Publicado: 07.11.2016 11:14 |Actualizado: 07.11.2016 17:54

El fiscal pide la absolución de Zapata porque "no tuvo intención de ofender" con sus tuits

El concejal de Ahora Madrid, acusado de humillar a las víctimas del terrorismo por reproducir un chiste de humor negro en Twitter, ha declarado ante la Audiencia Nacional que no se atribuye la frase y no considera "que tenga gracia".

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El concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata durante el juicio que se sigue contra él hoy en la Audiencia Nacional por el tuit que publicó sobre Irene Villa. EFE/Mariscal

El concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata durante el juicio que se sigue contra él hoy en la Audiencia Nacional por el tuit que publicó sobre Irene Villa. EFE/Mariscal

MADRID.- El juicio contra el concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata por humillar a las víctimas en un tuit ha desembocado en una situación chocante: la Fiscalía ha salido en su defensa y ha pedido su absolución al considerar que ni cometió delito ni tuvo ánimo de ofender con el mensaje que difundió en 2011.

El representante del Ministerio Fiscal, Vicente González Mota, ha pedido la absolución del concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata porque "no tuvo intención de ofender" con sus tuits y entiende que los hechos "no son constitutivos de delito".

El abogado defensor de Zapata, Eduardo Gómez Cuadrado, ha celebrado la posición del fiscal, que había exhibido abundante jurisprudencia para excluir la culpabilidad de Zapata en este caso: "Venimos con el apoyo del Ministerio Fiscal, cosa que a este letrado no le suele ocurrir".



Zapata ha sido juzgado, acusado de humillar a las víctimas del terrorismo al difundir en 2011 un tuit que decía: "Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcàsser para que no vaya Irene Villa a por repuestos".

El concejal madrileño ha sido juzgado por la Sección Tercera de la Sala de lo Penal bajo la presidencia de Alfonso Guevara. En el juicio, ha defendido que su chiste era de humor negro y correspondía a una cita que había escuchado en su barrio desde que era pequeño, "por eso lo puse en entrecomillado". Además, ha señalado que si hubiera tenido intención de ofender, se hubiera dirigido en su mensaje a la propia víctima aludida (Irene Villa) como usuaria de Twitter. "No lo hice con la intención de citarla, sino de reproducir una frase", ha respondido ante las preguntas realizadas por el Ministerio Fiscal.

En su interrogatorio, Zapata ha asegurado que un chiste puede ser o no gracioso, mientras que "los chistes de humor negro sitúan a sujetos de dolor en una situación de humor". "No me atribuyo el chiste ni considero que tenga gracia", ha asegurado.

Varios testigos han ratificado la versión del concejal expuesta ante el tribunal, según la cual el mensaje fue difundido en Twitter dentro de un debate en torno a la libertad de expresión en las redes sociales. Zapata ha defendido que, desde que puso el tuit en 2011 hasta que llegó a la Concejalía del Ayuntamiento de Madrid en junio de 2015, nunca se le había reprochado nada acerca del tuit.

El político acusado ha destacado que no tenía intención de provocar daño. No obstante, "al causar daño, tuve la obligación de salir a decir que condenaba el terrorismo y la postura antisemita" cuando el tuit fue difundido en 2015. Al ser concejal de Cultura de Madrid y "cumplí con mi función pública, que era defender la libertad de expresión". Acerca del otro polémico tuit "¿Cómo meterías a 600 judíos en un 600? En un cenicero", el acusado ha respondido ante la acusación ejercida por Dignidad y Justicia (DyJ) que quería reflexionar sobre la práctica que estaba realizando Israel como Estado y no como pueblo.

La acusación que ejerce Dignidad y Justicia ha pedido la condena del concejal del Ayuntamiento por el "tuit ofensivo" ya que, a su juicio, en Twitter no hay ningún otro mensaje que explicase el sentido y la intencionalidad del tuit por el que ha sido acusado. Asimismo, considera que el edil no se puede amparar en la libertad de expresión porque "no puede dar cobijo al desprecio y a la humillación a las víctimas de ETA", ha destacado la letrada de la acusación.

Los límites a la libertad de expresión

La defensa de Zapata ha destacado que se juzgan los límites de la libertad de expresión y sus distintas consecuencias según se ejerza en la calle o en las redes. Así, ha puesto como ejemplo el caso de los titiriteros, archivado por la Audiencia Nacional después de que los artistas fueran encarcelados por enaltecimiento del terrorismo.  “Criminalizar el humor negro en general es insostenible", ha destacado para apostillar: "ninguna de las personas que estamos aquí cree realmente que Zapata quisiera humillar o vejar a Irene Villa". También ha recordado, citando al fiscal, que pidió perdón a las víctimas. "¿Esto es lo que hace una persona que alberga odio?".

El juicio ha quedado visto para sentencia, después de que arrancara en la mañana de este lunes con las cuestiones previas todas ellas rechazadas por el tribunal.

En ellas, Zapata alegaba que no era un terrorista, por lo que no debía ser juzgado por la Audiencia Nacional. Por su parte, Dignidad y Justicia ha visto rechazada su petición de aportar un reportaje de un diario donde víctimas del terrorismo dicen haberse sentido humilladas por Zapata y varias cartas remitidas a la asociación en el mismo sentido.

Guillermo Zapata ha sido juzgado, a pesar de los intentos del juez instructor del caso, Santiago, Pedraz de archivar el caso. Los jueces Concepción Espejel y Enrique López votaron por mayoría que continuara el procedimiento abierto contra Zapata. En cambio, el magistrado José Ricardo de Prada no apreció delito porque el humor negro no busca la ofensa o el daño moral “de personas concretas, ni de colectivos”, sino que se trata chistes “crueles y macabros” que utilizan estereotipos humanos.