Publicado: 24.10.2016 18:39 |Actualizado: 24.10.2016 23:30

Fernández Díaz ya ve peligrar su continuidad en el Gobierno

El ministro del Interior reprobado por el Congreso ha pasado de mostrarse "con fuerzas" para seguir en su cargo a dejarlo en manos de Rajoy: "Tome la decisión que tome el presidente, será la mejor"

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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en su escaño del Congreso, en una imagen de archivo. REUTERS

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en su escaño del Congreso, en una imagen de archivo. REUTERS

MADRID.- Ha sido el superviviente del Gobierno pese a los polémicas que llevan su nombre, pero esa suerte podría estar a punto de acabarse. El titular de Interior, Jorge Fernández Díaz, ya ve peligrar su puesto en el Ejecutivo y ha pasado de mostrarse "con fuerzas" para permanecer en el equipo a dejar su futuro en manos de su jefe.

El ministro se burló de la reprobación aprobada la semana pasada en el Congreso por el escándalo de las escuchas desvelado por Público mostrando su total disposición a continuar en su cargo. Así, tras ser preguntado en una entrevista de televisión sobre su continuidad, Fernández Díaz dijo que se encontraba "con fuerzas", pese a reconocer que la cartera de Interior "desgasta" mucho. 



El resto del Gobierno en funciones le avaló y protegió públicamente cuando la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, hizo hincapié tras el último Consejo de Ministros en que "la decisión de nombrar y cesar a los ministros es del presidente, no de las Cortes". Pero el ministro ya no pone la mano en el fuego por ese apoyo.

Así se desprende de sus declaraciones de este lunes cuando, tras asistir al desayuno con Xavier García Albiol que presentó el propio Mariano Rajoy, dejó sus aspiraciones continuistas a un lado para asumir que todo depende del jefe del Ejecutivo. "No está en mi mano, está en manos del presidente del Gobierno y tome la decisión que tome, será la mejor, sin ninguna duda, para el Ministerio del Interior y para todo el Gobierno", se limitó a responder entonces Fernández Díaz. 

Y es que todas las quinielas apuestan ya a su salida del Ejecutivo. A Fernández Díaz le espera todavía una Comisión de Investigación en la Cámara baja, también por el ya conocido como 'FernándezGate', acaba de reabrirse la herida de la inmigración con los recientes sucesos en el CIE de Aluche (Madrid) y una de sus medidas estrella, la 'ley mordaza', está en grave riesgo de derogación con un Parlamento en contra y un Gobierno en minoría como el que está a punto de formarse. 

Aunque siempre podrá seguir manteniendo su escaño de diputado, su próximo destino podría estar en un buen remunerado puesto en el exterior. Aunque la del Vaticano parece improbable -dado que el Papa es poco amigo del Opus, Obra a la que pertenece Fernández Díaz- Rajoy podría premiar a su amigo con cualquier otra embajada. 

A falta de confirmación de tal nombramiento, en los mentideros mediáticos ya se le busca sustituto. O mejor dicho, sustituta. La candidata mejor posicionada para heredar su cartera sería ahora mismo la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que, no obstante,  tendría que lidiar -de aceptar el puesto- con su enemiga en las filas conservadoras, Sáenz de Santamaría, que -de permanecer como vicepresidenta- pasaría a ser su jefa. 

Rajoy siempre guarda para sí mismo sus decisiones de ese tipo, por lo que habrá que esperar todavía a que trasncurra esta semana, sea investido oficialmente y, ya entonces, forme a su nuevo (o no) equipo. Hasta entonces, Fernández Díaz ya se ha puesto la venda antes de la herida: "Tome la decisión que tome el presidente del Gobierno, será la mejor, sin ninguna duda", concluyó.