Publicado: 01.10.2016 23:17 |Actualizado: 01.10.2016 23:23

La fractura del PSOE se traslada ahora al grupo parlamentario, en el que los críticos son mayoría

La nueva dirección del partido puede proponer el relevo inmediato de la actual dirección de la bancada socialista en el Congreso de los Diputados que comanda Antonio Hernando, fiel a Pedro Sánchez hasta el último momento, así como en el Senado.

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El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, junto al líder de los socialistas, Pedro Sánchez.- EFE

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, junto a Pedro Sánchez. / EFE

MADRID.- La ruptura en el seno del PSOE puesta de manifiesto este sábado en la reunión de su comité federal, máximo órgano entre congresos, se verá reflejada de forma casi automática en el grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados, el principal activo político que tiene en estos momentos la formación socialista. También en el Senado.

Los 84 miembros de la bancada socialista están también divididos entre quienes han apoyado a Pedro Sánchez y aquellos se han alineado con el sector crítico. De forma clara, una mayoría de parlamentarios socialistas se encuentran en el lado de los críticos, según explican a Público varias fuentes del grupo consultadas. “El reparto está en un 65% frente a un 35%”, concreta un experimentado parlamentario socialista que pide el anonimato.

Esto supone que al menos 64 diputados se alinean con los barones críticos mientras que otros 30 se pueden englobar en el sector que respalda al hasta ahora secretario general y líder de la oposición, Pedro Sánchez. Las citadas fuentes reconocen que “esa división non responde a un reparto exacto por circunscripciones o federaciones “porque en prácticamente todas hay de los dos sectores”, agregan.



Sin embargo, la dirección del grupo que comanda el portavoz, Antonio Hernando, diputado por Madrid y alineado con Sánchez, es mayoritariamente del sector que perdió la votación en el comité federal, es decir alineado con quien ha sido hasta ahora el líder de la oposición. Tan solo uno de sus siete integrantes, Miguel Ángel Heredia, diputado por Málaga, pertenece al sector crítico que controla la dirigente andaluza Susana Díaz.

Tradicionalmente la dirección del grupo es propuesta por la Comisión Ejecutiva Federal (CEF) del partido y los diputados la aceptan por asentimiento. Al inicio de cada periodo de sesiones se suele someter a criterio de los diputados la ratificación de la dirección. En ocasiones, como sucede ahora, se produce un relevo cuando hay un cambio en la cúpula orgánica del partido. Así fue cuando dimitió Joaquín Almunia y se hizo cargo del PSOE una gestora y, luego, al hacerse con las riendas del partido José Luis Rodríguez Zapatero.

“Lo lógico es que ahora suceda lo mismo y que haya un relevo”, agregan las fuentes parlamentarias socialistas consultadas por este periódico que, sin embargo, no quieren aventurar nombres sobre posibles responsables. “Dependerá de lo que vaya a pasar”, apuntan.

En el Senado ocurrirá tres cuartos de lo mismo, aunque en este caso la relevancia del grupo parlamentario socialista en el Cámara alta es menor, pese a ser el primer grupo de la oposición, ya que el PP tiene mayoría absoluta.

“En el caso del portavoz socialista en el Senado, Óscar López, hay que decir que ha sido menos elegante en todo este proceso que su homólogo en el Congreso de los Diputados, por lo que su situación será más difícil de sostener”, explican otras fuentes parlamentarias en esta cámara que, sin embargo, no aciertan a cuantificar la decisión interna entre sus miembros, aunque la hay”.

En cualquier caso, el punto de inflexión de todo el conflicto interno en el PSOE, centrado en qué actitud hay que tomar - permitir una in vestidura del aspirante conservador, Mariano Rajoy, en una nueva sesión antes del día 31 de octubre o apostar por unas terceras elecciones generales – deberá dilucidarse de forma rápida por la nueva dirección provisional – gestora o comisión política -.

Sea cual sea la decisión, aunque todo apunta que se querrá evitar a toda costa ir a unos terceros comicios generales, el proceso pasa por el grupo parlamentario. Sobre todo, para diseñar y negociar cómo se lleva a cabo una nueva sesión de investidura de Mariano Rajoy que, en una segunda votación, debería contar con al menos 11 abstenciones del grupo socialista.

Losa acontecimientos deberán desarrollarse de forma rápida. Este martes pueden atisbarse por dónde irán los tiros ya que el grupo parlamentario socialista, tanto del Congreso como del Senado, celebrará una reunión de sus miembros como es práctica habitual siempre que hay unid sesión del pleno de las cámaras, como sucede el martes por la tarde.