Publicado: 22.09.2015 16:32 |Actualizado: 23.09.2015 17:16

Los mediadores temen que las detenciones de Sorzabal y Pla afecten al proceso de desarme de ETA

Miembros del Grupo Internacional de Contacto se reunirán este miércoles con el Gobierno Vasco y con los máximos representantes de PNV y Sortu. Al día siguiente viajarán al País Vasco francés, donde ha caído la cúpula de ETA.

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Los presuntos jefes de ETA detenidos, Iratxe Sorzábal y David Pla. / EFE

Los detenidos Iratxe Sorzábal y David Pla podrían resultar claves en el proceso de desarme de ETA. / EFE

BILBAO.- El prestigioso abogado Brian Currin, experto en procesos de paz, ha lidiado en plazas difíciles, como Irlanda del Norte o Sudáfrica. Su amigo Alberto Spektorowski, israelí de origen uruguayo, no se queda atrás: cuando se produjeron las negociaciones de Camp David entre Israel y Palestina, él estaba allí, asesorando al gobierno de Ehud Barak. Hoy intentan que el denominado “conflicto vasco” también sea parte del pasado, pero no lo tienen fácil: menos de 24 horas antes de que ambos mediadores iniciasen una serie de reuniones al más alto nivel en el País Vasco, la Guardia Civil y la Policía francesa han arrestado a Iratxe Sorzabal y David Pla, dos miembros de ETA que podrían resultar claves en el proceso de desarme de esta organización.

Según ha podido confirmar Público, el Grupo Internacional de Contacto (GIC) que lidera Currin ha recibido con “preocupación” las noticias sobre las detenciones en el sur de Francia. “Creemos que este operativo policial puede afectar de manera negativa al proceso de paz en el País Vasco, pero aún lo estamos deglutiendo”, dijeron a este periódico fuentes cercanas a los mediadores, quienes no salían de su asombro por lo ocurrido. “Resulta extremadamente complicado afianzar un proceso de desarme si existe el riesgo permanente de que se lleven detenidos a quienes están participando en ese proceso”, valoraron.

No en vano, el operativo de este martes es el segundo golpe conjunto que los gobiernos de España y Francia realizan contra los miembros de ETA que participan en el inventariado y sellado de zulos. La anterior redada se produjo en julio pasado en Osses, una localidad situada en el País Vasco francés. Allí fueron detenidos Xabier Goienetxe e Iñaki Reta, a quienes las autoridades policiales españolas situaron como jefes del aparato logístico de la organización armada.



Aún faltaba más. Este martes, la denominada Operación Pardines –bautizada así en homenaje al primer guardia civil asesinado por ETA– se ha saldado con las detenciones de Sorzabal, Pla y de al menos otras dos personas en la localidad de Baigorri –también en el País Vasco francés, a diez kilómetros del lugar donde en julio pasado cayeron Goienetxe y Reta–. Casualidades o no, las detenciones se han producido justo un día antes de que una delegación del GIC encabezada por Currin emprendiese una serie de reuniones con actores institucionales y políticos de Euskadi.

Reuniones institucionales y políticas

En concreto, los mediadores tienen previsto reunirse este miércoles con el secretario de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco, Jonan Fernández, junto a quien valorarán la difícil situación que atraviesa el proceso de paz. También se reunirán con el máximo responsable del PNV, Andoni Ortuzar, y con miembros de la dirección de Sortu. El jueves se desplazarán al País Vasco francés –escenario de los últimos operativos policiales–, donde contactarán con otros representantes políticos. Aunque no lo tenían en su agenda, el guión de estos encuentros incluirá la operación policial contra la dirección de ETA.

La redada también ha generado una notoria preocupación entre las organizaciones locales que han participado en el proceso de paz. Es el caso del pacifista Paul Ríos, una de las caras visibles de la ya desaparecida Lokarri. “Es mejor que haya un liderazgo fuerte para dar pasos de desarme y desaparición que una situación de vacío de poder”, escribió en su cuenta de Twitter. A esa misma hora, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, reivindicaba desde Bruselas que el Gobierno del PP “no ha negociado, negocia ni negociará” con ETA. Precisamente, ese es uno de los elementos que más alarma a los observadores internacionales.