Publicado: 06.12.2015 14:57 |Actualizado: 06.12.2015 19:51

El clamor por la reforma de la Constitución deja a Mariano Rajoy solo frente a sus contrincantes

Los líderes emergentes, Albert Rivera y Pablo Iglesias, se convierten en el centro de atención en el acto institucional en el Congreso de los Diputados mientras Pedro Sánchez se presenta como la alternativa al PP

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El presidente del Gobierno y candidato del PP a la reelección, Mariano Rajoy, escucha la intervención del presidente del Congreso,Jesús Posada, durante la recepción celebrada en el Congreso de los Diputados con motivo del XXXVII aniversario de la Constitu

El presidente del Gobierno y candidato del PP a la reelección, Mariano Rajoy, escucha la intervención del presidente del Congreso,Jesús Posada, durante la recepción celebrada en el Congreso de los Diputados con motivo del XXXVII aniversario de la Constitución. Frente a Rajoy, los líderes y candidatos de Podemos, Pablo Iglesias, UPyD, Andrés Herzog, y Ciudadanos, Albert Rivera. EFE/Ballesteros

MADRID.- La reforma de la Constitución se ha convertido en el denominador común durante la recepción institucional celebrada en el Congreso de los Diputados este domingo para conmemorar, precisamente, el XXXVII aniversario de la aprobación de la Carta Magna en referéndum por el pueblo español.

La mayoría de los aspirantes a ocupar el Palacio de La Moncloa tras las elecciones del próximo 20 de diciembre se han comprometido individualmente a impulsar la reforma del texto constitucional por entender que requiere cambios para adecuar la norma a la nueva realidad sociopolítica y territorial española. En ese sentido se han expresado tanto Pedro Sánchez (PSOE) como Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos) en sus primeras declaraciones al llegar a la Cámara alta.

La única excepción ha sido el candidato del PP y presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien se ha referido a esa posibilidad de forma lacónica y tras ser preguntado por los periodistas. “Yo no me cierro…, pero no es la prioridad de España en estos momentos”, ha dicho lacónico y con cierta reticencia a hablar de ese asunto.

Todos los demás se han manifestado abiertamente a favor de promover la reforma de la Constitución de 1978. Tanto ha sido así que se ha convertido en el único punto de coincidencia de todos ellos. Lo han formulado con bastante rotundidad, desde el dirigente socialista Pedro Sánchez – “la reforma constitucional es el desafío que tenemos para garantizar las libertades y los derechos sociales logrados y que el PP ha `puesto en peligro” -, hasta Pablo Iglesias – “hay que reformarla para recoger las aspiraciones del pueblo español que siente cómo no está representado y para ello planteamos nuestros cinco compromisos ciudadanos en la Constitución” – y el mismo Albert Rivera - “la reforma que necesita la Constitución no es para contentar a quienes quieren romperla; queremos una nueva Constitución más real” -.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes, y el presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, durante la recepción celebrada en la Cámara Baja con motiv

Las reticencias de Rajoy en esta cuestión se han visto superadas por la alusión directa del presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, en su alocución institucional. “Hemos de llevar a cabo las reformas institucionales necesarias para la ciudadanía recupere la confianza”, ha dicho el político conservador, quien ha puesto énfasis en no pocas partes de su discurso consciente de la trascendencia del momento político. “El próximo parlamento, previsiblemente, será más plural que el actual y so requiere más diálogo”, ha profetizado.

El más radical en relación a la reforma constitucional ha sido el candidato de UP-IU, Alberto Garzón, quien ha rechazado la validez de la actual Carta Magna “porque está llena de incumplimientos y falsedades. Queremos una Constitución hecha por el pueblo para 2018”, he afirmado. Como en años anteriores, esta formación política no ha participado en la recepción y Garzón ha abandonado el Palacio del Congreso tras realizar sus declaraciones.

El ambiente de la recepción ha sido distendido, con mayor presencia de invitados que en los últimos años, aunque también es cierto que la concentración se ha disuelto mucho antes que en ocasiones anteriores. Sin lugar a dudas los dirigentes de los partidos emergentes, Rivera e Iglesias, han sido quienes han concentrado la mayor atención, tanto de los invitados como de la numerosa representación de periodistas.

Corrillos en torno a los candidatos

Los corrillos de conversaciones en torno a los diferentes candidatos ha sido otro punto de atención. Quienes han concentrado un mayor número de periodistas a su alrededor han sido Rajoy y Rivera. El líder de Ciudadanos y el de Podemos han reunido a más periodistas que invitados de la llamada “sociedad civil”.

En cualquier caso, el cruce y saludos entre los cuatro aspirantes a ocupar La Moncloa ha sido correcto pero tremendamente frío. Así han mostrado Sánchez y Rivera y éste con Rajoy, tal vez el encuentro más forzado. En cambio el presidente del Gobierno y candidato popular se ha mostrado afable con Pablo Iglesias: “Vas muy bien”, ha contado el candidato de la formación morada que le ha comentado el actual inquilino de La Moncloa. Ambos han departido durante unos minutos, mientras Rivera hacía lo propio con el jefe de gabinete de Rajoy, Jorge Moragas, y con el ministro de Interior.

Los ministros de Economía, Luis de Guindos, Fomento, Ana Pastor y Hacienda, Cristóbal Montoro; durante la recepción celebrada en la Cámara Baja con motivo del XXXVII aniversario de la Constitución. EFE/Ballesteros

Los ministros de Economía, Luis de Guindos, Fomento, Ana Pastor y Hacienda, Cristóbal Montoro; durante la recepción celebrada en la Cámara Baja con motivo del XXXVII aniversario de la Constitución. EFE/Ballesteros

El primero en abandonar el salón de Conferencias o de “pasos perdidos” ha sido el presidente del Gobierno, aunque su mano derecha y número dos por Madrid, Soraya Sáenz de Santamaría, le ha guardado las espaldas: ha sido la última en abandonar la recepción. Para algunos, todo un síntoma. Tras Rajoy ha sido el candidato socialista el siguiente en dirigirse a su cuartel general, en la calle Ferraz, con la excusa de que “va a preparar el debate de mañana”, según un asesor. Demasiado pronto se ha marchado, opinaban otros.

El presidente del Congreso, Jesús Posada, saluda a la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, a su llegada a la recepción celebrada en la Cámara Baja con motivo del XXXVII aniversario de la Constitución. EFE/Ballesteros

Iglesias ha hecho lo propio ras departir con unos y con otros, pero quien ha resistido más tiempo, rodeado de una aparatosa cohorte de colaboradores, ha sido Albert Rivera. “Este no se va ni con agua hirviendo”, ha dicho invitado, veterano en estas citas. De camino a la salida ha saludado hasta los escoltas del presidente del Congreso.

Entre los asistentes ha llamado la atención la presencia de diputados que no van a competir el 20-D, entre ellos las populares Cayetana Álvarez de Toledo y Macarena Montesinos. También ha deambulado un tanto despistada la ex alcaldesa de Valencia y senadora territorial, Rita Barbera.

Los presidentes autonómicos asistentes han sido siete, entre ellos la andaluza Susana Díaz, el castellanomanchego Emiliano García-Page y el murciano José Antonio Sánchez, quienes se marcharon entre los primeros.