Público
Público

Así defienden al empresario que agredió a Rodríguez: "No es machista, es muy galante con las mujeres"

El hombre denunciado por agresión sexual por la líder de Podemos Andalucía es un reconocido empresario sevillano de éxito, septuagenario, casado y con hijos: "Alguien capaz de vender cualquier cosa. Se coge confianzas muy pronto", afirman fuentes próximas

Publicidad
Media: 3.33
Votos: 9
Comentarios:

Manuel Muñoz, empresario que ha reconocido haber agredido a Teresa Rodríguez.

SEVILLA.- Manuel Muñoz Medina, el hombre contra el que Teresa Rodríguez ha interpuesto una demanda por agresión sexual, es un reconocido empresario sevillano de éxito, septuagenario, casado, con hijos, dueño de la empresa de decoración y muebles Guadarte, ubicada en el municipio de Alcalá de Guadaíra, y vocal de la Cámara de Comercio de Sevilla. Fundó la empresa en 1967 con 50.000 pesetas. No sabe inglés, pero su compañía exporta a 52 países y un tercio de sus ventas salen del mercado internacional (Francia, Alemania, Italia, Portugal, Holanda, Emiratos Árabes o China).

Herrero de oficio, empezó trabajando en una empresa de Heliópolis, 12 horas al día durante 11 años. Jamás se dio de baja por enfermedad, cogía tres autobuses para llegar al trabajo hasta que ahorró para comprarse una Lambretta de segunda mano, y más tarde un 600. Ahora es un un fabricante artesanal de muebles de éxito que provee a grandes almacenes como El Corte Inglés, uno de sus principales clientes. En 2008, uno de los años más duros de la crisis y tras ver cómo la burbuja inmobiliaria le estallaba en la cara al sector del mueble, su empresa cerró con 15 millones de euros de facturación y 160 empleados.

Muñoz Medina es una persona muy conocida en la sociedad civil sevillana, un hombre locuaz, “lenguaraz”, dicen quienes lo conocen bien, “alguien capaz de vender cualquier cosa”, “un tipo muy divertido que enseguida se hace simpático y se coge confianzas muy pronto”. Sin embargo, para quienes le han tratado de cerca, estas definiciones no encajan con la noticia que ha saltado hoy. “Me lo imagino haciéndose el gracioso, pero un exceso de ese tipo con una mujer… se ha pasado”, comenta un empresario, compañero de la Cámara de Comercio de Sevilla.

Los cuatro testigos de los hechos corroboran la versión de Teresa Rodríguez

Manuel Muñoz Medina se encontraba el martes pasado celebrando la copa de Navidad en la primera planta del edificio de la Cámara de Comercio de Sevilla, en el casco histórico de la capital. Acababa de terminar la última sesión plenaria de la institución del año, unas 50 personas, la mayoría hombres, miembros del comité ejecutivo y vocales de la Cámara. El empresario salió al pasillo al ver desde la puerta al presidente de la institución, Francisco Herrero, y reconoció a su lado a la secretaria general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez. Según su denuncia en los juzgados, Muñoz Medina se acercó a ella, le tapó la boca con una mano e hizo el gesto de besarle en la boca.

Había dos personas más presentes, trabajadores de la Cámara, además del presidente de la institución, y todos corroboran este relato. “Volvió a la fiesta contento, como si nada, luego apareció el presidente de la Cámara y le preguntó cómo se le había ocurrido hacer algo así. Manuel le respondió que había sido una broma, que no sabía que le iba a sentar mal, y el presidente le dijo que Teresa Rodríguez se había ido muy enfadada”, relata una persona presente en la copa de Navidad que prefiere no dar su nombre.

“En la casa nos hemos quedado de piedra. No es propio de él, es un hombre muy galante con las mujeres, para nada es machista”, dice una joven que lo conoce. Herrero, “desconcertado” con la situación, le mostró su estupor en el momento, pero “no supo reaccionar ni disculparse entonces con Rodríguez”. “Fue muy violento. No entendía qué acababa de pasar, le preguntó a Manuel si conocía a la líder de Podemos, y éste le respondió que sí, que de verla por la televisión”.


Es la primera vez que la Cámara de Comercio, que aglutina gran parte de la patronal sevillana, dicta una amonestación por escrito contra uno de sus miembros por una agresión sexista

Al percatarse del asalto que sintió Rodríguez y de su indignación posterior, la Cámara de Comercio ha presentado un escrito de amonestación contra el empresario agresor, ha reprobado públicamente su actitud y se ha dirigido a la dirigente de Podemos, por teléfono y por escrito, para trasladarle sus disculpas en nombre de la institución. Es la primera vez que esta institución, que aglutina a gran parte de la patronal sevillana, dicta una amonestación por escrito contra uno de sus miembros por una agresión sexista o por un comportamiento machista.

Compañeros próximos a Muñoz Medina aseguran que el hombre “se encuentra fatal, sin saber dar una explicación clara de lo que hizo”. “Dice que no fue ni una broma, que no sabe por qué lo hizo. Desde luego no le dio tiempo ni a tomarse una copa en la fiesta, porque acababa de terminar la sesión plenaria”, dice esta fuente. “Aunque él se sienta mal ahora que ve lo que ha provocado, imagino cómo se debió sentir ella. Fue una escena horrorosa, totalmente fuera de tono. Cuando nos la contaron nos quedamos petrificados”, explica un miembro de la Cámara.

Teresa Rodríguez estaba ese día en la Cámara de Comercio porque asistía a una exposición de fotografías de la Agencia Efe, en la planta baja, junto a otros dirigentes políticos, incluida la presidenta de Andalucía, Susana Díaz. La secretaria general de Podemos no imagina que la escena que vivió en la planta superior, tras acompañar al presidente de la Cámara, le hubiera pasado a la propia Díaz. Su determinación al denunciar públicamente la agresión sexual y la denuncia que ha interpuesto en los tribunales nace de su convicción de que, de haberle ocurrido a cualquier otra mujer, sin poder, sin ser representante de un grupo parlamentario, su situación habría más difícil. Acciones de este tipo contra una mujer por parte, por ejemplo, de sus jefes o de hombres con cierta posición social son “acalladas a diario por miedo, por indefensión”, de ahí que la líder de la formación morada no haya tardado ni 48 horas en denunciarlo.