Publicado: 07.02.2014 10:09 |Actualizado: 07.02.2014 10:09

Botella pide a los jueces que no escuchen "a la calle" porque es algo "de la Revolución Francesa"

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Ana Botella ha dado este viernes toda una clase magistral de cómo el Partido Popular trata de interferir en las decisiones judiciales que no se ajustan a lo que ellos consideran que debe ser la ley. La alcaldesa de Madrid, en referencia a la sentencia de la Audiencia de Madrid esta semana, que no consideró delito alguno en el escrache de activistas de la Plataforma de Afectados contra la Hipoteca frente al domicilio de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha recomendado a los jueces que actúen "cumpliendo la ley" y que no se dejen influir por "el sentimiento de la calle" porque según ella "eso era una cosa de la Revolución Francesa".

"Me parece de una gran gravedad que cuestiones fundamentales para el Estado de Derecho como es la inviolabilidad del domicilio, haya una juez que lo considere que es un acto que entra dentro de la normalidad", ha dicho Botella a los micrófonos de la cadena Cope. Según ella, la juez Isabel Valldecabres, una de los tres magistrados que emitieron su veredicto el pasado martes, habría empleado una "doble vara de medir" en el caso de Sáenz de Santamaría por el simple hecho de tratarse "de una persona del Partido Popular".

Valldecabres ha sido asesora de varios gobiernos del PSOE y ayudó a la exministra de Igualdad, Bibiana Aído, en la reforma de la ley del aborto del Gobierno Zapatero. En 2010, en una entrevista, defendió que Aído había sido víctima de acoso por la presión, insultos y amenazas que recibió de las plataformas antiabortistas, que llegaron a organizar una manifestación en su pueblo natal, Alcalá de los Gazules (Cádiz), y sus responsables se presentaran los domicilios de sus padres y familiares para protestar, o repartieron muñecos de fetos de plástico de 12 semanas que fueron bautizados con el nombre de Bebé Aído.

Como la juez consideró que aquello fue una campaña de acoso a Aído, ahora Botella, en la línea con la campaña de desprestigio que ya ha puesto en marcha todo el PP y la derecha mediática, acusa a Valldecabres de parcial. "Me parece lamentable y muy peligroso para el Estado de Derecho y la vara de medir siempre ha sido distinta [...] Si hubiera habido un escrache a un dirigente del Partido Socialista no quiero ni pensar, habrían dicho que estamos en la involución" democrática, se quejó la alcaldesa Botella.

Esto ha llevado a la alcaldesa a compartir su manera de ver la Justicia:  "Sinceramente, creo que la Justicia va muy lenta y tiene efectos perniciosos. He leído incluso algún auto que habla de que se tienen que guiar por el sentir de la calle. Eso no es así, eso era en la Revolución Francesa. A mi me parece bien que cuando encuentren conductas ilícitas tengan que imputar, pero las instrucciones deberían ser silenciosas, en un tiempo determinado y corto".

De este modo, la alcaldesa ha recomendado a los jueces que trabajen con "instrucciones silenciosas", de "manera callada" y "cumpliendo la ley".