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Un estudio de Unesco sitúa al euskera en situación “vulnerable”

El organismo internacional anuncia en Donostia el comienzo de los trabajos para actualizar el Atlas de las Lenguas. La edición vigente señala que el asturleonés, el aragonés y el gascón están en peligro. A nivel mundial existen 2680 lenguas “en peligro de extinción”.

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Un estudio de Unesco sitúa al euskera en situación “vulnerable”.

@danialri

BILBAO.- Probablemente, los vecinos del diminuto Big Lagoon (noroeste de Califoria, EEUU) y los residentes del no mucho más grande Arjeplog (Suecia) desconocen mutuamente su existencia. Sin embargo, hay algo que les une: en ambas localidades hablan lenguas que se encuentran en situación crítica. Quizás dentro de unos años ya nadie se exprese en yurok o en el denominado sami de Ume, lo que les enviará a otra de las categorías empleadas a nivel internacional por Unesco: la de lenguas extintas. Según sus últimos estudios, son 230.

Estas y otras conclusiones forman parte de la última versión del Atlas UNESCO de las Lenguas del Mundo en Peligro, un documento que entra ahora en una nueva fase de actualización y revitalización. Cuando este trabajo concluya, tal vez el número de lenguas desparecidas haya aumentado. También podrían existir variaciones entre aquellas que hoy se encuentran en “situación crítica” (un total de 574, entre las que se encuentran el yurok de Big Lagoon o el sami de Ume que hablan en Arjeplog) o “seriamente en peligro”, categoría que hasta 2010 (anterior actualización de este estudio) englobaba a 527 en todo el mundo.

La presentación ha tenido lugar en el Kursaal de Donostia, en el marco del Foro Europeo de la Diversidad Lingüística que se celebra estos días en la capital guipuzcoana. Allí han estado Indrajit Banerjee, Director de la División de las Sociedades del Conocimiento de la UNESCO, y la responsable de este proyecto, Irmgarda Kasinskaite-Buddeberg. Sus intervenciones fueron seguidas desde la primera fila por el lehendakari, Iñigo Urkullu. Según consta en el atlas, su idioma materno, el euskera, se encuentra en una situación “vulnerable”. Así lo destaca el informe de este organismo internacional, en el que se detalla que el idioma vasco es hablado por 660 mil personas en Euskadi, Navarra y las tres provincias vascas ubicadas en territorio francés (Lapurdi, Zuberoa y Baja Navarra).

En ese mismo nivel de riesgo se encuentran otras lenguas habladas en territorio europeo, como el napolitano-calabrés (Italia), el torlak (Serbia) o el latgaliano (Letonia). “Cuando una lengua desaparece, también desaparece el patrimonio”, dijo el hindú Indrajit Banerjee, quien puso el ejemplo de su país. Allí existen 122 lenguas oficiales, mientras que 30 son habladas por más de un millón de personas. “Nuestros problemas son un poquito más complejos que los suyos”, bromeó.

El Atlas de UNESCO también incluye al asturleonés (con 150 mil personas), el aragonés (verbalizado por otras 10 mil) y el aranés, (con 4.700 hablantes en Catalunya). Según este organismo, esas tres lenguas se encuentran en peligro. La otra referencia al Estado español se incluye en la categoría de las ya extinguidas: se trata del guanche, hablado por los aborígenes canarios y dado ya por desaparecido. Cabe destacar que el catalán y el gallego no figuran en ninguna de las categorías establecidas en este documento, lo que les ubica (según los criterios de sus autores) fuera de cualquier riesgo.

“Situación gravísima”

No pueden decir lo mismo sobre otras 2.680 lenguas que, según apuntó Banerjee, se encuentran en peligro de extinción. La lituana Irmgarda Kasinskaite-Buddeberg aportó otros datos que no invitan al optimismo: existen 1.720 idiomas que solo son hablados por menos de 10 mil habitantes. “Se trata de una situación gravísima”, remarcó. “A pesar de todos los esfuerzos -subrayó la experta-, hay una tendencia clara en todas las categorías hacia una mayor peligrosidad o vulnerabilidad”, “Hay cada vez más lenguas vulnerables”, alertó. Por su parte, Banerjee advirtió sobre el “ritmo alarmante” de desaparición que se registra en diferentes lugares del mundo.

Durante sus ponencias, los expertos de UNESCO también coincidieron en mostrar su preocupación por lo que ocurre en la red de redes. “De las 6.700 lenguas que existen en el mundo, solo 10 de ellas representan el 84,3% de lo que se escribe en internet”, indicó Banerjee. Como era previsible, el inglés y chino son los idiomas dominantes. Frente a esa situación, hablaron sobre la necesidad de un “internet multilingüe” que permita frenar esta “pérdida de patrimonio cultural”.

Del ébola al zika

Estos aspectos formarán parte del nuevo Atlas de UNESCO, que en esta ocasión incluirá tanto aquellas lenguas que están en peligro como todas las demás. De esta manera, sus responsables intentarán reflejar “la diversidad lingüística que existe en el mundo”. Una diversidad que a veces, cuando no se tiene en cuenta, puede ocasionar problemas mortales. Según explicó Kasinkaite-Buddeberg, algo de eso ocurrió durante la crisis del ébola en África. “Se les dio información en inglés y francés, pero la mayoría de las comunidades afectadas no entendían esas lenguas”, recordó. Durante la crisis provocada por el virus del zika en países de América Latina –donde conviven una gran cantidad de comunidades lingüísticas- habría ocurrido lo mismo.

“Seguir mejorando”

Por su parte, el lehendakari se encargó de dar el punto optimista de la tarde. En su discurso, afirmó que el euskera ha superado el “declive” y se encuentra en “crecimiento”. De hecho, aseguró que “nunca hubo tanto vascohablantes como ahora” –los cifró en 860 mil, superando así las estimaciones contenidas en el Atlas-, aunque llamó a “no caer en la complacencia” y apostó por “seguir mejorando y garantizando derechos lingüísticos”. Algunos minutos antes, los representantes de UNESCO habían felicitado a Urkullu por los pasos dados a favor de este idioma.

Antes de dar por terminada la jornada, Urkullu también defendió la diversidad lingüística como factor clave para fomentar la convivencia y, de paso, pidió que Europa lo tenga en cuenta de cara al futuro. “Se necesita una nueva política lingüística más inclusiva, que abarque todas las que se hablan en el territorio europeo”, remarcó.