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Congreso El Congreso, un recinto en el que no todo es legislar

En la Cámara baja se celebran cada semana todo tipo de “jornadas”, “conmemoraciones”, “aniversarios” y “actos” al margen de la actividad estrictamente parlamentaria promovidas por los grupos parlamentarios.

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El Congreso de los Diputados, en una foto de archivo. EFE

La sede de la “soberanía nacional”, como enfáticamente se define al Palacio de la Carrera de San Jerónimo que alberga al Congreso de los Diputados, es un polifacético recinto en el que tienen lugar no pocas actividades que no están directamente relacionadas con la elaboración y debate de las leyes. Es una faceta bastante desconocida del día a día de un espacio por el que circulan habitualmente más de dos mil personas.

En complejo parlamentario, por ejemplo, se celebran cada semana varias “jornadas”, “actos”, “conmemoraciones”, “debates” u “homenajes” del más variado temario. En ocasiones, los protagonistas son ajenos a la propia institución parlamentaria, aunque en el mayor número de ocasiones son los propios grupos parlamentarios quienes organizan y convocan este tipo de iniciativas.

Normalmente, estas citas suelen celebrarse los lunes, los jueves por la tarde o, también, a lo largo de la jornada de los viernes. Es decir, fuera de los horarios habituales de la actividad estrictamente legislativa de las comisiones, subcomisiones o sesiones del pleno de la cámara. Rara es la semana que la agenda de la institución no recoge alguno de estos actos.

Sin ir más lejos, la semana previa al paréntesis de la semana santa hubo cuatro convocatorias diferentes: tres el lunes día 3 y otra más el jueves, al acabar la sesión plenaria de la cámara. Todas ellas de temática muy diferente. Así, el grupo socialista conmemoró el lunes, en sesiones de mañana y tarde, el décimo aniversario de la promulgación de la ley de Igualdad por el Gobierno que presidió José Luis Rodríguez Zapatero. El ex presidente fue el encargado de cerrar esta cita.

De forma paralela, el grupo de Podemos organizó, también el lunes pero solo por la tarde,  una “jornada” sobre “medidas ante los paraísos fiscales”. Este mismo día también se celebró otra “jornada”, en esta ocasión sobre “El transporte público colectivo”. Este peculiar calendario se completó el jueves con la presentación de un libro “Reflexiones desde fuera de la muralla”, del diputado popular José Ramón García Hernández, un acto que mereció la presencia de la presidenta de la cámara, Ana Pastor, y la de los ministros Méndez de Vigo – Educación - y Monserrat – Sanidad -.

Pero durante la semana pasada también hubo otra convocatoria de este tipo. Fue el viernes día 21: Jornada sobre el futuro de la energía nuclear en España, impulsada por el grupo parlamentario de Unido Podemos – En Comú Podem-En Marea. Y para esta misma semana se han programado otros cinco actos y jornadas: “Por una banca pública”, el lunes, “Análisis de la propuesta de PGE con perspectiva de género”, el jueves, y “Colectivos en conflicto laboral” y presentación del “Congreso de paz en Colombia”, organizados por Unidos Podemos. Otro acto más, el miércoles, sobre la “Protección del lobo ibérico”, propiciad o por ERC.

En lo que va de legislatura – que arrancó formalmente a finales del pasado mes de julio – ha habido al menos tres decenas de este tipo de actos en los edificios parlamentarios. Normalmente, son los grupos los que solicitan a los servicios de la cámara las salas en las que se van a desarrollar este tipo de actos. Hace apenas 15 días Podemos tuvo que modificar su agenda de unas jornadas protagonizadas por su eurodiputado Miguel Urban porque “a alguien se le olvidó hacer la pertinente petición y reserva”, según fuentes parlamentarias.

Las salas más grandes, sobre todo la Ernest a la que se puede acceder por la puerta de la calle Cedaceros, son las más solicitadas. También son las que cuentan con recursos para proyecciones audiovisuales. En esta sala el grupo de Podemos desarrolló hace un mes un ato de solidaridad con las víctimas de los trágicos sucesos en la playa de El Tarajal, en Ceuta, en el que murieron 14 jóvenes subsaharianos que intentaban acceder a tierra firme española al tiempo que eran repelidos por agentes de la Guardia Civil. En el acto se celebró una conexión en directo con familiares de los fallecidos.

Los grupos socialista y de Podemos son los más “activos” a la hora de proponer este tipo de actos. Los socialistas, por ejemplo, también conmemoraron el pasado mes de octubre el décimo aniversario de la entrada en vigor de la ley de Dependencia, otro de los hitos del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero.

Este grupo ha convocado “jornadas” sobre el aborto, la violencia machista y la realidad de las mujeres con discapacidad, entre otros muchos. El pasado 27 de marzo convocó un acto de homenaje al ex ministro de Defensa José Antonio Alonso que también fue portavoz del grupo socialista en la IX Legislatura.

Por su parte, el grupo de Podemos ha celebrado también no pocas “jornadas” sobre temas muy variados, desde las consecuencias del tratado CETA entre la UE y Canadá hasta sobre la política educativa, pasando por las redes sociales o sobre la dignidad y justicia en las fronteras además de los citados para esta misma semana.

Sin duda, el acto más llamativo de los organizados por la formación morada consistió en la presentación de las reivindicaciones del colectivo “Guaraní-Kaiowa” en torno a la vulneración de los derechos humanos en Brasil. Su representante con el tocado de plumas característico de este colectivo indígena. Tampoco pasó desapercibido su acto para solicitar la despenalización de la venta ambulante de los “manteros”.

Este tipo de actividades acoge muestras muy diversas, como las conclusiones finales de la Liga de Debate Universitario Judicial – fue el primer “acto” de esta legislatura apenas tres días después de su apertura, en julio pasado – o la entrega de premios “Una Constitución para todos”. También hay lugar para celebraciones más “institucionales”, como la que tuvo lugar a finales de marzo para conmemorar el 60º aniversario de la firma del Tratado de Roma, origen de la actual UE.

El caso es que el complejo parlamentario ofrece un escenario céntrico y sin duda de “empaque” para todo tipo de actividades al margen de las estrictamente legislativas y que recibe a miles de personas ajenas a la institución a lo largo de un año; eso sí, siempre que las avalen o las promuevan los grupos parlamentarios presentes en la cámara.

El Congreso de los Diputados acoge en sus dependencias a la Asociación de Ex Parlamentarios – la única entidad con personalidad jurídica que tiene su sede en la cámara -. Sus miembros, antiguos diputados y senadores de las anteriores legislaturas, celebran en sus instalaciones un par de reuniones cada año. Precisamente esta semana ha convocado su asamblea anual ordinaria.