Publicado: 13.11.2014 21:15 |Actualizado: 13.11.2014 21:15

La ambición de Susana Díaz se enfrenta al viejo y al nuevo PSOE por Chaves y Griñán

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La dirección federal del PSOE ha estado paciente. Ha comprendido posicionamientos de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en algunos temas, que los ha hecho sin consultar con Ferraz sólo por intereses territoriales y porque, además, también hacen sumar a nivel nacional.

Pero empieza a cundir un malestar importante en la dirección federal del PSOE y en algunas federaciones socialistas sobre lo que denominan "la ambición de Susana". La gota que ha colmado el vaso ha sido poner en la picota a sus dos antecesores al frente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, si son imputados por el Tribunal Supremo por el caso de los ERE.

Este posicionamiento ni estaba hablado con Ferraz, ni se contempla en el nuevo Código Ético del PSOE, salvo en determinadas excepciones a criterio de la dirección y en casos muy claros. Por ello, la "baronesa del sur" ha colocado a su partido en una difícil situación con su pronunciamiento.

Susana Díaz indicó este jueves que seguirá defendiendo su postura de pedir a ambos dirigentes socialistas, y a cualquier otro de los tres investigados, que devuelvan su acta de parlamentarios si el juez instructor del Tribunal Supremo les imputa algún delito. Aunque precisó que no lo hará porque vayan a declarar voluntariamente, aunque formalmente sea en calidad de imputados por ir acompañados de abogado, como piensan hacer de forma inmediata.

Pedro Sánchez está navegando por primera vez en su mandato en aguas turbulentas. Pero se limitó a defender la presunción de inocencia y el hecho de que no hay imputación alguna por ningún delito del Tribunal Supremo, que es ahora el que les tiene que juzgar. Por ello, indicó que el PSOE tomará decisiones cuando se produzcan hechos concretos, sin avanzar cuáles pueden ser.

A todo esto se une que el malestar con Susana Díaz crece en el PSOE, y no faltan voces muy cercanas al actual secretario general de hacer un frente de todas las federaciones socialistas contra la dirigente andaluza, que frene su autonomía de actuación y sus posicionamientos contrarios al secretario general del partido en muchas ocasiones.

Estas voces apuntan que Sánchez se está consolidando en muchas federaciones del partido y no puede consentir ya no sólo estar tutelado por los mensajes de Susana Díaz, sino que haya "juego sucio" contra su dirección en el partido.

A todo esto se suma que Chaves y Griñán son dos pesos pesados en el PSOE. Y la vieja guardia del partido, no está por consentir que se les deje caer, salvo que los tribunales sean contundentes en sus acusaciones contra ellos.

Por ello, también discrepan de Susana Díaz y creen que la dirigente andaluza se ha precipitado sólo en función de sus intereses electorales, según afirmó un veterano socialista.

No obstante, el paseíllo por los tribunales no se lo evitará ya nadie a Chaves y a Griñán, y el líder del PSOE va a tener que soportar un largo periodo de tiempo con la carga a sus espaldas de los dos expresidentes del PSOE implicados, al menos, en el caso de los ERE.