Publicado: 06.06.2014 00:00 |Actualizado: 06.06.2014 00:00

Pilar Manjón: "No les daré el placer del perdón para que luego se rían en la sede del partido"

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Las vísperas del 11-M arrecian los insultos. Alguien, amparado en el anonimato, emponzoña con una precisión terca el correo electrónico y la línea telefónica de Pilar Manjón, que lleva una década denunciando las deposiciones. Hace dos años excretaron sobre su coche la palabra "puta", un insulto que ha venido acompañado de "proterrorista". La presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo no consiente que nadie enturbie la memoria de Daniel, víctima de los atentados del Pozo, por eso ha llevado a los tribunales al ¡Arriba España! que escribió en Twitter que "le tocó la lotería cuando mataron al hijo". Es la primera vez que la Fiscalía de la Audiencia Nacional pide que se investigue a tres usuarios de redes sociales por dedicarle vilezas que podrían suponer un delito de humillación a las víctimas del terrorismo.

Diez años de insultos y querellas...

Antes no tenía Twitter ni Facebook, pero llegaban a través del teléfono de mi casa y de la asociación, así como del correo electrónico. Era matemático: cada vez que se aproximaba el 11-M, recibía unos powerpoints muy pesados, que jamás abrí porque la Policía ya me había enseñado lo que contenían. Eran primeros planos de los cadáveres del Pozo, donde murió mi hijo. Gracias a dios, nunca los vi, pero los aporté como prueba. Por eso he llevado escolta durante ocho años.

¿Llega tarde la petición de la Fiscalía?

El año pasado tuve que pagarme una investigación para averiguar quiénes estaban detrás de los insultos en Twitter. Me da igual que ahora, después de una década, se encargue la Policía, pero al menos supone un avance.

¿Quiénes son?

Uf... Todos de derecha y extrema derecha.

¿Ultras de a pie? ¿Algún cargo político?

Hay de todo, entre ellos un tío de UPyD.

¿A cuántos ha llevado al juzgado?

Se han celebrado cinco juicios, con dos sentencias firmes a mi favor. Pero si se trata de una falta, basta con que el de Majadahonda te pida perdón [se refiere al miembro de las juventudes del PP que escribió en Twitter: "Cada día dudo más que el hijo de esa tipeja fuese el 11-M en un tren"]. Cuando asesinaron a Daniel, ese tipo tenía sólo nueve años: ¿quién le ha hecho los agujeros negros en el cerebro? Estos saben perfectamente lo que están haciendo y dan donde más duele. Por eso no voy a darles el placer de dejarles que me pidan perdón para que después, cuando lleguen a la sede del partido, se partan de risa. Son tan radicales como los otros y te insultan igual, aunque les falta dar un paso.

La petición de la Fiscalía llegó justo después de la operación de la Audiencia Nacional contra el enaltecimiento del terrorismo en internet y del asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco.

Si no se hubiesen producido esos insultos y el asesinato de un cargo del PP, estoy absolutamente convencida de que la Fiscalía no hubiese tomado cartas en el asunto. Eso lo tengo tan claro como que me llamo Pilar. Respecto a mi querella contra el usuario de Twitter ¡Arriba España!, que escribió "Imagino que el padre del hijo de la Manjón no dice nada porque no se sabe quién es", añadir que Eulogio Paz se ha adherido a ella, por si alguien tenía alguna duda. En abstracto puede no parecerlo, pero en concreto está llamando "hijo de puta" a una víctima del terrorismo.

También ha recibido críticas desde la izquierda por asistir en marzo al funeral oficiado por el cardenal Rouco Varela en la catedral de la Almudena.

Hubo un imbécil por ahí que me llamó traidora, aunque desconozco cuál fue la traición. Yo soy atea, pero asistí como presidenta de una asociación, porque tenía la responsabilidad de representar a 45 víctimas católicas. También voy a la Fiesta del Cordero o a la Pascua ortodoxa. En mi entidad somos tan plurales que sólo pedí que fuese un acto civil o ecuménico, no sólo católico, pero la AVT ya había negociado con Rouco. Aclarado esto, no voy a darle a nadie el placer de reconocer que duelen más los tiros desde la misma trinchera.