Publicado: 14.10.2015 18:48 |Actualizado: 15.10.2015 00:47

"Obligar a los catalanes a quedarse en España sin que lo quieran es como una relación sexual no consentida"

El historiador Josep Pinyol publica 'Las razones de la independencia de Cataluña', un folleto prologado por el diputado de ERC Joan Tardà en el que se esgrimen los motivos económicos, democráticos y culturales que han conducido a la "vía unilateral"

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Manifestación a favor de la independencia de Catalunya. EFE

MADRID.- “Los demócratas españoles deberían recordar que obligar a los catalanes a formar parte de España sin su consentimiento es el equivalente a una relación sexual no consentida, es decir, a una violación”. Así de tajante se muestra el teórico de la independencia Josep Pinyol i Balasch, autor de Las razones de la independencia de Cataluña, folleto de propaganda política prologado por el diputado de ERC Joan Tardà que enumera una a una las razones democráticas, históricas, económicas y culturales que conducen a “la dialéctica de la desobediencia civil”.

Pinyol explica en declaraciones a Público que su propósito no es otro que “advertir a los demócratas de que por negarnos el derecho a la autodeterminación, nos vemos obligados a entrar de lleno en la desobediencia civil, o lo que es lo mismo, nos sitúa en una fase penal”. Una fase penal que, como augura en el texto, podría desembocar en el encarcelamiento de los representantes electos del pueblo catalán y la suspensión del Estatuto de Autonomía.



Josep Pinyol: "Ha habido un principio de golpe de Estado, nos han tratado como enfermos mentales"


“El pueblo catalán ha decidido dar una serie de pasos, tales como la declaración de independencia, la redacción de una nueva Constitución, la apuesta por una ley de transitoriedad… Todo esto choca lógicamente con el marco jurídico del Estado español, lo que plantea un escenario en el que la legitimidad democrática se topa con la legitimidad jurídica”, explica el historiador, para quien la cerrazón del Gobierno central ha abocado al pueblo catalán a “la estrategia unilateral” como única alternativa.

Según Pinyol, “cuando unos magistrados se atreven a impugnar un referéndum de Estatut votado por millones de personas, no cabe duda de que ahí ha habido un principio de golpe de Estado, es algo que hiere al sentido democrático”. En esa línea, revertir la situación, es “muy difícil, si no imposible, en especial cuando a los catalanes que hemos defendido la independencia nos han tratado como enfermos mentales”.

Para Joan Tardà, diputado por Esquerra Republicana de Catalunya y prologuista del impreso, “el choque de trenes resulta ya ineludible, máxime cuando contamos con un mandato democrático renovado”. En ese sentido, explica Tardà a este diario, “este folleto anuncia un escenario de insumisión e interpela a los demócratas españoles que creen en los derechos humanos y en el principio de autodeterminación”.

La izquierda española ante el proceso soberanista

El nuevo escenario que se abre en Catalunya tras las elecciones atañe de forma directa a la izquierda española. Así lo cree el diputado independentista, para quien “la izquierda española debe dilucidar si aspira a un proceso constituyente inspirado por el proceso catalán o se conforma con una mera reforma constitucional auspiciada por la socialdemocracia y la derecha neofranquista”.

Y ante ese dilema, Tardà se muestra pesimista. “La independencia de Catalunya será un proceso complejo, no hay duda, pero la posibilidad de que se lleve a cabo un proceso constituyente en España que desemboque en una hipotética República sería entrar en el terreno de lo utópico”.

Joan Tardà: "El proceso soberanista supone un jaque al orden establecido"

Según el político, el proceso catalán “cuestiona buena parte del statu quo actual”, en especial porque hay una parte de la izquierda de España que lo entiende como “un jaque al orden establecido”. De tal forma que lo que está ocurriendo en Catalunya “sirve de avanzadilla para los sectores republicanos, que en los próximos meses debatirán y se posicionarán conforme se vayan agudizando las contradicciones”.

Se abre un nuevo tiempo y Tardà lo tiene claro: “Volvemos a la fase de los panfletos, en el buen sentido de la palabra, en el sentido revolucionario, de agitación, de ideas, de controversia”.