviético y Turquía. Sólo Bielorrusia y Kazajstán siguen vetados debido a que no cumplen el requisito indispensable que exige la institución para ingresar en ella: la democracia. Tampoco los estados europeos parcialmente reconocidos o no reconocidos, como Kosovo, Osetia del Sur o Abjasia, tienen aún derecho a formar parte de este foro. El Vaticano no es miembro, pero sí está presente como observador.

El ingreso de España
España tuvo que esperar a la muerte de Francisco Franco para que el Consejo de Europa le abriera sus puertas, el 24 de noviembre de 1977.

Las instituciones
Además de una secretaría general y un comité de ministros, el Consejo tiene una Asamblea Parlamentaria de 318 miembros. Doce de ellos son españoles.

Una confusión corriente
El Consejo de Europa no debe ser confundido con el Consejo Europeo –la reunión de los jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea– que tiene lugar, al menos, dos veces al año.