Publicado: 09.06.2014 16:00 |Actualizado: 09.06.2014 16:00

El alcalde de Santiago improvisa un equipo de Gobierno tras quedarse sin ediles por el escándalo de corrupción

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Improvisando, a la carrera y enemistándose (aun más) con el líder de su partido. El alcalde de Santiago de Compostela, Ángel Currás, ha tenido que inventarse un nuevo equipo de Gobierno para su Ayuntamiento, después de que siete de sus concejales (del PP) se vieran obligados a dimitir la semana pasada tras haber sido condenados por prevaricación y otros dos hicieran lo propio por estar imputados en el caso Pokemon.

Currás, también imputado en dicha trama, anunciará esta misma tarde los nombres de los nueve sustitutos. Para ello, deberá recurrir a concejales no electos, debido a la imposibilidad de encontrar suplentes en la lista electoral que el PP presentó a las elecciones municipales de 2011. Tras la dimisión del exalcalde, Gerardo Conde Roa, entró Rebeca Domínguez, también imputada en la Pokemon. Paula Prado dejó el Ayuntamiento para ejercer de portavoz del Gobierno regional —y acabó dimitiendo, también la semana pasada, por estar siendo investigada en el mismo caso—y luego se produjo una larga sucesión de dimisiones (y sus correspondientes sustituciones), bien por motivos personales, bien por haber sido salpicados por la corrupción. Entre los que quedaban de la lista (siete personas), uno ha fallecido (Aníbal García), otra es diputada en el Congreso (Marta González),  y otro (Agustín Hernández) es conselleiro de Medio Ambiente. De ahí que Currás se haya visto obligado a tirar de no electos para completar su Gobierno. 

El presidente de la Xunta y líder del PP de Galicia (PPdeG), que reconoció que la corrupción había podido influir en los malos resultados electorales del 25-M, ha eludido aclarar si ha sido informado o no de la composición del nuevo Gobierno municipal. Alberto Núñez Feijóo ha dejado en manos de Currás la responsabilidad de tomar la decisión y, aunque los conservadores locales opinan que el propio Currás debería dimitir, el presidente sólo ha expresado su intención de garantizar que Santiago acabará la legislatura "con un Gobierno estable", informa La Voz de Galicia. No obstante, Currás, también denunciado por acoso por el exsubjefe de la Policía Local de Compostela, no repetirá como cabeza de lista ni como presidente del PP local, según ha dejado claro Feijóo, pero la decisión sobre su dimisión la ha dejado en sus manos en este momento.

Los problemas en este ayuntamiento comenzaron en abril de 2012, cuando el Conde Roa dimitió tras ser acusado y condenado por un delito fiscal. Después, en enero de 2013, fue el propio Currás quien resultó imputado en la Operación Pokemon, en la que se investigan presuntas irregularidades en las adjudicaciones de varios ayuntamientos a empresas, principalmente, del Grupo Vendex.

Dos de los ediles que dimitieron la semana pasada han sido recientemente imputados en dicha trama. Los otros siete —Amelia González, Juan de la Fuente, Cecilia Sierra, María Pardo, María Castelao, Luis García Bello y Francisco Noya— han sido inhabilitados nueve años, en cambio, por haber aprobado en una Junta de Gobierno (a la que no acudió ni el alcalde ni su mano derecha, la primera teniente de alcalde, Reyes Leis) el pago de la defensa de un excompañero imputado también en la Pokemon (el también exedil Adrián Varela) con cargo a las arcas públicas.