Público
Público

Los concejales disidentes de Ponferrada se adjudican cinco dedicaciones en nombre del PSOE

El alcalde, Samuel Folgueral, sigue militando en el partido pese a que asegura haberse dado de baja. La secretaria del Ayuntamiento no ha recibido ninguna acreditación sobre su abandono o expulsión. Adiós a Ismael Álvarez

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Un sábado anodino que presenta un encefalograma político plano: Semana Santa, España parada, los teléfonos callados y, de repente, en una ciudad leonesa salta la liebre informativa. Samuel Folgueral, el concejal socialista de Ponferrada que arrebató la alcaldía al PP gracias a que el condenado por el caso Nevenka apoyó una moción de censura, ha convocado un pleno con carácter urgente y extraordinario.

En la sesión se produce la adjudicación de varias dedicaciones, un abandono anunciado y el debut de Sergio Gallardo, que se había presentado en las listas de Independientes Agrupados de Ponferrada (IAP).

El antiguo atleta sustituye al acosador Ismael Álvarez, alcalde de la ciudad desde 1995 hasta 2002, quien montó la citada formación tras desvincularse del Partido Popular. Se cumplía así la promesa de que, una vez consumado el asalto al gobierno municipal, que tuvo lugar el pasado 8 de marzo, cedería su acta de concejal.

El pleno, fijado dos días antes, resulta singular: Folgueral y los suyos aprueban las retribuciones en calidad de miembros del Grupo Socialista, pese a que anteriormente habían solicitado la baja en la agrupación municipal del PSOE. De nada sirvió el intento de anular la convocatoria por parte del PP, que entiende que los concejales carecían de legitimidad para modificar sus condiciones anteriores. Así, la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local establece que 'los derechos económicos y políticos de los miembros no adscritos no podrán ser superiores a los que les hubiesen correspondido de permanecer en el grupo de procedencia'. Sin embargo, los ediles siguen perteneciendo oficialmente al partido del puño y la rosa. Y, como tales, dieron el visto bueno a sus nuevos salarios.

Folgueral cobrará una dedicación parcial (58.219 euros brutos al año), mientras que la responsable de Medio Ambiente, Cristina López, y el de Desarrollo Económico, Emilio Cubelos, se repartirán otra (22.600 euros cada uno). Las exclusivas (45.213 euros) fueron otorgadas a los delegados de Hacienda, Fernando Álvarez; de Deporte, Sergio Gallardo; y de Cultura, Santiago Macías, quien declinó hablar con este diario.

- Quería hacerle unas preguntas sobre lo que ha pasado hoy.

- No sé... ¿Qué ha pasado hoy? —responde Macías.

- La aprobación de los sueldos, la salida de Ismael Álvarez, el papel de...

- Estoy harto de este tema. Queremos empezar a trabajar y no voy a hacer más declaraciones.

El Partido Popular había asignado seis dedicaciones exclusivas (dos más que a partir de ahora) y una parcial, por lo que el alcalde asegura que con la redistribución el consistorio ahorrará 100.000 euros. Sin embargo, fuentes socialistas del PSOE de León critican que los disidentes se hayan 'aprovechado' de su pertenencia de facto al partido 'para mejorar' su paga. 'Si llevas semanas diciendo que eres un no adscrito, ¿cómo usas las siglas del PSOE?', se cuestionan desde la capital.

Más allá de cuestionar la fecha del pleno (en plenas vacaciones) y que la celebración de éste no fuese notificada a algunos de sus concejales, el PP planteó que Folgueral y sus fieles están engañando a la ciudadanía por su juego del gato y el ratón con el carné socialista. La clave podría tenerla la secretaria general del PSOE en Ponferrada, pero Helena Castellano (a quienes los críticos acusan de apoyar a los rebeldes ímplicitamente al 'ignorar las órdenes de arriba') no contestó al teléfono. Fuentes cercanas a la ejecutiva local aseguran que los ediles ya han presentado la 'baja voluntaria', pero 'todavía debe pasar varios trámites para su aprobación'. La secretaria municipal, por su parte, ha dejado claro que el Ayuntamiento no ha recibido documentación alguna relativa a su abandono o expulsión del partido.


 

Alfredo Pérez Rubalcaba, líder del PSOE, había exigido a Folgueral que se desembarazase de Álvarez aunque eso tuviese que suponer la renuncia a la alcaldía. Una vez que el independiente hubiese dimitido, estaba dispuesto a que el socialista optase de nuevo a presidir la corporación municipal. Pero se enrocó en el sillón, pactó con Álvarez su propia salida y ahora gobernará con los votos de Gallardo y de los restantes cuatro concejales de IAP, que sumados a sus ocho escaños superan a la docena de actas conservadoras.

Folgueral (quien tampoco atendió las llamadas de Público, aunque desde su grupo ya habían dejado claro que ningún edil iba a pronunciarse sobre estos asuntos) se lavó las manos tras la moción de censura al afirmar que Rubalcaba estaba al tanto, aunque éste ha matizado que desconocía los detalles. Entre ellos, la implicación del exalcalde condenado por acoso. Fue el secretario general del PSOE, Óscar López, quien asumió la responsabilidad, exculpando a la dirección socialista. Fue un 'error personal', dijo en rueda de prensa, que cometió por 'no saber medir los tiempos'. En todo caso, tanto uno como otro han criticado desde entonces el uso de la figura de Ismael Álvarez para derrocar al PP y la actuacion de los díscolos, que han dejado malparado a Rubalcaba.

Desde la distancia de la capital leonesa, fuentes de la agrupación local sospechan de la estrategia de los ponferradinos y advierten de que su dimisión huele a chamusquina. 'Esto obedece a intereses personales. No ha habido razones políticas para la moción de censura, sino económicas. Los concejales obtienen un gran salario, mientras que Álvarez se queda con sus negocios ocultos, pues ahora toca tratar contratos millonarios'.

El entorno del alcalde lo niega y opina que la crisis iba a desencadenarse tarde o temprano. Los acontecimientos se han producido de esta manera por una buena causa: sacar adelante los presupuestos y desbloquear la parálisis municipal. Es la versión de fuentes próximas al grupo de gobierno, que consideran 'absolutamente falso' que todo responda a intereses personales. 'En estos momentos, entre los socialistas hay una lucha de poder. Una facción quiere imponer su candidato para las elecciones de 2015, aprovechar el desgaste del PP y auparse así a la alcaldía'.

Sea como fuere, más allá de las cuitas internas leonesas, entre la parroquia socialista ha calado un mensaje: 'Se ha roto la cadena de mando y ya no hay disciplina', concluye un dirigente socialista de la provincia. 'Aquí ni dios cumple las órdenes'. Tampoco en Semana Santa.