Publicado: 08.09.2016 01:13 |Actualizado: 08.09.2016 07:00

El (no) cargo de Soria en el BM según un exfuncionario: "Una prebenda rimbombante con pocas exigencias" 

"Sus funciones habrían sido asistir a reuniones y leer las cosas planteadas por el equipo gestor", explica este extrabajador a 'Público' sobre el puesto de director ejecutivo en el Banco Mundial que el PP quiso 'regalar' al exministro. "En esos cargos algunos gastan más tiempo ocupándose de visitas de sus respectivos países que en otras cosas", apunta

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José Manuel Soria junto a Mariano Rajoy durante el acto en Ifema esta semana. EFE

José Manuel Soria junto a Mariano Rajoy durante el acto en Ifema esta semana. EFE

@Alopezdemiguel

MADRID.- Un sueldo de más de 220.000 euros libre de impuestos, una oficina bien equipada y la asistencia de una secretaria, además de contribuciones al plan de pensiones y ayudas de movilidad; estas son sólo algunas de las ventajas del jugoso cargo en el Banco Mundial que el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy quería regalar al exministro José Manuel Soria, y para el que finalmente ha nominado a Fernando Jiménez Latorre.

“Director ejecutivo”, la denominación que enmascaraba el frustrado retiro dorado de Soria, no es sin embargo más que un “título rimbombante”, tal y como asegura a Público un exfuncionario de la misma institución. “El nombre no es indicativo del contenido del puesto, que es poco más que observador y celador de los intereses nacionales en las decisiones del Banco Mundial y de sus filiales. De ejecutivo no tiene absolutamente nada, y de exigencias pocas”, sentencia.

"Las decisiones más importantes, como el nombramiento del presidente, se cuecen discretamente en unas pocas capitales y luego se transmiten a los directores ejecutivos, que hacen el paripé de votar”

De haber logrado su objetivo, Soria habría podido instalarse en Washington durante un plazo de dos años para dedicarse de pleno a desempeñar las funciones básicas de este prestigioso cargo: “Fundamentalmente asistir a las reuniones del consejo de administración cada día y a las de algún comité. La vida cotidiana es leerse las cosas que plantea el equipo gestor del Banco Mundial” apostilla.

“A veces [quienes ostentan este tipo de cargos] gastan más tiempo ocupándose de gente de sus respectivos países que visita el Banco Mundial y quiere alguna gestión”. “Y las decisiones más importantes, como el nombramiento del presidente, se cuecen discretamente en unas pocas capitales y luego se transmiten a los directores ejecutivos, que hacen el paripé de votar”. “Si eres muy competente y quieres hacer mucho puedes hacerlo, se puede aprender mucho en este puesto. Si no quieres hacer nada puedes hacerlo. Normalmente nadie en España va a preguntar qué has estado haciendo”, apunta.



“Un coto cerrado de técnicos comerciales”

Los orígenes del Banco Mundial se remontan a 1945. Más de 70 años después de su creación las realidades a las que debe hacer frente son absolutamente distintas que las que debía encarar entonces, pero ciertos aspectos de su estructura apenas han sufrido cambios. “No tiene sentido que siga existiendo un consejo de administración tan costoso”, critica la citada fuente, que recuerda los innumerables avances tecnológicos que hacen innecesario “mantener permanentemente en Washington a un centenar largo de personas nombradas a dedo”.

“Soria no va a verse perjudicado: con la misma lógica de asignación de destinos de su cuerpo de élite podría optar a un jugoso puesto con muy buenas condiciones a cargo del presupuesto del Gobierno”

El extrabajador en cuestión, buen conocedor del funcionamiento de la institución, superó una prueba y fue contratado por méritos, como la mayoría de los cerca de 10.000 empleados que el Banco tiene repartidos por todo el mundo. Sin embargo, el puesto para el que Rajoy quiso designar a su amigo y compañero de partido es meramente político, por más que el Ejecutivo en funciones del PP haya asegurado falsamente que el nombre de Soria surgió de una suerte de “concurso”.

“En general este tipo de puesto se considera un coto cerrado del cuerpo de técnicos comerciales o de economistas del Estado, como otros cargos casi tan suculentos como este en distintos organismos internacionales. Por eso desde dentro de la administración expresaban sorpresa porque se cuestionara: es una prebenda rutinaria”, apostilla.

De hecho, como norma general el Banco Mundial no acostumbra a cuestionar la idoneidad de los candidatos, “salvo en casos más extremos que el de Soria”. “En el caso de España, como el puesto es compartido con México y Venezuela, teóricamente esos dos socios podrían cuestionar la persona propuesta. Pero el acuerdo informal es aceptar a quien proponga cada gobierno”.

En lo que respecta al extitular de Industria, Energía y Turismo, la fuente ironiza que el hecho de que el Ejecutivo se haya visto obligado a dar marcha atrás en su nominación no va a perjudicarle: “Con la misma lógica de asignación de destinos de su cuerpo de élite podría optar a un jugoso puesto donde haya vacantes de agregado comercial con muy buenas condiciones a cargo del presupuesto del Gobierno”, zanja.

El hachazo de Soria a las renovables, motivo de demandas a España

Uno de los organismos integrados en el Banco Mundial es el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), dedicado a la protección de inversiones en el extranjero y a la resolución de disputas a través del arbitraje.

Curiosamente, el país más demandado en 2015 ante el CIADI fue España, con 15 nuevos casos –el histórico apenas recoge una treintena-, el doble que Rusia, número dos en el ránking. Y todas las demandas documentadas en los últimos años están relacionadas con el hachazo del Gobierno de Rajoy a las renovables en 2013, cuando Soria ya era ministro de Energía.